IonQ cae un 5,8%: su Investor Day mejora previsiones, pero Wall Street no sube el precio

Las acciones de IonQ bajaron un 5,76% tras un día del inversor con buenas noticias sobre previsiones y fabricación, pero sin el aluvión de subidas de precio objetivo que el mercado esperaba.
Las acciones de IonQ cayeron un 5,76% el miércoles y cerraron en 38,14 dólares. El motivo no fue un mal dato, sino una expectativa incumplida: el día del inversor que la compañía celebró el 8 de septiembre no sirvió para desencadenar la ronda de subidas de recomendaciones y precios objetivo que muchos inversores daban por hecha. La mayoría de los analistas mantuvo su nota y su valoración sin cambios, y Mizuho fue más allá y recortó su precio objetivo hasta los 52 dólares desde los 61 anteriores.
Y eso que el evento trajo novedades de calado. IonQ elevó su previsión de ingresos para 2026 hasta una horquilla de entre 450 y 460 millones de dólares, muy por encima de los 280-290 millones que manejaba antes. Además presentó su sistema Superion 256 y puso en valor las mejoras de fabricación que ha traído la compra de SkyWater Technology. Según Quinn Bolton, el analista estrella de Needham, esa operación ha permitido recortar el ciclo de desarrollo de chips de nueve meses a solo dos y reducir el coste por cúbit unas 330 veces.
Ahí está el matiz que el titular no cuenta: buena parte de ese salto en las previsiones viene de SkyWater, no de una aceleración repentina del negocio cuántico de IonQ. Bolton calcula que unos 170 millones de los nuevos ingresos previstos para 2026 corresponden a la compañía adquirida. Aun así, mantuvo su recomendación de compra y su precio objetivo de 65 dólares. En Morgan Stanley, Joseph Moore tampoco movió su postura: mantiene IonQ en peso neutral con un objetivo de 49 dólares. Eso sí, mejoró sus estimaciones de beneficios y ahora espera que la pérdida por acción de 2026 sea de 0,59 dólares en lugar de los 0,68 que calculaba antes, pero sin revisar al alza su valoración.
Mizuho fue el más crítico con el precio, aunque no con el proyecto. Su analista Vijay Rakesh se mostró más positivo sobre la posición de IonQ a largo plazo y redujo su objetivo a 52 dólares desde 61. La firma destaca la hoja de ruta del Superion, el recorte de en torno al 80% en los tiempos de fabricación de chips gracias a SkyWater y el objetivo de IonQ de que el mercado relacionado con la computación cuántica alcance los 215.000 millones de dólares en 2040. De hecho, Mizuho espera que IonQ ingrese 780 millones en 2027 y 1.170 millones en 2028.
Otros analistas sí publicaron informes tras el día del inversor. Rosenblatt mantuvo su recomendación de compra y un precio objetivo de 100 dólares; Cantor Fitzgerald reafirmó compra con 70 dólares, y Jefferies lo elevó solo ligeramente, hasta los 80 desde los 75. En conjunto, IonQ mantiene un consenso de compra fuerte según las 9 valoraciones emitidas en los últimos tres meses, con un precio objetivo medio de 69 dólares, lo que implicaría un potencial de subida de alrededor del 80% desde el precio actual. Conviene recordar que el precio objetivo es la estimación que hace un analista de adónde puede llegar la acción en los próximos doce meses: no es una promesa ni una garantía.
El análisis de Salseo
- El gran titular es la subida de previsiones para 2026, pero alrededor de 170 millones de los 450-460 millones estimados vienen de SkyWater, la empresa comprada, no de que el negocio cuántico de IonQ se haya disparado. Es decir, la cifra crece en parte porque la compañía es más grande, no porque venda más de lo suyo.
- Lo que de verdad mueve la aguja aquí es el coste por cúbit: bajarlo unas 330 veces y pasar de nueve meses a dos por ciclo de chip acerca a IonQ a poder fabricar máquinas cuánticas sin quemar caja a lo loco. Si eso se sostiene, es lo que separa a un proyecto de laboratorio de un negocio industrial.
- Que los analistas mejoren sus previsiones de beneficios pero no toquen la valoración (Morgan Stanley bajó la pérdida esperada de 0,68 a 0,59 dólares por acción y aun así mantiene peso neutral) es la señal más elocuente: el problema no es el negocio, es lo que ya se paga por él. Cuando la acción cotiza tan por encima de lo que ingresará, las buenas noticias no bastan para subir el precio objetivo.
- A vigilar en los próximos resultados: qué porcentaje de los ingresos es cuántico puro y cuánto es negocio de fabricación heredado de SkyWater, y si el sistema Superion 256 llega a los clientes en los plazos prometidos. Si la parte cuántica no acelera por sí sola, el mercado empezará a valorar a IonQ como proveedor industrial y no como apuesta cuántica.