Samsung y SK Hynix llevan al KOSPI por encima de 7.100 mientras el yen hunde al Nikkei

El índice surcoreano rompe la barrera de los 7.100 puntos gracias al tirón de los fabricantes de chips, mientras el Nikkei japonés sufre por la fortaleza del yen y las expectativas de subida de tipos del BoJ.
La bolsa surcoreana vive un momento dulce. El KOSPI ha superado la barrera de los 7.100 puntos, con una subida del 1,82% hasta los 7.122,93 puntos, después de que en la sesión anterior ya se anotara más de un 4%. El motor de este rally son los gigantes de los chips: Samsung Electronics se apuntó un 2,59% y SK Hynix un 3,98%, con los inversores extranjeros e institucionales comprando en neto más de 610.000 millones de wones en acciones, compensando las ventas de los inversores minoristas.
¿Por qué tanto entusiasmo? La clave está en la oferta de memoria. Según recoge The Korea Times, KB Securities espera que el próximo año la oferta de chips de memoria sea excepcionalmente ajustada y calcula que los inventarios en Samsung y SK Hynix han caído por debajo de los 10 días. Eso significa que las fábricas están vendiendo casi todo lo que producen, lo que se traduce en más poder de fijación de precios y mejores márgenes. Además, Nomura Securities considera que ambas compañías están profundamente infravaloradas en comparación con la expansión esperada de la capacidad global de semiconductores. Es decir, el mercado estaría descontando un ciclo de memoria mucho más fuerte de lo que reflejan los precios actuales.
Mientras Seúl celebra, Tokio sufre. El Nikkei 225 se movió cerca del nivel plano, lastrado por un yen que se ha fortalecido hasta la zona de 153 por dólar, su nivel más alto desde febrero. Para las exportadoras japonesas, como Toyota o las empresas de maquinaria, un yen fuerte reduce el valor de sus ingresos en el extranjero al convertirlos a moneda local. La presión viene de los datos económicos: el PIB del segundo trimestre se revisó al alza hasta un 1,4% anualizado, los salarios reales subieron un 2,4% en julio y los nominales se dispararon un 4,7%, el mayor aumento desde 1997. Este contexto de crecimiento y salarios hace que los analistas de Capital Economics vean cada vez más convincente un endurecimiento más rápido del Banco de Japón, y el mercado ya descuenta con fuerza una subida de tipos en la reunión del 17 y 18 de septiembre.
El trasfondo macro tampoco es un camino de rosas. El petróleo Brent cotiza por encima de los 97 dólares por barril, con el WTI por encima de los 92, por las renovadas tensiones entre Estados Unidos e Irán y el temor a interrupciones en el estrecho de Ormuz. El rendimiento del bono estadounidense a 10 años ronda el 4,79% y el mercado asigna una probabilidad de alrededor del 60% a otra subida de tipos de la Fed este mes. El próximo gran examen para las bolsas globales será el informe de inflación de Estados Unidos del viernes. Si los precios se enfrían, el rally de los chips podría tener más recorrido; si sorprenden al alza, la euforia podría enfriarse de golpe.
El análisis de Salseo
- El dato de inventarios por debajo de 10 días es la señal más potente de la noticia: no es una previsión vaga, sino un indicador de que Samsung y SK Hynix están vendiendo casi todo lo que producen. Eso se traduce directamente en poder de precios y márgenes, pero también en un riesgo: si la demanda de PC, móviles o servidores se frena, ese equilibrio se rompe y los precios caen aunque los inventarios sigan bajos.
- La divergencia entre KOSPI y Nikkei no es casual: mientras Corea se beneficia del ciclo de memoria, Japón sufre el efecto del yen fuerte, que erosiona los beneficios de sus exportadoras. Esto significa que el 'trade' de la IA y los chips se está expresando ahora mismo a través de Corea, no de Japón. Para un inversor, es un recordatorio de que la misma tecnología puede tener impactos muy distintos según la moneda y la estructura del mercado.
- El contexto macro es la espada de Damocles del rally. Con el Brent por encima de 97 dólares y el bono a 10 años en el 4,79%, la inflación sigue siendo la gran amenaza. La probabilidad del 60% de otra subida de la Fed y el informe de inflación del viernes son el próximo catalizador: si los datos vienen calientes, el KOSPI podría devolver parte de las ganancias, porque el rally actual descuenta un escenario de tipos estables o bajando.
- La lectura contraria: el hecho de que los inversores extranjeros e institucionales estén comprando mientras los minoristas venden sugiere que el dinero 'inteligente' está posicionándose en la tesis de la escasez de memoria. Pero la valoración de Nomura como 'profundamente infravaloradas' es una opinión de un banco de inversión, no un hecho. El verdadero test será el próximo informe de resultados, donde habrá que ver si los precios de la memoria realmente se están trasladando a los beneficios.