El Kospi rebota con fuerza: Samsung y SK Hynix lideran las subidas

El índice surcoreano Kospi se dispara más de un 6% tras la intervención de EE.UU. en el mercado de bonos, con Samsung y SK Hynix al frente. Las entradas en el ETF EWY superan los 6.000 millones de dólares en un mes.
El Kospi, el principal índice de la bolsa de Corea del Sur, ha vivido este jueves su mejor jornada en meses al rebotar más de un 6% y alcanzar los 6.874 puntos. El impulso llegó después de que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunciara una ampliación de su programa de recompra de deuda, centrándose en bonos a largo plazo para calmar a un mercado de bonos nervioso. Esta intervención provocó una caída brusca de los rendimientos de la deuda estadounidense: el bono a 30 años bajó del 5,336% al 5,185% en la jornada. Otros mercados de bonos globales también vieron caer sus rendimientos, incluido el surcoreano, que bajó al 4,69%.
Los grandes nombres del índice fueron los grandes protagonistas. Samsung Electronics subió un 7%, mientras que SK Hynix se disparó un 10,6%. Otras compañías destacadas como SK Square, LG Energy Solution y Samsung C&T también se anotaron subidas. Este movimiento no es solo un rebote técnico: el mercado está premiando a las empresas con beneficios sólidos y duraderos, especialmente en el sector de semiconductores, que se beneficia de unos tipos de interés más bajos a nivel global.
El ETF EWY, que replica al Kospi y es la vía más sencilla para que los inversores estadounidenses participen en la economía surcoreana, ha recibido entradas de más de 6.200 millones de dólares en el último mes, elevando sus activos totales hasta los 29.000 millones. Este flujo de dinero refleja el apetito por la renta variable coreana, vista como una de las más atractivas para aprovechar el ciclo de la inteligencia artificial y los semiconductores.
Sin embargo, no todo son buenas noticias. La intervención del Tesoro podría tener un impacto limitado a largo plazo, ya que persisten las preocupaciones sobre la economía estadounidense. Los precios de la energía siguen altos: la gasolina supera los 4 dólares por galón y el crudo Brent ronda los 91,5 dólares, mientras que el diferencial de crack del diésel está en máximos históricos. Además, la deuda pública de EE.UU. está a punto de superar los 40 billones de dólares, una cifra que se ha duplicado en la última década. Estos factores podrían frenar el optimismo si los rendimientos de los bonos vuelven a subir con fuerza.
Desde el punto de vista técnico, el Kospi ha rebotado desde el mínimo de 5.279 puntos de este mes hasta los 6.864 actuales, superando niveles clave de reversión y la media móvil exponencial de 100 días. Los analistas apuntan a que el siguiente objetivo es el nivel de 7.500 puntos, y si lo supera, podría haber más subidas hasta los 8.750. Pero ojo: si los rendimientos de los bonos estadounidenses repuntan bruscamente, este rally podría desinflarse tan rápido como llegó.
El análisis de Salseo
- La caída de los rendimientos de los bonos estadounidenses es el combustible de esta subida: los tipos más bajos hacen que las acciones de crecimiento, como las tecnológicas y de semiconductores, sean más atractivas porque sus beneficios futuros valen más en términos actuales. Es un efecto dominó que beneficia especialmente a Corea del Sur, muy expuesta a estos sectores.
- Que Samsung y SK Hynix lideren el rebote no es casualidad: el mercado está pagando por la durabilidad de los beneficios, no por un simple rebote general. Estas empresas son las de mayor beta (más sensibles al movimiento del índice), así que si el Kospi sigue subiendo, ellas probablemente lo harán más, pero también caerán más si el viento cambia.
- El flujo de 6.200 millones de dólares hacia el EWY en un mes es una señal de que los inversores internacionales están apostando fuerte por Corea del Sur. Pero cuidado: estas entradas pueden revertirse rápidamente si el mercado de bonos vuelve a estresarse, como ya pasó en otras ocasiones. La clave está en vigilar los rendimientos de los bonos a 30 años y el precio del petróleo.
- La intervención del Tesoro es un parche, no una solución: la deuda de EE.UU. sigue creciendo y la energía está cara. Si estos problemas de fondo no se resuelven, es probable que el rally del Kospi sea temporal. La señal a vigilar es si el índice logra superar los 7.500 puntos; si lo hace, podría abrirse camino hacia los 8.750, pero si no, podríamos ver una corrección.