LightPath duplica sus ingresos y logra EBITDA positivo con cartera récord

LightPath cierra su año fiscal 2026 con 71,7 millones de dólares facturados (+93%), un EBITDA ajustado positivo de 4,2 millones y una cartera de pedidos de 110,9 millones, casi el triple que hace un año.
LightPath Technologies, compañía con sede en Orlando (Florida) que cotiza en el Nasdaq y fabrica óptica y sistemas de imagen para defensa y aplicaciones comerciales, ha cerrado su año fiscal 2026 (terminado el 30 de junio) con un crecimiento que, en palabras de su propio consejero delegado, la convierte en «una empresa muy distinta» a la de hace doce meses. Los ingresos del cuarto trimestre alcanzaron los 21,2 millones de dólares, un 73,8% más que los 12,2 millones del mismo periodo del año anterior, y los del ejercicio completo se dispararon hasta los 71,7 millones, un 92,7% por encima de los 37,2 millones del año fiscal 2025.
El dato quizá más relevante no es la facturación, sino la rentabilidad. El beneficio bruto del trimestre subió a 8,3 millones (frente a 2,7 millones un año antes) y el margen bruto del ejercicio se colocó en torno al 36%, casi nueve puntos porcentuales más. El EBITDA ajustado —el beneficio antes de intereses, impuestos, amortizaciones y otros ajustes contables— pasó a 2,1 millones positivos en el cuarto trimestre, frente a los 2,0 millones negativos del mismo periodo del ejercicio previo, y cerró el año en +4,2 millones, más de 9 millones mejor que los -5,1 millones anteriores. La dirección insiste en que esa mejora viene de vender productos con mejor mezcla y de fabricar más y mejor, no de subir precios, y que los problemas de rendimiento en fábrica que lastraron los márgenes en 2025 están resueltos.
Debajo de las cifras hay tres movimientos que explican el optimismo. El primero, la cartera de pedidos pendientes, que terminó el año en 110,9 millones de dólares, un 197% más que los 37,4 millones de junio de 2025, de los cuales unos 85,6 millones se entregarán en los próximos doce meses. El segundo, los pedidos recién recibidos: 11 millones en cámaras infrarrojas de un gran cliente tecnológico mundial para contrarrestar drones (sistemas conocidos como C-UAS) y 13 millones en ensamblajes ópticos de un proveedor de sistemas de defensa y contramedidas. Y el tercero, la decisión de vender su filial china (LightPath Zhenjiang Optical Instrumentation) por 4,5 millones, pagaderos en cinco años, para dejar de fabricar en el país asiático. La compañía cerró el ejercicio con 93,2 millones de dólares en caja tras una ampliación de capital de 50 millones a 14 dólares por acción en junio de 2026.
Ahí está, precisamente, el gran motor de fondo: la legislación aprobada en diciembre de 2025 que obliga al Departamento de Defensa de Estados Unidos a diseñar y aplicar una estrategia para dejar de depender de «naciones cubiertas» en vidrio óptico y sistemas ópticos, con fecha límite del 1 de enero de 2030. Aunque el plazo parezca lejano, la propia empresa recuerda que el proceso de cualificación de proveedores en defensa dura entre dos y tres años, así que las decisiones sobre quién suministra esos programas se están tomando ahora. LightPath lleva cinco años desarrollando su catálogo de vidrios y reduciendo el contenido de germanio, un material que, según señala, está controlado por China, y su cartera BlackDiamond —con composiciones licenciadas en exclusiva del Laboratorio de Investigación Naval estadounidense— está pensada desde el principio para cumplir esos requisitos. Con la incorporación de Amorphous Materials (AML) opera ya dos plantas de producción de vidrio en territorio de Estados Unidos.
No todo es color de rosa. El beneficio neto del año sigue siendo negativo: 20,5 millones de pérdidas, peor que los 14,9 millones del ejercicio anterior, aunque en el cuarto trimestre la pérdida se redujo de 7,1 a 4,1 millones. Parte de ese deterioro es contable: 15,6 millones corresponden a la revalorización de los pagos condicionados por adquisiciones (los llamados earnouts), un apunte que no supone salida de caja pero que engorda los gastos. Además, los gastos operativos también se han duplicado (+106,8% en el año, hasta 45,5 millones) y la compañía ha financiado su expansión con una ampliación de capital, algo que diluye a los accionistas actuales. El reto para los próximos trimestres es convertir esa cartera de pedidos récord en facturación y demostrar que el EBITDA positivo no es un espejismo de un solo trimestre.
El análisis de Salseo
- La clave de los márgenes no son los precios: el margen bruto sube casi nueve puntos, hasta el 36%, por mezcla de producto y más volumen de fabricación, no por subir tarifas. Es la diferencia entre una mejora sostenible y otra que un cliente enfadado puede deshacer en la siguiente negociación.
- La cartera de pedidos de 110,9 millones equivale a más de 1,5 veces los ingresos de todo el año fiscal, y 85,6 millones se entregarán en los próximos doce meses: si se convierte en facturación, el crecimiento de 2027 está casi garantizado. La señal concreta a vigilar es si esa cartera sigue creciendo o se estanca en los próximos trimestres.
- El viento de cola es regulatorio y tiene fecha: el Pentágono debe dejar de comprar óptica a China antes del 1 de enero de 2030, pero las decisiones de proveedor se toman ya, porque cualificar un componente de defensa lleva dos o tres años. Ahí es donde LightPath juega su carta con vidrio propio y menos germanio, un material muy dependiente del país asiático.
- El lunar: el beneficio neto anual sigue en rojo (20,5 millones de pérdidas, peor que el año anterior) y buena parte del gasto extra es la revalorización de earnouts, un apunte contable que no sale de caja. Como la empresa se financia con ampliaciones de capital, la dilución y la capacidad de convertir pedidos en efectivo son el contrapeso real al relato de crecimiento.