Un jurado de Nuevo México declara que Meta engañó a los usuarios en el caso Cambridge Analytica

Un jurado de Santa Fe da la razón al estado de Nuevo México y concluye que Meta engañó a sus residentes sobre el uso de sus datos personales en el caso heredado del escándalo Cambridge Analytica. Ahora falta saber cuánto tendrá que pagar la compañía.
Un jurado de Santa Fe (Nuevo México) ha fallado este viernes que Meta Platforms engañó a los residentes de ese estado. El veredicto llega después de un juicio de dos semanas derivado de una demanda que presentó el fiscal general de Nuevo México en 2021, tres años después de que los medios destaparan que los datos personales de hasta 87 millones de usuarios de Facebook habían sido recolectados a través de una aplicación de terceros y utilizados para perfilar votantes. Esa aplicación fue la que alimentó a Cambridge Analytica, la consultora política que trabajó en la campaña presidencial de Donald Trump en 2016 y que obtuvo esos datos sin el consentimiento de los usuarios.
La acusación del estado no se centró solo en la filtración, sino en lo que la empresa contó (o dejó de contar) sobre ella. Nuevo México sostiene que Meta hizo declaraciones que indujeron a error a sus ciudadanos sobre tres cosas: cómo se compartiría su información personal con terceros, cómo gestionaba el discurso de odio y la desinformación en la plataforma, y si algunos usuarios recibían un trato preferente a la hora de aplicar sus políticas. Según los abogados del estado, Facebook nunca dijo a los consumidores que estaba vendiendo sus datos a terceros y permitía que circulasen mensajes de odio o bulos cuando eso convenía a sus cuentas de resultados. La demanda se apoyó en afirmaciones concretas, incluidas comentarios del consejero delegado Mark Zuckerberg y entradas del blog corporativo, que según el estado hicieron creer a la gente que controlaba su información personal y que existían reglas uniformes para todos.
Meta defendió lo contrario durante el juicio. Sus abogados argumentaron que las frases señaladas por el estado eran fragmentos elegidos a dedo que ignoraban el contexto, en el que la compañía ha reconocido en repetidas ocasiones que su gestión de la desinformación y de la privacidad no es perfecta. Añadieron que la empresa mejora de forma constante y que no se beneficia de que se comparta contenido dañino en su plataforma, y negaron que venda la información de sus usuarios. Con el veredicto ya en la mano, será el juez Francis Mathew quien decida cuánto dinero tendrá que pagar Meta en concepto de sanciones económicas por las infracciones que el jurado ha dado por probadas.
No es la primera vez que un jurado de Santa Fe se pronuncia contra Meta en los últimos seis meses. En el primer juicio, que terminó en marzo, otro jurado concluyó que la compañía había engañado a los usuarios sobre la seguridad de los menores en Facebook, Instagram y WhatsApp y le impuso 375 millones de dólares en sanciones civiles. Después de una segunda fase de ese proceso, un juez ordenó a Meta pagar 567 millones de dólares a un fondo de Nuevo México para la salud mental de los adolescentes y le obligó a aplicar medidas de protección para los menores que usan Facebook e Instagram en el estado. Semanas más tarde, la empresa alcanzó un acuerdo global con 47 estados, Washington D. C. y otros territorios de EE. UU. por el que pagaría un máximo de unos 16.700 millones de dólares para zanjar las acusaciones de haber diseñado Facebook e Instagram para enganchar a los niños; dentro de ese pacto, aceptó abonar 459 millones a varios estados que la habían demandado por las violaciones de privacidad relacionadas con Cambridge Analytica. Nuevo México quedó fuera de ese acuerdo, y por eso su caso ha llegado a juicio.
El telón de fondo es la presión creciente sobre Meta y el resto de grandes plataformas sociales, tanto en los tribunales como en los legislativos. Las compañías del sector afrontan miles de demandas en juzgados federales y estatales presentadas por particulares, distritos escolares, municipios y otras administraciones que les acusan de haber creado adicción entre los menores y de contribuir a una crisis de salud mental con daños como ansiedad, depresión y suicidio. Hay juicios ya señalados para octubre y febrero por estos casos de daños a adolescentes.
El análisis de Salseo
- El veredicto no pone precio a nada: quien lo hará es el juez Francis Mathew, y ahí está el verdadero riesgo. En el caso anterior de Nuevo México, las sanciones rondaron los 375 y los 567 millones de dólares, cifras que para una empresa del tamaño de Meta son casi calderilla, pero que marcan un precedente incómodo: un solo estado puede ganar en juicio sin necesidad de que apruebe nada Washington.
- Nuevo México se quedó fuera a propósito del acuerdo de 459 millones que Meta firmó con otros estados por el asunto Cambridge Analytica, y por eso ha llegado hasta el final. Eso deja una lectura doble: los estados que sí firmaron limitaron su exposición, mientras los que no lo hicieron pueden intentar arañar una cifra mayor en los tribunales. Merece la pena vigilar si otros estados 'rezagados' se animan a copiar la jugada.
- La señal importante no es este caso, sino los juicios por daños a adolescentes previstos para octubre y febrero. Ahí no se discute una filtración de datos de hace casi una década, sino el modelo de negocio de captar y retener la atención, que es el corazón del negocio publicitario de Meta. Un veredicto adverso en esa batalla pesa mucho más en la tesis de inversión que cualquier multa por privacidad heredada.
- La lectura contraria: la defensa de Meta —que las frases fueron sacadas de contexto y que la empresa ya admitía públicamente no ser perfecta— es el tipo de argumento que suele dar munición en las apelaciones y alarga los procesos durante años. A eso se suma que la compañía ya tiene provisionados acuerdos multimillonarios como el de los 16.700 millones por adicción de menores, lo que refuerza la idea de que, para el mercado, estos litigios son un coste recurrente de hacer negocios más que un golpe que rompa los números.