El KOSPI aguanta tras el batacazo del lunes: gangas contra el miedo en los chips

El índice surcoreano se estabiliza a mediodía del martes tras desplomarse un 3,26% el lunes, con los inversores minoristas comprando lo castigado mientras Samsung y SK Hynix siguen bajo presión por el debate sobre el gasto en inteligencia artificial.
El índice KOSPI de Corea del Sur consiguió frenar la sangría este martes y cotizaba prácticamente plano a mediodía, con una subida de 3,71 puntos (un 0,056%) hasta los 6.688,08 puntos. La sesión había arrancado mal, con una caída inicial de 25,12 puntos (un 0,38%) que dejó el índice en 6.659,25, pero la entrada de compradores locales fue tirando del mercado hacia terreno positivo. Según los analistas, los inversores particulares coreanos compraron más de 340.000 millones de wones en valores especialmente castigados durante las primeras horas, lo que amortiguó el golpe aunque las tensiones de fondo seguían ahí.
Y es que el lunes fue un día duro: el KOSPI se dejó un 3,26% (225,54 puntos) hasta cerrar en 6.684,37, una de sus mayores caídas diarias del año. El detonante fue una avalancha de ventas de inversores extranjeros, con ventas netas de unos 3,3 billones de wones, unida al mal comportamiento de los dos grandes fabricantes de chips del país: Samsung Electronics cayó un 3,44% y SK Hynix un 2,21%. La liquidación nerviosa de posiciones en futuros locales terminó de amplificar el desplome conforme avanzaba la jornada.
El origen de todo esto no está en Corea, sino en un replanteamiento global del gasto en inteligencia artificial. Durante el fin de semana se viralizó un ensayo de un alto ejecutivo de una de las grandes empresas de IA pidiendo a la industria que frene el ritmo al que avanza en capacidad, una petición que varios directivos rivales apoyaron públicamente. Eso avivó la duda que ya rondaba a los inversores: ¿tiene sentido seguir destinando inversiones gigantescas a infraestructura de IA si los retornos a corto plazo no acompañan? Corea es especialmente sensible a este debate porque Samsung Electronics y SK Hynix suman aproximadamente la mitad de la capitalización total del KOSPI, así que cualquier duda sobre el gasto en IA se traduce casi directamente en el índice. Curiosamente, Japón fue en dirección contraria: el Nikkei 225 rebotó un 0,35% impulsado por SoftBank Group, que subió cerca de un 5%, y por Kioxia, mientras los dos gigantes coreanos seguían perdiendo terreno. A eso se sumó el encarecimiento del petróleo Brent, por encima de los 105 dólares el barril, justo cuando el mercado espera las decisiones de tipos de la Reserva Federal, el Banco de Japón y el Banco de Inglaterra. Para un país que importa prácticamente toda la energía que consume, como Corea del Sur, la factura del crudo es un problema serio, y más con la inflación de precios de consumo en el 3,1% en agosto, por encima del objetivo del Banco de Corea, que ya ha avisado de que vigila de cerca la evolución de los precios antes de decidir el ritmo de sus próximas subidas.
No todo han sido malas noticias para la tecnología coreana. Samsung presentó el lunes su nueva generación de memoria HBM4, con la que quiere reforzar su posición en el mercado de chips de memoria para aceleradores de IA. Además, la casa de análisis KB Securities publicó un informe en el que sostiene que Samsung podría recuperar el primer puesto mundial en el mercado de memoria el año que viene, con SK Hynix en tercera posición, un contrapunto más optimista de cara al medio plazo. Los datos de comercio exterior también aguantan: las exportaciones coreanas crecieron un 83% interanual en los diez primeros días de septiembre, y los envíos de semiconductores se dispararon nada menos que un 270%, señal de que la demanda real ligada a la infraestructura de IA sigue fuerte. Fuera del sector tecnológico, la automovilística Hyundai y la siderúrgica POSCO pusieron la primera piedra de una acería de 5.800 millones de dólares en Estados Unidos.
En el conjunto del año, el KOSPI ha vivido una montaña rusa poco habitual: su rango de 52 semanas va desde los 6.158 puntos hasta un máximo intradía récord por encima de los 9.385 alcanzado en junio. Con las decisiones de los bancos centrales aún por llegar esta semana y el debate sobre el gasto en IA reverberando por los mercados globales, la pregunta que se hacen los inversores en Seúl es si la tímida recuperación del martes aguanta o si solo es una pausa dentro de un periodo de volatilidad más largo para un mercado tan dependiente de los chips.
El análisis de Salseo
- El KOSPI deja de ser un índice diversificado y funciona casi como una apuesta pura sobre memoria y IA: Samsung Electronics y SK Hynix pesan alrededor de la mitad de su capitalización, así que cualquier titular sobre el gasto en inteligencia artificial mueve el mercado entero con independencia de cómo van las demás empresas.
- Llamativo: el pánico viene de una narrativa (el ensayo pidiendo frenar el desarrollo de la IA) y no de un dato de demanda. Las exportaciones de semiconductores coreanos subieron un 270% en los primeros diez días de septiembre. Es decir, el negocio de fondo aguanta mientras el sentimiento se descompone: la señal a vigilar es si esos envíos se mantienen fuertes en los próximos meses, porque sería la prueba de que el desplome bursátil es de humor, no de pedidos.
- Hay rotación dentro del sector, no huida: mientras Samsung y SK Hynix caían en Seúl, el Nikkei subía con SoftBank cerca de un 5% y Kioxia al alza. Y en Corea, los extranjeros vendieron 3,3 billones de wones pero los particulares compraron más de 340.000 millones. Si el dinero simplemente cambia de manos dentro del sector de chips, el suelo puede ser más cercano de lo que parece.
- El riesgo a medio plazo para SK Hynix no es solo la IA, sino la competencia: el informe de KB Securities apunta a que Samsung podría recuperar el liderazgo mundial en memoria el año que viene y dejar a SK Hynix en tercer puesto, apoyado en su nueva HBM4. Conviene seguir los próximos datos de cuota de mercado en memoria para aceleradores, porque ahí se decide quién captura el margen del ciclo.