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El KOSPI rebota un 1,37% con Samsung y SK Hynix antes de la decisión de la Fed

·NeutralImpacto medio
El KOSPI rebota un 1,37% con Samsung y SK Hynix antes de la decisión de la Fed

El índice surcoreano recupera parte del terreno perdido en una semana muy volátil, impulsado por sus dos grandes fabricantes de chips, aunque la subida se cerró antes de conocer qué hará la Reserva Federal.

El índice de referencia de Corea del Sur, el KOSPI, cerró la jornada del miércoles con una subida del 1,37%, hasta los 6.717,89 puntos, lo que supone 90,63 puntos más que la sesión anterior. El rebote lo tiraron los dos grandes pesos pesados del parqué surcoreano, Samsung Electronics y SK Hynix, que recuperaron parte del terreno perdido después de unos días de mucha sacudida, con los inversores recolocando posiciones justo antes de la decisión de tipos de la Reserva Federal de Estados Unidos.

La semana había sido de montaña rusa. El KOSPI cerró el viernes pasado con una caída del 1,76%, hasta 6.909,91 puntos, y el lunes se hundió otro 3,26% tras abrir con pérdidas superiores al 3%. Detrás estaban el aumento de la tensión en Oriente Medio y un dato de inflación en Estados Unidos más caliente de lo esperado, que disparó en los mercados de futuros la probabilidad de una subida de tipos de la Fed: pasó del 69% al 86%. El martes el índice siguió bajando, un 0,85% hasta 6.627,26 puntos, lastrado por las ventas continuadas de inversores institucionales en Samsung y SK Hynix, mientras el Nikkei japonés aguantaba mejor el tipo.

El origen de fondo de esa presión sobre los fabricantes de chips surcoreanos está en una revisión global de cuánto se está dispuesto a gastar en infraestructura de inteligencia artificial. Un ensayo muy comentado de un directivo relevante de una empresa de IA, en el que pedía ir más despacio en el desarrollo de los modelos más avanzados, ha zarandeado a todo el sector tecnológico. Y aquí el detalle clave: Samsung y SK Hynix juntas representan aproximadamente la mitad de la capitalización total del KOSPI, así que el índice entero se mueve al son de lo que opinen los inversores sobre estas dos compañías. A eso se sumaron esta semana la rentabilidad del bono estadounidense a 10 años por encima del 5%, su nivel más alto en años, y un petróleo que sigue caro tras un ataque contra infraestructura de oleoductos en Arabia Saudí y la perturbación continuada en el estrecho de Ormuz. La reunión prevista entre responsables de Irán y de los países del Golfo para pactar rutas marítimas más seguras se aplazó sin nueva fecha, lo que mantiene la incertidumbre sobre el suministro energético de la zona. La analista de KB Securities Ahn So-eun resumía que el aplazamiento ha dejado al mercado del crudo en tensión, aunque los precios se hayan estabilizado algo: «las subidas del petróleo se han detenido, pero la presión al alza sigue ahí».

Pese a todo ese ruido, los fundamentales del negocio de chips en Corea del Sur siguen sólidos. Según la consultora TrendForce, Samsung Electronics se llevó el 39,4% de los ingresos mundiales de memoria DRAM en el segundo trimestre de 2026, SK Hynix el 24,9% y Micron Technology el 23,3%, lo que deja a las tres compañías con el 87,6% del mercado global. Los ingresos totales del sector DRAM alcanzaron los 154.730 millones de dólares en el trimestre, un 59,5% más que en el trimestre anterior, lo que demuestra que la demanda de chips de memoria sigue fuerte aunque el ánimo de los inversores hacia todo lo relacionado con la IA haya oscilado con violencia en pocas sesiones. En paralelo, el Banco de Corea ha señalado que evaluará cuándo y a qué ritmo sube los tipos después de que la inflación de precios al consumo se acelerara hasta el 3,1% en agosto, por encima del objetivo del banco central, lo que obliga al inversor local a mirar a la vez a la Fed y a la política monetaria de su propio país.

Un matiz importante: la subida del miércoles en Seúl se cerró antes de que la Reserva Federal anunciara su decisión, porque el mercado coreano cierra mucho antes que el estadounidense por la diferencia horaria. Es decir, las ganancias de Samsung, SK Hynix y del índice reflejan recolocación de posiciones y rebote desde las fuertes caídas previas, no una reacción directa a lo que haga la Fed. Quedan por conocerse el anuncio, sus proyecciones de política monetaria y la rueda de prensa del presidente del organismo, Kevin Warsh, además del anuncio del Banco de Japón esta misma semana. Con todo eso pendiente y con el pulso del estrecho de Ormuz sin resolver, los inversores en renta variable surcoreana seguirán muy pendientes de cómo arranca la sesión del jueves.

El análisis de Salseo

  • El rebote del miércoles no es una confirmación de nada: el mercado coreano cerró antes de que la Fed hablara, así que esas ganancias son recolocación de carteras y caza de gangas tras tres sesiones de caídas, no una respuesta al veredicto del banco central. La lectura de verdad llegará con la apertura del jueves y con la reacción a las proyecciones de tipos y al mensaje de Kevin Warsh.
  • El KOSPI se ha convertido en un termómetro del apetito global por la IA más que en un índice nacional: con Samsung y SK Hynix pesando cerca de la mitad del índice, cualquier duda sobre el gasto en infraestructura de inteligencia artificial mueve el mercado entero mucho más que cualquier dato económico de Corea del Sur. Quien mire el KOSPI para saber cómo va la economía coreana va a leer mal la señal.
  • El titular de pánico choca con los números del negocio: los ingresos globales de memoria DRAM subieron un 59,5% en un solo trimestre y Samsung, SK Hynix y Micron se reparten el 87,6% del mercado. Si el miedo a un frenazo en el gasto de IA fuera real, ya se notaría en precios y pedidos de memoria. La señal a vigilar es si esa cifra de ingresos se mantiene en los próximos trimestres o si empieza a agotarse el tirón, y si Micron recorta distancias con su 23,3% de cuota.
  • Hay doble frente de tipos que el mercado coreano no puede esquivar: la Fed apretando y un Banco de Corea con la inflación en el 3,1%, por encima de su objetivo. Si ambos suben tipos a la vez, los valores de crecimiento con valoraciones exigentes como los de chips lo notan primero, y el petróleo caro por el lío de Ormuz es justo el ingrediente que puede reavivar esa inflación y alargar el problema.

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