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Leonardo DRS pondrá la propulsión eléctrica a los destructores KDDX de Corea del Sur

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Leonardo DRS pondrá la propulsión eléctrica a los destructores KDDX de Corea del Sur

Leonardo DRS suministrará el sistema de propulsión eléctrica del programa de destructores KDDX de la Marina de Corea del Sur, un programa de al menos seis buques que estrena la propulsión totalmente eléctrica en un buque de combate de superficie coreano.

Leonardo DRS (Nasdaq: DRS) ha anunciado un contrato con Doosan Enerbility para suministrar el sistema de propulsión eléctrica del programa de destructores KDDX de la Marina de la República de Corea, cuyo buque líder está siendo construido por Hanwha Ocean. El KDDX es un destructor lanzamisiles de nueva generación que se considera una pieza central de las futuras necesidades navales de Corea del Sur: se espera que el programa entregue al menos seis destructores y es el primer programa de destructores diseñado y construido íntegramente en el país asiático.

En el marco de esta adjudicación, DRS aportará una solución integrada de potencia y propulsión eléctrica con sus motores de propulsión de imán permanente de la Serie 100, acompañados de variadores de frecuencia compactos y de alto rendimiento. El sistema está pensado para ofrecer una propulsión eficiente y fiable en una configuración compacta, adaptada a las plataformas navales de nueva generación. Doosan Enerbility y DRS colaborarán en el sistema integrado de potencia y propulsión del destructor, que abarca desde los motores primarios hasta las hélices, incluyendo equipos eléctricos y mecánicos.

El programa KDDX está llamado a introducir los primeros buques de combate de superficie con propulsión totalmente eléctrica de la Marina coreana, dentro de una clase de destructores de nueva generación diseñada para cubrir los exigentes requisitos multimisión de una flota moderna de aguas azules. La tendencia global es clara: las marinas de todo el mundo avanzan hacia la propulsión eléctrica integrada para poder alimentar sensores, armas y sistemas de misión cada vez más demandantes de energía. "Las plataformas navales modernas requieren sistemas de potencia y propulsión eléctrica que cubran las necesidades operativas actuales y, a la vez, ofrezcan flexibilidad para las misiones futuras", ha señalado John Baylouny, presidente y consejero delegado de Leonardo DRS, que ha puesto el foco en radares avanzados, sistemas de guerra electrónica, sistemas de energía dirigida, la recarga de vehículos no tripulados o el lanzamiento de enjambres de drones como capacidades cada vez más intensivas en electricidad.

Jon Miller, vicepresidente sénior y director general de Naval Power Systems de Leonardo DRS, ha destacado la trayectoria de la compañía con la Armada coreana: más de una década apoyando a las fragatas FFX II, III y IV y la capacidad demostrada de escalar su tecnología de propulsión eléctrica a aplicaciones navales muy exigentes, como el programa de submarinos de clase COLUMBIA. En el plano técnico, los motores de imán permanente de DRS buscan ofrecer una alta densidad de par en una arquitectura compacta, lo que ayuda a reducir tamaño y peso frente a las máquinas eléctricas convencionales; junto a los variadores de frecuencia, el conjunto permite un control de propulsión preciso y muy eficiente, reduce el espacio ocupado en la sala de máquinas y da más libertad al diseño del buque. El sistema se diseña, fabrica y entrega por DRS cumpliendo los requisitos militares aplicables de calidad de energía, choque y vibración, además de los operativos de la Marina coreana. Esta selección se apoya en el historial previo de DRS con Corea del Sur, que incluye los sistemas de propulsión eléctrica híbrida de las 20 fragatas antisubmarinas de los programas FFX Batch II, III y IV. El comunicado no detalla el importe del contrato.

El análisis de Salseo

  • El titular suena a contrato enorme, pero la compañía no ha desvelado ni un euro de la adjudicación: lo relevante aquí no es el golpe inmediato a los resultados, sino la posición tecnológica que gana DRS en un programa plurianual de al menos seis destructores. La señal concreta a vigilar es si llegan comunicados posteriores con el valor del contrato o adjudicaciones buque a buque, porque ahí es donde se convierte en cifras para la cuenta de resultados.
  • DRS no vende directamente a la Marina coreana: entra como proveedor de Doosan Enerbility, mientras Hanwha Ocean construye el buque. Es el patrón habitual para colarse en programas de defensa extranjeros, aceptando un papel de subsistema dentro de una cadena de suministro local. Ventaja: menos riesgo comercial y más puertas abiertas en futuros programas coreanos. inconveniente: menor visibilidad y márgenes probablemente más ajustados que si firmara con el cliente final.
  • La propulsión totalmente eléctrica en un buque de combate de superficie es más que una curiosidad técnica: significa que el barco genera electricidad y la reparte entre hélices, radares, guerra electrónica, armas de energía dirigida o recarga de drones. Cuanta más potencia necesitan los sistemas de misión, más crítico se vuelve el sistema de propulsión y menos proveedores hay capaces de fabricarlo. DRS se coloca en ese cuello de botella, un mercado que crece conforme las marinas van abandonando la propulsión mecánica tradicional.
  • La lectura contraria es que esto confirma una relación que ya existía más que abre una puerta nueva: DRS lleva más de una década con las fragatas FFX coreanas y presume de experiencia en el programa de submarinos de clase COLUMBIA. Es decir, gana el incumbente, lo cual reduce el riesgo de ejecución (bueno) pero también sugiere que no ha habido un cambio radical de mercado que explique la noticia. Ojo también a si Hanwha Ocean o Doosan intentan internalizar esta tecnología en próximas fases del KDDX, que sería el verdadero riesgo a medio plazo.

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