Marvell da a Google opción de comprar un 12.200 millones en chips a medida

Marvell Technology ha emitido un warrant a Alphabet para que Google pueda adquirir una participación de unos 12.180 millones de dólares, como parte de un acuerdo para desarrollar chips personalizados. Las acciones de Marvell suben con fuerza en el mercado.
Marvell Technology ha dado un paso más en su alianza con Google. La compañía de semiconductores ha emitido un warrant a Alphabet, la matriz de Google, que le da derecho a comprar una participación valorada en unos 12.180 millones de dólares. Este movimiento forma parte de un acuerdo más amplio para desarrollar chips a medida para el gigante de las búsquedas, según anunció la propia Marvell este miércoles.
La noticia ha sentado de maravilla a los inversores: las acciones de Marvell subían más de un 11% en las operaciones previas a la apertura del mercado. Mientras tanto, su gran rival Broadcom caía más de un 3%, un síntoma de que el mercado ve este acuerdo como un golpe de efecto en la guerra por los chips personalizados.
¿Por qué importa tanto? Porque la demanda de chips a medida, como las unidades de procesamiento tensorial (TPU) de Google, se ha disparado en los últimos años. Las empresas buscan alternativas a las carísimas GPU de Nvidia para cargas de trabajo de inteligencia artificial, y los chips hechos a medida ofrecen un rendimiento más ajustado a sus necesidades y, a menudo, a un coste menor.
En concreto, Marvell desarrollará para Google aceleradores de inferencia de IA, almacenamiento, redes, controladores de interfaz de memoria y tecnologías de computación cercana a la memoria. Es decir, piezas clave para que los centros de datos de Google funcionen de forma más eficiente con cargas de IA.
Este acuerdo llega después de que, en abril, Broadcom firmara un acuerdo a largo plazo con Google para desarrollar y suministrar futuras generaciones de chips de IA personalizados y otros componentes para los racks de IA de próxima generación hasta 2031. Ahora, Marvell se cuela en esa ecuación, lo que intensifica la competencia por uno de los clientes más codiciados del sector.
El análisis de Salseo
- El warrant es un incentivo financiero: Google no paga ahora, pero tiene la opción de comprar acciones de Marvell en el futuro, lo que alinea los intereses de ambas compañías y puede ser visto como una señal de confianza a largo plazo en la relación.
- La caída de Broadcom sugiere que el mercado interpreta este acuerdo como una amenaza directa a su posición como proveedor principal de chips personalizados para Google. La guerra por los clientes de IA se está recrudeciendo.
- Este movimiento refuerza la tendencia de los grandes tecnológicos a diversificar sus fuentes de chips, reduciendo su dependencia de Nvidia y buscando soluciones más eficientes y económicas para sus cargas de IA.
- El detalle clave a vigilar es si Google ejerce finalmente el warrant y en qué condiciones, ya que eso podría indicar el nivel de compromiso real con Marvell frente a Broadcom, y si el acuerdo se traduce en ingresos recurrentes significativos.