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Marvell y Google sellan un acuerdo de 120.000 millones de dólares: el ingreso llegará en 2028

·PositivoImpacto alto
Marvell y Google sellan un acuerdo de 120.000 millones de dólares: el ingreso llegará en 2028

Marvell firma con Google un acuerdo gigantesco de chips a medida para su infraestructura de IA. UBS aplaude la operación, pero avisa: la mayor parte de los ingresos no entrarán en las cuentas hasta después de 2028.

Marvell (MRVL), el fabricante estadounidense de chips personalizados, ha cerrado con Google (GOOGL) un acuerdo de venta de semiconductores a medida valorado en 120.000 millones de dólares. La cifra lo convierte en uno de los matrimonios industriales más sonados de la inteligencia artificial y ha provocado una reacción rápidamente positiva en UBS. Ahora bien, el analista del banco de inversión que sigue el movimiento, Timothy Arcuri, aporta un matiz clave: el grueso de los ingresos de ese contrato no entrará en las cuentas de Marvell hasta después de 2028. O lo que es lo mismo, es una noticia estratégica de largo plazo, no un pelotazo para el próximo trimestre.

Arcuri ha actualizado sus cifras para reflejar el nuevo escenario. Para el año natural 2028, ha elevado la previsión de ingresos de Marvell desde 24.400 hasta 25.900 millones de dólares, y espera que la compañía pueda ganar unos 10 dólares por acción en ese ejercicio y unos 15 en 2030. Para coger perspectiva, en su último año fiscal Marvell ganó 1,57 dólares ajustados por acción, un 4% más que el ejercicio anterior. Es decir, de aquí a la siguiente década se espera un salto de vértigo, pero a lo largo de varios años y no de inmediato.

Detrás del contrato no está un buen te están Marvell ya venía despachando piezas clave para Google, como controladores CXL (los que se encargan de que los procesadores se comunican de forma eficiente con la memoria), controladores de almacenamiento y tarjetas de red personalizadas. Lo nuevo es que la alianza se amplía con productos orientados a acelerar la inferencia de la IA, o lo que es lo mismo, el momento en que un modelo responde a una petición. En concreto, Marvell suministrará memoria SRAM de alta velocidad cerca de las unidades de cálculo que alimentan las TPU de Google, los chips que la tecnológica usa para sus entrenamientos y servidores de IA. La idea es lograr lo que el sector llama inferencia desagregada: en lugar de meter todo el modelo en una sola máquina, se reparte la carga entre varios chips y servidores, y así aumentar la potencia y la respuesta.

Para el inversor, el movimiento tiene dos caras. La primera, positiva: Marvell se consolida como proveedor estructural en la estrategia de inteligencia artificial de Google, no como un simple vendedor esporádico. La segunda, de riesgo: la dependencia de un cliente tan grande crece igualmente. Si Google cambia de arquitectura, retrasa el gasto en infraestructura o ralentiza el despliegue de sus TPU, los 120.000 millones perderían a la derecha. El pacto es un antes y un después en la historia de Marvell, pero de efecto pausado, y desde los analistas ya advierten de que lo jugoso no se verá en la ventana de resultados hasta la segunda mitad de la década.

El análisis de Salseo

  • Quien crea que los 120.000 millones son una victoria para mañana se equivoca. Lo más importante del aviso de UBS es el calendario financiero: el dinero se reparte años a la vista, así que la acción dependerá de la paciencia del mercado con un plan de ejecución a largo plazo.
  • El acuerroup no es un premio sorpresa. Confirma que Marvell ya estaba dentro de la cadena de suministro de Google con controladores, tarjetas de red y memoria; lo que hace ahora es subirse al cerebro de la IA de Google. Eso eleva la visibilidad de sus ingresos y su posición de fondo para la próxima del sector.
  • El nombre de la ambición es “inferencia desagregada”: repartir los modelos de IA entre chips especializados y valorado en un contexto concreto de gasto en centros de datos. Si Google no llega a esa escala al ritmo previsto, los 120.000 millones tardarán aún más en materializarse.
  • Dependencia, en fin: un cliente de este tamaño es una garantía de ingresos durante muchos años, pero también un posible freno. Si Google modifica su arquitectura, pasa a fabricar o recorta la inversión en IA, Marvell tendrá mucho menos dónde apoyarse. La diversificación debería estar en la lista de vigilancia.

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Fuente: TipRanks