Mercado

Leonardo DRS gana un contrato de 39,6 millones para las comunicaciones del Growler

·PositivoImpacto bajo
Leonardo DRS gana un contrato de 39,6 millones para las comunicaciones del Growler

La Marina de EE. UU. encarga a Leonardo DRS la producción de los terminales tácticos JTT-X, el sistema que mantiene comunicados a los cazas EA-18G Growler en entornos de guerra electrónica.

Leonardo DRS ha anunciado la adjudicación de un contrato de 39,6 millones de dólares por parte del Naval Air Systems Command (NAVAIR) para la producción y entrega de unidades del Joint Tactical Terminal Transceiver, conocido por sus siglas JTT-X. La compañía cotizada en el Nasdaq (ticker DRS) ejecutará el encargo a través de su unidad de negocio Airborne and Intelligence Systems. El contrato combina un precio fijo con una parte de costes más honorarios fijos e incluye ingeniería no recurrente, producción, integración en la aeronave, cualificación y apoyo al mantenimiento del sistema en el caza EA-18G Growler.

El JTT-X no es un equipo cualquiera: es una pieza clave del sistema de comunicaciones por capas que la Marina estadounidense denomina PACE (primaria, alternativa, de contingencia y de emergencia), y su desarrollo se enmarca en la iniciativa Global Lightning. En la práctica, se trata de un terminal híbrido de comunicaciones por satélite capaz de hablar por distintas redes gubernamentales y comerciales, incluidas las constelaciones de satélites en órbita baja (lo que el sector llama pLEO). ¿Por qué importa? Porque en un escenario de conflicto con interferencias electrónicas, poder saltar de una red a otra garantiza que el avión siga recibiendo órdenes y datos de amenazas aunque una de las vías quede bloqueada. El diseño es modular, con ranuras de expansión 3U VPX que permiten ir metiendo mejoras tecnológicas sin rehacer el equipo entero, y con tarjetas de cifrado XCM3 alineadas con el estándar abierto SOSA (Sensor Open Systems Architecture). Esas tarjetas aportan cifrado de nivel gubernamental conforme a los últimos requisitos de la NSA (SERD 2.0) y comunicaciones tácticas seguras por UHF.

Larry Ezell, vicepresidente sénior y responsable de Airborne and Intelligence Systems de Leonardo DRS, ha señalado que la adjudicación es "un hito importante" y refleja "la confianza continuada de la Marina" en la compañía para entregar comunicaciones seguras y resistentes. Según Ezell, el JTT-X refuerza esa arquitectura de comunicaciones por capas en la que se apoyan las tripulaciones en entornos muy disputados, y ayuda a mejorar la conciencia de amenaza y la comprensión de la situación para el éxito de la misión. Leonardo DRS ya venía suministrando terminales tácticos válidos para distintas plataformas y soluciones de comunicaciones más allá de la línea de visión en operaciones aéreas, terrestres y marítimas.

Más allá del titular, la noticia encaja en la estrategia que la compañía viene desplegando en los últimos meses en el negocio de defensa internacional, con entregas y proyectos en mercados como Australia o Reino Unido. Se trata, eso sí, de un contrato de producción: no cambia por sí solo las previsiones de la compañía, pero sí confirma que un programa que hasta ahora estaba en fase de desarrollo y pruebas pasa a fabricarse en serie.

El análisis de Salseo

  • El importe (39,6 millones) es modesto para una compañía cotizada del sector defensa, así que la clave no está en la cifra sino en la naturaleza del encargo: NAVAIR pasa de desarrollar a producir en serie. Ese paso suele ser el que abre la puerta a pedidos sucesivos y a años de ingresos de mantenimiento y repuestos, que son mucho más recurrentes que la venta inicial del equipo.
  • El diseño modular es el verdadero activo defensivo de la compañía: con arquitectura abierta y ranuras de expansión, cada mejora futura del sistema se 'engancha' al equipo ya instalado en el avión. Traducido al inversor, cuanto más se extiende la arquitectura de DRS en la flota, más caro y lento le resulta a la Marina cambiar de proveedor.
  • El detalle de las redes pLEO revela el cambio de fondo del sector: las comunicaciones militares dejan de depender solo de satélites geoestacionarios propios y empiezan a apoyarse en constelaciones comerciales en órbita baja. Quien domine los terminales híbridos capaces de saltar entre varias redes tendrá ventaja en las próximas licitaciones, y ahí DRS ya está dentro de un programa de referencia.
  • Lo que el comunicado no dice: no hay número de unidades, ni plazos de entrega, ni fecha de finalización. Las declaraciones del directivo son entusiastas pero no aportan datos duros. Las señales concretas a vigilar son los siguientes pedidos de NAVAIR bajo la iniciativa Global Lightning y si el JTT-X acaba homologándose en otras plataformas además del EA-18G Growler.

Empresas mencionadas