Lambda, respaldada por Nvidia, busca 4.000 millones antes de su salida a bolsa

La compañía de computación en la nube Lambda, con Nvidia como inversor, prepara su última ronda antes de la IPO: hasta 4.000 millones de dólares a una valoración de 14.500 millones.
Lambda, la compañía de computación en la nube respaldada por Nvidia, está buscando hasta 4.000 millones de dólares en la que sería su última ronda de financiación antes de dar el salto a bolsa. Según adelanta The Wall Street Journal y recoge Reuters, la operación se cerraría con una valoración 'pre-money' de 14.500 millones de dólares, es decir, el valor que se le atribuye a la empresa antes de meter el dinero nuevo en el balance.
Para ponerlo en contexto: Lambda alquila capacidad de cálculo para inteligencia artificial. Entrenar un modelo como los que hay detrás de los grandes chatbots exige miles de chips trabajando a la vez durante semanas, y la mayoría de empresas no puede comprarlos ni mantenerlos por su cuenta, así que los alquila por horas a proveedores como este. Es un negocio que compite de tú a tú con los gigantes de la nube y con otras compañías especializadas en cómputo para IA, y que vive de un recurso escaso y caro: las GPUs.
El respaldo de Nvidia no es casual. El fabricante de los chips más codiciados para IA es a la vez inversor y proveedor de este tipo de compañías: cuanto más crecen, más tarjetas le compran. Que Lambda levante una cifra tan abultada antes de salir a bolsa da una pista del tamaño de la chequera que hace falta para competir en este negocio, donde el dinero se transforma directamente en centros de datos y en acceso privilegiado a hardware.
De confirmarse, la operación deja a Lambda con la etiqueta de próxima gran candidata a salir a bolsa dentro del negocio de infraestructura de IA. Aunque la compañía todavía no cotiza, el movimiento interesa a los inversores por partida doble: por lo que dice sobre el apetito del mercado a la hora de financiar esta fiebre del cómputo y porque una futura IPO daría una vía nueva para exponerse al tirón de la inteligencia artificial sin tener que comprar siempre las mismas tecnológicas.
El análisis de Salseo
- No es una ronda cualquiera: el dinero de Lambda se convierte en algo muy físico, chips y centros de datos. Alquilar capacidad de cálculo es un negocio intensivo en capital y con márgenes que se estrechan si la oferta de GPUs se normaliza, así que esos 4.000 millones son sobre todo munición para no quedarse sin capacidad que vender.
- El matiz clave está en el 'pre-money': los 14.500 millones son la valoración antes de sumar el dinero nuevo, así que tras la ronda la cifra real será más alta. Esa será la referencia con la que el mercado comparará cuando la compañía llegue al parqué, y marca el listón que tendrá que justificar con ingresos.
- Nvidia juega a dos bandas: entra en el capital de proveedores de nube y a la vez les vende sus chips. Para Lambda, tener al fabricante de las GPUs dentro es una ventaja de acceso en un mercado con listas de espera; para Nvidia, es asegurarse clientes que crecen rápido y consumen mucho hardware.
- Señal a vigilar: si la ronda se cierra y desemboca en una salida a bolsa, será un termómetro de si el apetito inversor por la infraestructura de IA aguanta o empieza a enfriarse. Si en cambio la IPO se retrasa o la valoración no convence, sería el primer síntoma de que el ciclo de financiación del cómputo empieza a tocar techo.