Leonardo DRS pondrá la propulsión eléctrica a los destructores KDDX de Corea del Sur

Leonardo DRS firma con Doosan Enerbility el suministro del sistema de propulsión eléctrica del programa KDDX, el primer destructor diseñado y construido íntegramente en Corea del Sur, con al menos seis unidades previstas.
Leonardo DRS ha anunciado un contrato con la compañía surcoreana Doosan Enerbility para suministrar el sistema de propulsión eléctrica del programa de destructores KDDX de la Armada de Corea del Sur. El buque líder de esta clase lo está construyendo Hanwha Ocean, y el KDDX está considerado una pieza central de los planes de futuro de la flota naval surcoreana.
El programa, que se espera que entregue al menos seis destructores, tiene un valor simbólico añadido para el país: es el primer proyecto de destructor diseñado y construido íntegramente en Corea del Sur. Se trata de un destructor lanzamisiles, es decir, un buque de guerra de gran tamaño pensado para escoltar flotas y lanzar misiles guiados, lo que lo convierte en uno de los tipos de barco más complejos y caros de fabricar.
En el apartado técnico, DRS aportará una solución integrada de potencia y propulsión eléctrica que incluye sus motores de propulsión de imán permanente de la serie 100, caracterizados por su alta densidad de potencia, junto con variadores de frecuencia compactos y de alto rendimiento diseñados para acompañar a esos motores. El objetivo es ofrecer una propulsión eficiente y fiable en un formato compacto, algo clave en plataformas navales de nueva generación donde el espacio y el peso son recursos escasos. Doosan Enerbility y DRS trabajarán de forma conjunta en todo el sistema integrado de energía y propulsión, que abarca desde los motores primarios hasta las hélices, incluyendo equipos eléctricos y mecánicos.
Para Leonardo DRS, entrar en un programa de destructores de nueva construcción supone colocarse en la fase inicial de un proyecto con recorrido largo: los sistemas de propulsión no solo se venden al construir el barco, sino que suelen generar mantenimiento, repuestos y actualizaciones durante toda la vida útil del buque, que se mide en décadas.
El análisis de Salseo
- El negocio de propulsión eléctrica naval es un nicho con pocos proveedores y ciclos muy largos: entrar en la fase de diseño de una clase nueva de destructores no da ingresos de golpe, pero sí visibilidad para años y, sobre todo, el negocio posterior de mantenimiento y repuestos de cada buque.
- El contrato se firma con Doosan Enerbility, no directamente con la Armada ni con el astillero, y el buque líder lo construye Hanwha Ocean: eso indica que DRS actúa como subproveedor de un sistema integrado, así que su parte del pastel depende de cuántas unidades se acaben encargando de las seis previstas.
- No se ha desvelado el importe del contrato, lo que invita a pensar que no moverá las cuentas de DRS a corto plazo; el valor real aquí es estratégico, porque abre la puerta a un cliente nuevo (Corea del Sur) en un mercado asiático donde el país quiere fabricar sus propios buques de guerra sin depender de proveedores extranjeros.
- La elección de motores de imán permanente de la serie 100 confirma la apuesta de DRS por la propulsión eléctrica frente a los sistemas mecánicos tradicionales; la señal a vigilar es si este tipo de tecnología se convierte en el estándar de los próximos programas navales y si DRS logra repetir en los siguientes destructores de la clase.