Luz verde para revivir Three Mile Island: la energía nuclear alimentará los centros de datos de Microsoft

El regulador energético de EE.UU. concede una exención para acelerar la reconexión de la planta nuclear de Three Mile Island, que abastecerá los centros de datos de Microsoft. Constellation Energy lidera el proyecto.
La Comisión Federal Reguladora de Energía de Estados Unidos (FERC) ha dado un paso clave para resucitar una de las centrales nucleares más famosas del país. Ha concedido una exención que permite acelerar la reconexión de la planta de Three Mile Island, en Pensilvania, que lleva años parada y ahora se prepara para una segunda vida muy distinta a la original.
El objetivo es que la unidad 1 de la central —que no fue la del accidente de 1979, sino su vecina— vuelva a funcionar para abastecer de electricidad a los centros de datos de Microsoft en la región. La exención elimina trabas burocráticas en el proceso de interconexión a la red, lo que debería recortar plazos y facilitar que el proyecto llegue a buen puerto.
Constellation Energy, la compañía propietaria de la planta, es la gran beneficiada. La empresa lleva meses trabajando en este plan, que no solo supone un impulso para sus cuentas, sino que también la posiciona como un actor clave en la creciente demanda de energía limpia y fiable por parte de los gigantes tecnológicos.
El movimiento refleja una tendencia de fondo: las grandes tecnológicas necesitan cantidades ingentes de electricidad para sus centros de datos, especialmente con el auge de la inteligencia artificial, y la energía nuclear se presenta como una opción atractiva porque es constante y no emite CO2. Three Mile Island podría convertirse en un símbolo de esta nueva alianza entre átomos y bits.
Aunque todavía quedan pasos regulatorios y técnicos por delante, la decisión de la FERC es una señal potente de que Washington ve con buenos ojos este tipo de proyectos. Para los inversores, supone una validación temprana de una apuesta que parecía arriesgada y que ahora gana enteros.
El análisis de Salseo
- La exención no es un permiso para operar, sino un atajo burocrático que elimina un cuello de botella clave: la interconexión a la red. Esto reduce el riesgo de retrasos y costes extra, algo que el mercado suele premiar en proyectos de infraestructura complejos.
- El verdadero motor de la noticia es la necesidad energética de Microsoft. No se trata solo de una planta nuclear que vuelve a la vida, sino de un modelo de negocio en el que un gran consumidor garantiza la demanda. Para Constellation, esto significa ingresos predecibles y un perfil de riesgo más bajo del que tendría si vendiese la electricidad al mercado mayorista.
- Conviene vigilar dos cosas: el calendario de puesta en marcha (previsto para 2028) y la evolución de la opinión pública local. Three Mile Island carga con un estigma histórico, y cualquier oposición vecinal o retraso en las licencias finales podría enfriar el entusiasmo. De momento, el respaldo regulatorio es un viento de cola.
- La noticia también tiene una lectura sectorial: si este modelo funciona, otras centrales nucleares en proceso de cierre podrían encontrar una segunda oportunidad de la mano de las big tech. Eso abre un abanico de posibles acuerdos que beneficiaría a todo el sector de generación nuclear en EE.UU.