La memoria manda: precios podrían subir un 60% y Micron y SanDisk rompen la tendencia

La escasez por la IA dispara los precios de la memoria: DRAM podría subir un 50% este trimestre y NAND un 60%. Micron y SanDisk ya apuntan a una nueva fase alcista.
La demanda de la IA ha convertido la memoria en el motor del sector semiconductor. El analista Mehdi Hosseini, de Susquehanna, sostiene que la memoria "ha vuelto para quedarse". La inversión en centros de datos de IA impulsará los ingresos del sector a unos 1,5 billones de dólares este año, y la memoria ya supone entre el 50% y el 55% del total, frente al 20-30% histórico.
Esta vorágine ha provocado escasez y subidas de precios. Hosseini prevé que los precios de la DRAM suban un 50% este trimestre y otro 20% en el cuarto de 2026. La NAND va más fuerte: +60% este trimestre y +25% el siguiente. Para los fabricantes, que arrastraban ciclos de sobreoferta, es un viento a favor.
Las acciones lo reflejan: Micron sube un 250% este año, y Western Digital (matriz de SanDisk, la firma de NAND) sube un 531%. Goldman Sachs ve señales de salida de tendencias bajistas. Además, el posicionamiento es ligero: apalancamiento neto de hedge funds en el percentil 4 y volatilidad de opciones bajando desde el 65 de julio al 36 actual, lo que facilita que los inversores vuelvan a entrar.
La memoria de alto ancho de banda (HBM) es el escaparate. Micron quiere duplicar su capacidad de HBM a finales de año, según Electronic Times. Esto consume más obleas de silicio y, en paralelo, estrecha la oferta de DRAM convencional, manteniendo los precios altos. Hasta los chips lógicos suben, aunque menos.
El análisis de Salseo
- La memoria ha pasado de ser un producto cíclico a ser el motor de los semiconductores: su cuota de ingresos se ha duplicado y eso cambia la forma de valorar a las empresas del sector. Cualquier enfriamiento de la IA golpearía directamente a esa nueva 'joya'.
- La expansión de HBM no solo es buena para la IA: al consumir más obleas de silicio, resta capacidad a la DRAM convencional y agrava la escasez. Así, la inversión en HBM actúa como bisagra que sostiene los precios del resto de la memoria.
- El bajo apalancamiento y la volatilidad conteniendo las apuestas dejan espacio para que la tendencia continúe sin un 'crowding' excesivo. Pero también significa que la subida de las acciones ya ha descontado parte de las buenas noticias.
- El riesgo está en la oferta: si la IA se enfría o la producción de memoria se acelera, los precios pueden girarse. La prueba del algodón son los resultados de Micron del 30 de septiembre, que mostrarán si la subida de precios se convierte en beneficios reales.