Mercado

Jeff Dean y pesos pesados de la IA dejan Google para crear su propia startup científica

·NeutralImpacto bajo
Jeff Dean y pesos pesados de la IA dejan Google para crear su propia startup científica

El legendario ingeniero Jeff Dean y otros investigadores clave de Google Brain y DeepMind se marchan para fundar Discovery Loop, una startup que usará IA para automatizar experimentos y acelerar descubrimientos científicos.

Jeff Dean, uno de los ejecutivos más veteranos e influyentes de Google, ha decidido colgar el chándal corporativo para lanzar su propia aventura empresarial. Con él se van varios cerebros de primer nivel: Sanjay Ghemawat, ingeniero senior y figura clave en la infraestructura de Google; Quoc Le, miembro fundador de Google Brain; y Oriol Vinyals, científico senior de DeepMind. Juntos han creado Discovery Loop, una 'public benefit corporation' que aspira a revolucionar la investigación científica mediante inteligencia artificial.

El plan de Discovery Loop es ambicioso: usar algoritmos de alto voltaje para iniciar e iterar miles de experimentos de forma simultánea, automatizando en gran medida el proceso de investigación. La idea es eliminar el cuello de botella que suponen las iteraciones humanas, lentas y secuenciales, y escalar la experimentación a niveles nunca vistos. En su comunicado de lanzamiento, la compañía afirma que busca "transformar fundamentalmente la velocidad y la eficiencia de la innovación".

Además de acelerar la ciencia, la startup coquetea con la idea de la 'mejora recursiva': usar IA para crear IA más potente, sacando al humano del circuito por completo. Aunque suene a ciencia ficción, es un concepto que lleva años rondando los laboratorios más punteros. La empresa ha recibido financiación de varios pesos pesados del capital riesgo, incluyendo a Radical Ventures y Khosla Ventures como líderes de la ronda inicial, con participación de Kleiner Perkins, Lightspeed y Doerr Capital. Curiosamente, la propia Alphabet, matriz de Google, también ha puesto dinero.

Dean llevaba en Google desde 1999 —fue el empleado número 30— y ha dejado huella en los sistemas centrales de búsqueda, el rastreo, la indexación y los modelos multimodales de Gemini. Su salida, junto a la de otros talentos clave, supone un terremoto para el gigante de Mountain View, que ve cómo parte de su élite en IA se va a perseguir un sueño que, de tener éxito, podría cambiar las reglas del juego en investigación científica y desarrollo tecnológico.

El análisis de Salseo

  • La fuga de cerebros es una señal de que el talento top en IA ve más potencial fuera de los grandes laboratorios corporativos, donde la burocracia y las prioridades comerciales pueden frenar proyectos disruptivos. Para Alphabet, perder a Dean y compañía es un golpe reputacional y de capacidad innovadora, aunque la inversión de Alphabet en la startup sugiere que quieren mantener un pie en lo que pueda surgir.
  • Discovery Loop apunta a un cambio de paradigma: si logran automatizar el método científico, el ritmo de los descubrimientos podría acelerarse exponencialmente. Esto tendría implicaciones enormes en sectores como farmacéuticas, materiales o energía, donde los ciclos de I+D son larguísimos. Pero el diablo está en los detalles: automatizar la experimentación real requiere robótica, sensores y validación física, no solo software.
  • El concepto de 'mejora recursiva' de la IA es tan prometedor como arriesgado. Si la IA se vuelve capaz de diseñar versiones mejores de sí misma sin supervisión humana, podríamos entrar en un terreno desconocido. Los inversores están apostando fuerte, pero la viabilidad técnica y los posibles riesgos éticos y de seguridad están aún por resolver.
  • Para el inversor particular, esta noticia no mueve la aguja de Alphabet a corto plazo, pero sí es un aviso de que la guerra por el talento en IA se recrudece. Habrá que vigilar si más figuras clave abandonan los grandes tecnológicas para crear startups, lo que podría fragmentar el panorama competitivo y generar nuevas oportunidades de inversión en el ecosistema de venture capital.

Empresas mencionadas

Fuente: TechCrunch