Alianzas

El CEO de Kioxia enfría una alianza con SK Hynix y pide precios estables de memoria

·NeutralImpacto medio

Hiroo Ota, consejero delegado de Kioxia, descarta acercamientos con SK Hynix por los problemas antitrust y por sus acuerdos con SanDisk, y avisa de que los precios de la memoria ya han subido lo suficiente.

El consejero delegado de Kioxia Holdings, Hiroo Ota, ha enfriado públicamente la posibilidad de una alianza más estrecha con SK Hynix. En unas declaraciones del 9 de septiembre, el directivo japonés señaló que un acercamiento de ese tipo chocaría con los obstáculos de competencia (antitrust) y con los acuerdos que la compañía ya tiene firmados con SanDisk. La postura deja claro que Kioxia prefiere evitar complicaciones regulatorias antes que buscar un socio industrial de gran tamaño en el negocio de la memoria.

En la misma intervención, Ota puso el foco en los precios. Su mensaje fue que los precios de la memoria ya han subido lo suficiente y que lo importante ahora es que se mantengan estables, porque esa estabilidad es lo que sostiene la demanda ligada a la inteligencia artificial. Es un detalle relevante en un sector que vive ciclos muy marcados: cuando los precios se disparan demasiado, los clientes recortan pedidos; cuando se hunden, los fabricantes pierden dinero. Kioxia quiere quedarse en un punto intermedio.

Para entender el peso de la compañía: Kioxia es un fabricante japonés especializado en memoria NAND flash, el tipo de chip que se usa para almacenar datos en ordenadores, móviles, servidores y dispositivos USB. Según los datos de 2024, controla alrededor del 14% del mercado mundial de NAND, lo que la sitúa como tercera del mundo. Opera nueve plantas de fabricación en Japón, principalmente a través de Flash Ventures, la sociedad conjunta con SanDisk en la que Kioxia tiene el 51%. Su plan pasa por invertir fuerte en ampliar la producción de NAND junto a SanDisk, una apuesta de calado en un negocio donde la escala y el coste por chip lo son casi todo.

El contexto importa: los precios de la memoria están al alza y eso ha disparado el interés de los inversores por todo el sector, con SK Hynix —que cotiza en bolsa, con sus ADS negociados en Estados Unidos bajo el ticker SKHY— como uno de los grandes beneficiados de la fiebre por la infraestructura de IA. Una hipotética unión entre Kioxia y SK Hynix reduciría el número de actores globales y concentraría aún más el mercado, de ahí las dudas regulatorias que menciona el propio CEO. Por tamaño, Kioxia mueve una capitalización de unos 203.340 millones de dólares, según los datos que maneja la fuente de esta información.

En el plano de la valoración, Kioxia cotiza en Estados Unidos bajo el ticker KXIAY y su ratio precio/beneficio de los últimos doce meses se sitúa en 57,79 veces, casi el doble de su mediana de los últimos cinco años (29,87 veces). Es decir, el mercado ya paga una prima notable por las expectativas de crecimiento ligadas a la IA. El 'GF Score' que asigna GuruFocus, una nota que combina salud financiera, rentabilidad, crecimiento, valoración y momentum, se queda en 18 sobre 100, aunque la parte de solidez financiera sale mejor parada (7 sobre 10): ratio de liquidez de 1,47, un indicador de riesgo de quiebra muy bajo (Altman Z-Score de 9,96), un margen neto del 23,72% y una rentabilidad sobre recursos propios del 59,06%. En los últimos tres y doce meses no se han registrado compras ni ventas de directivos ni movimientos destacados de grandes inversores en el valor.

Resumiendo: Kioxia no es una historia de agujero financiero, sino de precio pagado y de dependencia del ciclo. La compañía está estable y con balance saneado, pero cotiza como si el buen momento de precios fuera a durar, y su propio CEO acaba de decir que prefiere que los precios se tranquilicen.

El análisis de Salseo

  • El 'no' a SK Hynix es, sobre todo, un mensaje sobre precios: Kioxia renuncia a un socio de escala mundial y apuesta por mantener su sociedad conjunta con SanDisk (Flash Ventures, con el 51% en su mano), que es su vía para compartir el enorme coste de ampliar fábricas. Si los precios del NAND aguantan, la disciplina vale más que cualquier fusión; si se hunden, se queda sin el músculo de un gigante al lado.
  • Cuando un fabricante dice que 'los precios ya han subido lo suficiente' suele ser una señal de dos caras: protege la demanda (sobre todo la de IA) de un encarecimiento que la frenaría, pero también admite que no piensa exprimir el ciclo. La señal concreta que hay que seguir son los precios de contrato del NAND en los próximos trimestres y los planes de inversión de los grandes fabricantes, que es históricamente donde empieza y acaba el ciclo.
  • El argumento antitrust revela la foto del sector: en memoria quedan muy pocos actores globales y cualquier movimiento de consolidación pasa por filtros regulatorios muy duros. Eso protege a los que ya están dentro del reparto actual, pero deja al sector sin una vía rápida para reorganizarse cuando llegue la próxima caída de precios.
  • Ojo con el precio pagado, no con el negocio: un PER de 57,79 veces frente a una mediana de cinco años de 29,87 veces significa que el mercado ya descuenta el ciclo bueno de la memoria y el tirón de la IA. Con una nota global de 18 sobre 100 (crecimiento y valoración son sus puntos flacos), si los precios se estabilizan tal y como pide su CEO, las expectativas que sostienen ese múltiplo se quedan sin gasolina. La lectura contraria: el balance es sólido (liquidez de 1,47 y Altman Z de 9,96), así que el riesgo no es que la empresa se rompa, sino cuánto se paga por ella.

Empresas mencionadas

Fuente: GuruFocus