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JP Morgan sube CoreWeave a comprar: el alquiler de sus GPUs se paga más caro

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JP Morgan sube CoreWeave a comprar: el alquiler de sus GPUs se paga más caro

El analista número 4 de Wall Street mejora su recomendación sobre CoreWeave y eleva su precio objetivo a 125 dólares, un 44% por encima del precio actual. La clave: los contratos de alquiler de capacidad de cómputo se están firmando a precios más altos.

CoreWeave, la compañía de nube especializada en inteligencia artificial que cotiza en bolsa bajo el ticker CRWV, ha sumado un nuevo defensor de peso en Wall Street. Samik Chatterjee, analista de JP Morgan, ha elevado su recomendación sobre la acción de 'mantener' a 'comprar' y ha subido su precio objetivo desde 120 hasta 125 dólares. Traducido a la vida real: cree que la acción tiene recorrido para subir alrededor de un 44% desde los niveles actuales. No es un analista cualquiera: TipRanks lo sitúa como el número 4 entre más de 12.000 analistas seguidos, con una tasa de acierto del 76% y una rentabilidad media generada del 54,60%.

El motivo del optimismo está en el precio. Chatterjee considera que CoreWeave está consiguiendo condiciones favorables en el alquiler de sus GPUs, los chips que dan la potencia de cálculo, y detecta una demanda muy fuerte. En concreto, señala que la compañía está cerrando contratos de alquiler de corta duración a precios más elevados. Esto encaja con lo que la propia empresa anunció el 17 de septiembre: desde el 30 de junio está contratando capacidad nueva a precios superiores y, en el tercer trimestre, ha firmado contratos de clientes de vencimiento corto a unos 40 millones de dólares por megavatio. Con estos datos en la mano, el analista ha revisado al alza sus previsiones de ingresos y de margen de beneficio para la compañía.

Ahora bien, ¿por qué una noticia así tiene gracia? Porque llega en un momento delicado. La acción de CoreWeave no lo ha hecho bien, y el propio Chatterjee lo atribuye al miedo de los inversores a la enorme inversión inicial que exige este negocio: hay que comprar muchísimos chips caros antes de empezar a cobrar por ellos. Para financiar ese esfuerzo, la empresa acaba de levantar 4.200 millones de dólares con una nueva emisión de bonos convertibles, es decir, deuda que más adelante puede transformarse en acciones. Y, sobre todo, el informe de JP Morgan aterriza apenas unos días después de que el analista Alexander Haissl, de Rothschild Redburn, pusiera un 'vender' sobre el valor.

La discrepancia entre ambos analistas es interesante porque no discuten si los precios del cómputo están subiendo, eso lo aceptan los dos. Lo que discute Haissl es quién está pagando esa mejora: sostiene que los clientes que más pagan son cada vez más startups de inteligencia artificial que dependen de financiación externa para sobrevivir, y avisa de que esos precios tan altos podrían no durar. De fondo, la duda es si la demanda es sólida o si está sostenida por dinero de inversores que algún día puede dejar de llegar. Mientras se aclara, el consenso de Wall Street mantiene una recomendación moderada de compra para CoreWeave, con 19 compras, 5 mantener y 2 ventas entre 26 analistas en los últimos tres meses, y un precio objetivo medio de 139,38 dólares, que implicaría cerca de un 60% de subida.

El análisis de Salseo

  • El negocio de CoreWeave se decide en una sola variable: a qué precio alquila cada megavatio de capacidad. Comprar GPUs es carísimo y se quedan obsoletas rápido, así que si el alquiler se hunde, los números no salen. Que esté firmando contratos cortos a 40 millones de dólares por megavatio indica que hoy hay escasez de capacidad y que la empresa puede repercutir sus costes al cliente. Si eso aguanta, el gran temor del mercado (márgenes ajustados) se desinfla bastante.
  • JP Morgan y Rothschild no discuten si los precios suben, discuten quién paga. Y ahí está la trampa: si los que pagan tarifas récord son startups de IA que viven de rondas de financiación, la fiesta depende de que el capital riesgo siga poniendo dinero. Además, al tratarse de contratos de corta duración, se renuevan cada pocos meses, así que cualquier enfriamiento se nota antes que en un contrato a diez años. La señal a vigilar: qué peso tienen esos clientes en la cartera y cuándo vencen sus contratos.
  • El titular no cuenta la letra pequeña de la financiación. Crecer en este negocio exige adelantar miles de millones antes de facturar, y CoreWeave acaba de captar 4.200 millones en bonos convertibles: deuda que puede acabar convertida en acciones nuevas. Es decir, más intereses que pagar ahora y posible dilución para el accionista actual si la acción va bien y los bonistas deciden convertir. Es el peaje de crecer tan rápido.
  • Un detalle del consenso que dice mucho: con casi todos los analistas en 'comprar', un precio objetivo medio de 139,38 dólares frente a los 125 que acaba de poner el analista mejor rankeado, y dos 'vender' en la mesa. Ese disenso no es ruido, es falta de acuerdo sobre el propio modelo de negocio. Los próximos resultados trimestrales, y sobre todo la confirmación de esos precios de 40 millones por megavatio, son la cita para saber quién lleva razón.

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Fuente: TipRanks