Mercado

Ni Nvidia se libra: Jensen Huang arbitra las peleas internas por sus propios chips de IA

·NeutralImpacto medio
Ni Nvidia se libra: Jensen Huang arbitra las peleas internas por sus propios chips de IA

El CEO de Nvidia interviene personalmente para repartir los escasos recursos de computación entre divisiones, revelando la feroz competencia interna por las GPU que impulsan la revolución de la IA.

La escasez de chips de inteligencia artificial no solo afecta a los clientes de Nvidia. La propia compañía sufre en sus propias carnes la falta de suministro de sus codiciadas GPU. Así lo ha revelado Xinzhou Wu, máximo responsable de la división de automoción de Nvidia, en una entrevista en el podcast 'Decoder' de The Verge.

Wu explicó que, a pesar de ser el fabricante líder, la oferta interna de GPU para tareas de computación es limitada. Los distintos equipos de la empresa compiten regularmente por estos recursos, esenciales para entrenar y probar sus propios modelos de IA. "Trabajo con mis colegas casi semanalmente para decidir cómo repartir esta capacidad de cómputo", confesó Wu, añadiendo que a veces necesitan la intervención directa del CEO, Jensen Huang, para resolver los conflictos.

Estas declaraciones ofrecen una visión poco común de cómo Nvidia asigna sus recursos en un momento en que la demanda de sus chips se ha disparado. Gigantes como OpenAI, Microsoft, Meta, xAI y Amazon compiten ferozmente por ellos para construir modelos de IA cada vez más grandes. Pero dentro de Nvidia, la batalla es similar: hay que equilibrar las necesidades inmediatas del negocio con las apuestas estratégicas a largo plazo.

Una de esas apuestas es la conducción autónoma. Wu aseguró que Nvidia cree firmemente que "todo lo que se mueve será autónomo" y está invirtiendo con fuerza en chips, software y sistemas de seguridad para vehículos sin conductor. Aunque el negocio automotriz es mucho más pequeño que el de centros de datos, Huang lo considera prioritario y le asigna recursos tanto de computación como de capacidad de fabricación de semiconductores.

La revelación de que incluso el CEO tiene que mediar en el reparto de chips subraya la presión extrema que vive Nvidia. La compañía no solo debe satisfacer a sus clientes externos, sino también gestionar sus propios proyectos de innovación. Esta tensión interna refleja los dolores de crecimiento de una empresa que se ha convertido en el corazón de la revolución de la IA, y cuyo éxito depende de su capacidad para priorizar sabiamente unos recursos que escasean incluso en casa.

El análisis de Salseo

  • La noticia evidencia que la demanda de chips de IA es tan brutal que ni el principal fabricante mundial puede autoabastecerse sin problemas. Esto sugiere que el cuello de botella en la cadena de suministro persistirá más tiempo del que el mercado descuenta, lo que podría seguir apuntalando los márgenes de Nvidia.
  • Que Jensen Huang tenga que arbitrar personalmente revela una cultura corporativa muy centralizada, pero también una apuesta estratégica clara: la conducción autónoma sigue siendo prioritaria a pesar de su menor contribución actual a los ingresos. Es una señal de que Nvidia ve este sector como un futuro pilar de crecimiento, no como un experimento.
  • La mención a la capacidad de fabricación ('fab capacity') como otro campo de batalla interno indica que la tensión no es solo por las GPU terminadas, sino por el acceso a la producción en las fundiciones. Esto podría traducirse en mayores inversiones o acuerdos a largo plazo con fabricantes como TSMC, lo que impactaría en los costes futuros de Nvidia.
  • Para el inversor, el dato clave a vigilar es si esta escasez interna empieza a retrasar lanzamientos de productos o hitos en conducción autónoma. Cualquier señal de que los proyectos estratégicos se ralentizan por falta de chips sería una bandera roja, pero por ahora la intervención de Huang parece asegurar que las prioridades se mantienen.

Empresas mencionadas