Previsiones

Marvell dispara sus previsiones a largo plazo y los analistas elevan el precio objetivo

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Marvell dispara sus previsiones a largo plazo y los analistas elevan el precio objetivo

Las acciones de Marvell Technology subieron un 5,8% después de que la compañía de semiconductores presentara unas metas de facturación a largo plazo muy ambiciosas en su jornada con inversores, lo que llevó a varios bancos de Wall Street a revisar al alza el precio que creen que valdrá la acción.

Marvell Technology se anotó una subida del 5,8% en bolsa el 6 de octubre después de celebrar su Investor Day (una jornada en la que la empresa se sienta con los inversores y les explica su estrategia a varios años vista). Allí, la compañía de semiconductores presentó unos objetivos de ingresos que dejaron con la boca abierta a más de uno: espera facturar entre 70.000 y 90.000 millones de dólares al año en su ejercicio fiscal de 2031 (FY31), muy por encima de las cifras que maneja hoy. La empresa justifica ese salto en la fuerte demanda de infraestructura para inteligencia artificial, en los chips diseñados a medida para grandes clientes, en la conectividad y en los productos ópticos.

Puestos a poner hitos por el camino, Marvell calcula que en su ejercicio FY28 ingresará unos 20.000 millones de dólares, de los cuales alrededor de 18.000 millones vendrían de su negocio de centros de datos. Y añade otra pata de crecimiento: su negocio de chips personalizados (los que diseña a la carta para una gran tecnológica concreta) debería superar los 12.000 millones de dólares de facturación en FY29. Es decir, la compañía no habla de una mejora puntual, sino de multiplicar su tamaño en unos pocos años.

El mercado no fue el único que reaccionó. Varios analistas de Wall Street movieron ficha tras escuchar el plan. Blayne Curtis, de Jefferies, elevó su precio objetivo (el nivel al que cree que llegará la acción) de 325 a 450 dólares y mantuvo su recomendación de comprar, argumentando que ahora la conectividad es el corazón de la historia de crecimiento de Marvell y que sus ingresos por interconexión podrían alcanzar los 37.500 millones en el punto medio de sus previsiones. Sean O'Loughlin, de TD Cowen, fue más allá y subió la recomendación a comprar, con un objetivo de 350 dólares frente a los 245 anteriores: cree que el crecimiento viene sobre todo del negocio de conectividad y que los riesgos ligados a sus programas de chips de IA a medida se han reducido; incluso ve posible que la compañía genere más de 30 dólares de beneficio por acción en tres años. Mark Lipacis, de Evercore ISI, subió su objetivo de 275 a 433 dólares y destacó su buena cartera de propiedad intelectual y un modelo de negocio flexible, capaz de vender tanto soluciones estándar como semipersonalizadas y personalizadas a las grandes tecnológicas de la nube. Simon Leopold, de Raymond James, calificó las metas de 2031 de "extraordinarias" y señaló que la conectividad y los productos ópticos pueden acabar pesando tanto como los chips a medida, aunque avisó de que los inversores se van a fijar en la ejecución, en la disponibilidad de suministro y en si los grandes clientes de la nube siguen gastando fuerte en inteligencia artificial.

En conjunto, en TipRanks Marvell tiene una recomendación de compra fuerte, con 26 analistas que aconsejan comprar y cuatro que prefieren mantener. El precio objetivo medio se sitúa en 313,84 dólares, lo que implicaría un recorrido al alza de cerca del 9,4% desde los niveles actuales. En lo que va de año, las acciones de la compañía se han disparado un 238,2%, así que el listón que se le exige de ahora en adelante es alto. La película, en resumen: una empresa que ha pasado de ser un fabricante de chips más a ser uno de los proveedores clave de la infraestructura que sostiene la fiebre de la IA, con permiso del resto del sector de semiconductores.

El análisis de Salseo

  • Entre los 20.000 millones que Marvell espera facturar en FY28 y los 70.000-90.000 millones que promete para FY31 hay un salto brutal en apenas tres ejercicios. Eso significa que gran parte del valor que los analistas ponen hoy en la acción depende de una curva de crecimiento que aún no ha ocurrido: si los pedidos de los grandes clientes de la nube se enfrían o se retrasan, ese castillo de previsiones se desinfla rápido y con él los precios objetivo.
  • El centro de gravedad de la historia ha cambiado: los propios analistas insisten en que quien tira ahora del carro es la conectividad y los productos ópticos (las 'tuberías' que conectan entre sí los chips dentro de un centro de datos), no tanto los chips diseñados a medida. Eso es una buena noticia de fondo, porque reduce la dependencia de ganar un único y gigantesco encargo de una tecnológica concreta, un riesgo que TD Cowen dice que ya ha bajado. La señal a vigilar: si los grandes clientes deciden diseñar esas piezas en casa o siguen comprándoselas a Marvell.
  • Los objetivos de los analistas van de 295 a 450 dólares, una dispersión enorme que refleja que nadie tiene claro el techo. Lo relevante es que las revisiones van todas hacia arriba y el consenso (313,84 dólares de media) se queda por detrás de las casas más optimistas, así que es probable que esa media siga subiendo si la compañía cumple los primeros hitos. El primer examen real será el dato de ingresos de centros de datos en los próximos trimestres.
  • Matiz que el titular no cuenta: con la acción ya un 238% arriba en el año, buena parte del optimismo está descontado y el margen de decepción es estrecho; de hecho, un plan tan ambicioso solo provocó un 5,8% de subida, lo que sugiere que el mercado quiere pruebas antes que promesas. Dos frenos concretos que apuntó Raymond James y conviene no perder de vista: la disponibilidad de suministro (capacidad de fábrica para tanta producción) y la continuidad del fuerte gasto en IA de las grandes tecnológicas.

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Fuente: TipRanks