El Kospi rebota con fuerza: Samsung y SK Hynix tiran del carro, ¿es el fin de la tormenta?

El índice surcoreano sube un 15% desde mínimos gracias al tirón de los gigantes tecnológicos, pero los analistas técnicos advierten de que la fiesta podría ser pasajera.
El Kospi, el índice de referencia de Corea del Sur, ha protagonizado un rebote de los que hacen girar cabezas. Este martes se plantó en los 7.377 puntos, un 15% por encima del suelo que tocó hace apenas unos días. Los culpables del subidón tienen nombre y apellidos: Samsung y SK Hynix, los dos pesos pesados de la tecnología coreana, que se dispararon arrastrando al resto del parqué.
¿El detonante? Una mezcla de rumores y datos macro. Por un lado, los inversores se posicionan ante la inminente decisión del banco central coreano, que según las encuestas subirá los tipos de interés en 25 puntos básicos, hasta el 2,75%. El objetivo es enfriar una inflación que en junio escaló al 3,2%, su nivel más alto en 30 meses, alimentada por el petróleo caro —el barril supera los 80 dólares por el conflicto entre Estados Unidos e Irán— y por los sueldos y bonus que el 'boom' de la inteligencia artificial está dejando en el sector tecnológico.
Samsung se anotó una subida superior al 7% después de que surgieran rumores sobre una posible salida a bolsa en Estados Unidos, siguiendo los pasos de SK Hynix, que debutó en el Nasdaq el viernes pasado. Una jugada así le permitiría levantar miles de millones de dólares para financiar su expansión en el país. Además, la compañía presume de músculo en el negocio de los smartphones: en un trimestre en el que las ventas globales cayeron un 4%, Samsung amplió su cuota de mercado hasta el 22%, consolidándose como el mayor fabricante del mundo por delante de Apple.
SK Hynix no se quedó atrás y sus acciones se dispararon un 12,8%, mientras que su filial SK Square se fue hasta el 20%. El espaldarazo vino de Barclays, que predijo que el valor podría duplicarse. Otros nombres como Samsung Electro-Mechanics, Samsung Life y Samsung C&T también se apuntaron a la fiesta. Las exportaciones coreanas, impulsadas por los semiconductores y los chips de memoria, crecieron un 70,7% en junio, aunque el dato se quedó ligeramente por debajo de lo esperado.
Sin embargo, no todo son fuegos artificiales. El Kospi lleva meses con una volatilidad de campeonato: subidas de doble dígito un día y desplomes al siguiente. Los analistas técnicos advierten de que el índice sigue por debajo de la media móvil exponencial de 50 días y del nivel de retroceso de Fibonacci del 23,6%. Mientras no supere esas resistencias, el escenario bajista sigue sobre la mesa. Algunos incluso ven patrones de distribución según la teoría de Wyckoff, lo que podría anticipar una nueva pata abajo hasta los 5.848 puntos.
El análisis de Salseo
- El rebote tiene más de movimiento táctico que de cambio de tendencia. Los inversores se posicionan ante la subida de tipos, pero el trasfondo —inflación alta, guerra y dependencia de los chips— no ha cambiado. Si el banco central cumple el guion, la resaca podría ser rápida.
- La posible salida a bolsa de Samsung en EE.UU. es un arma de doble filo. A corto plazo ilusiona, pero implica emitir nuevas acciones y diluir a los actuales accionistas. Además, el precedente de SK Hynix en el Nasdaq es muy reciente y aún no sabemos cómo digerirá el mercado esa mayor oferta de papel coreano.
- El dato de exportaciones, aunque espectacular, se quedó por debajo de las expectativas. Es una señal sutil de que la demanda global de chips podría estar tocando techo, justo cuando todos los focos apuntan a la inteligencia artificial como motor imparable. Conviene vigilar los próximos datos de pedidos de las grandes tecnológicas.
- El análisis técnico es claramente bajista mientras el Kospi no recupere ciertos niveles. Esto no es una opinión: es un hecho que el precio está por debajo de medias relevantes y que patrones como el de Wyckoff suelen preceder caídas. Para el inversor particular, la prudencia sigue siendo la mejor aliada.