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El KOSPI se hunde un 2,7% tras el festivo: los extranjeros venden los chips coreanos

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El KOSPI se hunde un 2,7% tras el festivo: los extranjeros venden los chips coreanos

El índice surcoreano cierra en 6.889,74 puntos, su primera sesión después del festivo de Chuseok, lastrado por las ventas extranjeras en Samsung y SK hynix y por los tipos de interés en máximos de 2007.

El principal índice de la bolsa surcoreana, el KOSPI, cerró el lunes en 6.889,74 puntos, un 2,7% menos (191,18 puntos por debajo del cierre previo al festivo, 7.080,92), en su primera sesión después del Chuseok, la festividad de la cosecha. La caída pone fin a una racha de cuatro sesiones consecutivas al alza que había llevado al mercado hasta el 23 de septiembre, el último día de negociación antes del parón. El índice abrió en 7.057,86 puntos, un 0,33% abajo, y fue perdiendo el nivel de los 7.000 a medida que arreciaban las ventas. Se negociaron 216,2 millones de acciones por valor de 21,8 billones de wones (unos 15.900 millones de dólares).

El detalle de quién vendió y quién compró es lo más revelador de la jornada. Los inversores extranjeros se desprendieron de acciones por un valor neto de 3,2 billones de wones, y las instituciones vendieron otro billón. En el lado contrario, los inversores particulares compraron 2,6 billones de wones, según recoge Yonhap. Aunque el índice cayó con fuerza, el número de valores que subieron (608) superó ampliamente al de los que bajaron (249), lo que confirma que el castigo se concentró en los títulos más grandes del mercado.

Y esos grandes nombres son, sobre todo, los fabricantes de chips de memoria. Samsung Electronics, el mayor valor del parqué, cayó un 5,43% hasta 270.000 wones. SK hynix bajó un 5,05% hasta 1,77 millones de wones, después de haber arrancado la sesión en positivo. SK Square, la matriz de SK hynix, se dejó un 7,56% y cerró en 1,1 millones de wones, un castigo mayor que el de su propia filial.

El telón de fondo está fuera de Corea. Wall Street había cerrado el viernes al alza (el S&P 500 subió un 0,51%, el Nasdaq un 0,48% y el Dow Jones un 0,93%) impulsado por las compras ligadas a la inteligencia artificial, pero ese impulso no viajó a Seúl. La razón principal son los tipos: el rendimiento del bono estadounidense a 10 años rondaba el 5,17% al cierre del viernes y llegó a tocar la zona del 5,2% durante el festivo coreano, niveles que no se veían desde 2007. En Corea, el rendimiento de los bonos corporativos con calificación AA a cinco años había escalado hasta el 4,89% el 21 de septiembre, frente al 3,79% con el que arrancó el año. A eso se suma la incertidumbre sobre el conflicto en Oriente Medio y el petróleo caro, con el Brent cediendo más tarde hacia los 104 dólares por barril ante los rumores de una posible vía diplomática. "A pesar del impulso de la IA en el mercado estadounidense, las preocupaciones por nuevas subidas de tipos de la Reserva Federal y las incertidumbres macro, incluida la situación en Oriente Medio, están afectando al sentimiento", resume Lee Kyung-min, analista de Daishin Securities.

La jornada también dejó al won más débil: a las 11:20 de la mañana cotizaba a 1.361,2 unidades por dólar, 4,2 wones por debajo del cierre anterior. En conjunto, fue una vuelta de festivo de manual: cuatro subidas seguidas habían reconstruido el nivel de los 7.000 tras un septiembre agitado, y al reabrir la bolsa los mismos valores que habían liderado el rebote, los chips de memoria, absorbieron toda la presión vendedora. Para dimensionarlo, el rango de 52 semanas del índice sigue moviéndose entre aproximadamente 3.413 y 9.385 puntos, así que el cierre del lunes está lejos del pico del año, pero de vuelta por debajo de 7.000. La reflexión que deja la sesión es sencilla: este índice vive y muere con los precios de las memorias, los tipos globales y si el dinero extranjero decide quedarse o marcharse.

El análisis de Salseo

  • La clave es la concentración extrema del KOSPI: subieron 608 valores y bajaron solo 249, y aun así el índice se dejó un 2,7%. Con Samsung y SK hynix dominando el peso del mercado, cuando los dos gigantes de memorias caen alrededor de un 5% a la vez, el resto de la bolsa coreana apenas importa. Para quien sigue a SK hynix, eso significa que el estado de ánimo sobre el sector mueve el precio mucho más que cualquier noticia concreta del día.
  • El mecanismo de fondo son los tipos, no los chips. Con el bono estadounidense a 10 años en la zona del 5,2%, máximos desde 2007, el dinero extranjero encuentra mejor refugio en la renta fija y las acciones de crecimiento (como las de semiconductores e infraestructura de IA) se vuelven más caras y arriesgadas de sostener. La señal a vigilar es el rendimiento del bono americano: si se relaja y vuelve el flujo comprador extranjero, la caída habrá sido un bache de vuelta de festivo; si se consolida por encima del 5%, la presión sobre el sector tiene recorrido.
  • El titular esconde el matiz más interesante: los inversores particulares coreanos compraron 2,6 billones de wones, justo en el lado opuesto a los extranjeros. Tras cuatro sesiones seguidas de subidas antes del festivo, buena parte de esas ventas tiene pinta de recogida de beneficios y de ajuste de posiciones tras el parón, no necesariamente del inicio de un cambio de tendencia. Ese pulso entre dinero local y dinero foráneo en las próximas sesiones dirá cuál de las dos lecturas era la correcta.
  • Los chips subieron en Wall Street el viernes por el tirón de la IA y ese impulso no llegó a Seúl, lo que apunta a que lo que pesa ahora mismo no es la demanda de inteligencia artificial, sino el coste del dinero y el riesgo geopolítico (Oriente Medio y el petróleo rondando los 104 dólares). Si en los próximos días el sector coreano sigue descolgado del estadounidense, será señal de que el mercado está descontando más tipos altos y menos apetito por riesgo, un escenario que afecta de lleno a los valores ligados a la IA.

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