Keel respalda los nuevos estándares de Pensilvania para centros de datos responsables

Keel Infrastructure aplaude la orden ejecutiva del gobernador Shapiro y asegura que sus proyectos en Panther Creek y Sharon avanzan según lo previsto, sin verse afectados por la nueva regulación.
Keel Infrastructure Corp. (Nasdaq: KEEL; TSX: KEEL), compañía norteamericana de infraestructura digital y energía, ha mostrado su apoyo público a la Orden Ejecutiva 2026-05 firmada el 18 de agosto por el gobernador de Pensilvania, Josh Shapiro, y a los estándares GRID (Responsible Infrastructure Development) que establece. La empresa, uno de los desarrolladores de infraestructura más avanzados del estado, considera que estas nuevas reglas reflejan en gran medida sus propias prácticas de desarrollo responsable y compromiso comunitario.
El consejero delegado de Keel, Ben Gagnon, destacó que la compañía se relaciona con las comunidades mucho antes de presentar permisos y que se mide por resultados tangibles a nivel local. "Pensilvania está poniendo el listón más alto del país para esta industria, y tenemos la intención de superarlo en Panther Creek, en Sharon y en cada proyecto que construyamos en el estado", afirmó. Keel asegura que los permisos de sus dos grandes proyectos en Pensilvania (Panther Creek y Sharon) continúan su curso con normalidad y no se ven afectados por la nueva orden ejecutiva.
Los estándares GRID se articulan en cuatro principios clave: proteger la asequibilidad energética, transparencia y participación comunitaria, desarrollo de la fuerza laboral y protección ambiental. Keel afirma que ya aplica estos principios en todos sus proyectos. En cuanto a la asequibilidad, la compañía paga los costes de interconexión, transmisión, distribución y mejoras de red atribuibles a su propia demanda, en lugar de trasladarlos a los hogares y empresas de Pensilvania. También asegura mantener un diálogo temprano con los gobiernos locales, divulgar la huella de sus proyectos y sus necesidades de agua antes de tomar decisiones de diseño importantes, e invertir en escuelas locales y programas de becas para formar trabajadores en construcción y operación de centros de datos.
En el plano medioambiental, Keel subraya que sus centros de datos utilizarán sistemas de refrigeración de circuito cerrado para limitar el consumo anual de agua al equivalente al de unas pocas decenas de hogares, y que priorizará el almacenamiento de energía con cero emisiones cuando sea técnicamente viable. La compañía, que tiene su sede en Nueva York y cotiza en Nasdaq y TSX bajo el ticker KEEL, cuenta con un pipeline de desarrollo de 2,2 gigavatios y interconexiones eléctricas establecidas en Pensilvania, Washington y Quebec.
La noticia llega en un momento en que el desarrollo de centros de datos, especialmente los destinados a cargas de trabajo de inteligencia artificial, está generando un intenso debate en Estados Unidos por su alto consumo energético y su impacto en las redes eléctricas y las comunidades locales. Con esta orden ejecutiva, Pensilvania se convierte en uno de los primeros estados en establecer un marco regulatorio específico para este tipo de infraestructuras, y Keel quiere posicionarse como un actor alineado con esas nuevas reglas.
El análisis de Salseo
- La orden ejecutiva de Shapiro no frena los proyectos de Keel, pero sí eleva los estándares de la industria. Keel ya operaba con esos criterios, así que la regulación juega a su favor: le da una ventaja competitiva frente a desarrolladores menos preparados y reduce el riesgo de bloqueos comunitarios o regulatorios en el futuro.
- El detalle clave es que Keel paga los costes de interconexión y red de su propia demanda. En un sector donde el principal conflicto es quién asume el coste de reforzar la red eléctrica, esta postura le permite acelerar permisos y evitar la oposición de las utilities y de los contribuyentes, algo que puede traducirse en un calendario de ejecución más rápido.
- La apuesta por refrigeración de circuito cerrado y almacenamiento con cero emisiones no es solo cosmética: responde a la creciente presión social y política por el consumo de agua y la huella ambiental de los centros de datos. Keel convierte así un potencial pasivo en un argumento de venta para atraer a clientes de IA que también están bajo escrutinio.
- El verdadero test llegará con la evolución de los permisos en Panther Creek y Sharon. Si Keel consigue sortear el nuevo marco regulatorio sin retrasos, esta noticia refuerza su tesis de crecimiento; si la regulación se endurece más de lo previsto, el margen de maniobra podría reducirse. Habrá que vigilar los hitos de construcción y las decisiones del Departamento de Protección Ambiental de Pensilvania.