Previsiones

Marvell dispara sus previsiones a 2031 y los analistas suben el precio objetivo

·PositivoImpacto alto
Marvell dispara sus previsiones a 2031 y los analistas suben el precio objetivo

Marvell Technology eleva sus objetivos de ingresos a largo plazo muy por encima de lo que esperaba el mercado y varias firmas de análisis responden subiendo el precio objetivo de la acción.

Marvell Technology, compañía de semiconductores y soluciones de red, ha dejado boquiabierto a Wall Street en su Investor Day (la jornada en la que la dirección presenta su plan de negocio a los inversores). La empresa ha elevado su previsión de ingresos para el ejercicio fiscal 2028 hasta los 20.000 millones de dólares, frente a los 18.000 millones que había dado a finales de agosto. ¿El motivo? La fuerte demanda de sus soluciones de conectividad para centros de datos, como la óptica de interconexión entre chips y los sistemas de conmutación (switching, la tecnología que dirige el tráfico de datos dentro de estas instalaciones).

El dato que de verdad ha encendido las alarmas de optimismo es otro: Marvell espera que su negocio de chips personalizados (los llamados custom silicon, circuitos que diseña a medida para grandes clientes) se triplique entre el ejercicio fiscal 2028 y el 2029, hasta superar los 12.000 millones de dólares. Y a más largo plazo, apunta a unos ingresos totales de entre 70.000 y 90.000 millones en el ejercicio 2031, una cifra que deja muy atrás los 47.000 millones que maneja el consenso del mercado.

La reacción de los analistas no se ha hecho esperar. Aaron Rakers, de Wells Fargo, ha subido su precio objetivo hasta los 365 dólares desde los 310 y mantiene su recomendación de compra. Destaca que Marvell ha cumplido ante unas expectativas ya de por sí altas, con un beneficio por acción previsto de más de 30 dólares para el ejercicio 2031, impulsado por el tirón de la interconexión, los nuevos diseños de silicio a medida y el negocio de 'attach' de XPU (los aceleradores de sus clientes a los que se enganchan los productos de conexión de Marvell). Por su parte, David O'Connor, de Piper Sandler, eleva su precio objetivo hasta los 400 dólares desde los 270 y reitera la compra: subraya que los objetivos de ingresos y beneficio para 2031 superan con holgura las estimaciones de su firma y del mercado, y que la dirección ha presentado a Marvell como una compañía con la "conectividad en primer lugar". O'Connor ha elevado sus estimaciones de beneficio por acción para los ejercicios 2028 y 2031 un 12% y un 60%, respectivamente.

En el detalle técnico, el analista de Piper Sandler sitúa el próximo salto de la óptica en la tecnología NPO (near-packaged optics, óptica integrada junto al chip) en la segunda mitad de 2027, con la CPO (co-packaged optics) como motor a más largo plazo. En conjunto, Wall Street tiene una opinión muy favorable sobre el valor: 27 recomendaciones de compra frente a 4 de mantener, un consenso de "compra fuerte" y un precio objetivo medio de 350,64 dólares, lo que implicaría un recorrido al alza de alrededor del 24% desde los niveles actuales. Conviene recordar que estos precios objetivo son opiniones de analistas, no garantías de nada.

Más allá del ruido de las cifras, el mensaje de fondo es que Marvell quiere dejar de ser percibida como un fabricante de chips más para convertirse en el proveedor de las "tuberías" por las que circula la inteligencia artificial. Cuanto más grandes son los centros de datos, más importa no solo cuánta capacidad de cálculo tienen, sino a qué velocidad se mueven los datos entre sus componentes. Esa es exactamente la parcela en la que la compañía dice tener ventaja y donde concentra sus nuevas metas.

El análisis de Salseo

  • Marvell no ha retocado una cifra: ha cambiado el suelo del debate. Pasar de 18.000 a 20.000 millones para el ejercicio 2028 es un ajuste, pero decir que en 2031 facturará entre 70.000 y 90.000 millones cuando el mercado espera 47.000 es avisar de que los modelos de los analistas se quedan cortos. La palanca que sostiene ese salto es el silicio a medida: chips que diseña a petición de grandes clientes y que suelen venir con contratos largos y recurrentes.
  • El negocio de conectividad se ha convertido en el cuello de botella de la IA. Ya no basta con acumular potencia de cálculo: mover datos entre miles de chips sin que se pierda velocidad decide si un centro de datos rinde o se queda atascado. Ahí está la tesis de Marvell, que se presenta como compañía 'conectividad primero' y aspira a cobrar peaje en cada ampliación de infraestructura, no solo en la venta del chip estrella.
  • Lo que toca vigilar es la conversión de los diseños ya ganados en facturación real. El próximo hito técnico es la óptica NPO en la segunda mitad de 2027 y, más adelante, la CPO. Si esos calendarios se retrasan, o si algún gran cliente decide diseñar sus propios chips de conectividad para no depender de un proveedor externo, las ambiciosas previsiones para 2031 se tambalean rápido.
  • Lectura contraria: son objetivos a 2031, con varios ciclos de inversión en centros de datos por medio, y los precios objetivo que suben hoy las firmas son opiniones revisables, no hechos. Con el consenso dando ya un recorrido del 24%, buena parte del optimismo está en el precio. La señal que desmontaría el relato sería unas cuentas trimestrales que no confirmen la aceleración prometida.

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Fuente: TipRanks