Financiación

Marvell y Vistra se disparan: los dos negocios que el boom de la IA necesita

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Marvell y Vistra se disparan: los dos negocios que el boom de la IA necesita

Marvell sube cerca de un 8% con su día del inversor y su negocio de chips a medida para la IA, mientras Vistra se anota un 9% tras lograr un respaldo federal de hasta 4.200 millones para sus nucleares.

Marvell Technology y Vistra han vivido una sesión de martes de lo más movida en Wall Street: la primera ha subido alrededor de un 8% y la segunda cerca de un 9%. Los motivos son distintos, pero el trasfondo es el mismo: el dinero sigue buscando a las empresas que ponen los cimientos de la inteligencia artificial. Marvell se beneficia de su día del inversor y de sus oportunidades en chips diseñados a medida, mientras que Vistra sube después de asegurarse un compromiso federal multimillonario para sus proyectos de energía nuclear.

En el caso de la compañía de semiconductores, el martes se celebra en Nueva York su Investor Day, el encuentro anual en el que el consejero delegado, Matt Murphy, y su equipo explican la estrategia y los objetivos financieros a medio plazo. Los inversores acudían con ganas de escuchar detalles sobre sus programas de chips personalizados y sobre cuánto dinero pueden generar gracias al gasto de los grandes de la nube. Y no venían de vacío: en su segundo trimestre fiscal los ingresos crecieron un 37% interanual hasta 2.740 millones de dólares, con las ventas de centros de datos disparadas un 46% hasta un récord de 2.170 millones. Además, la empresa elevó su previsión de ingresos para el ejercicio fiscal 2027 hasta unos 12.000 millones de dólares, con la vista puesta en unos 18.000 millones para el ejercicio 2028.

Google se ha convertido en una pieza clave de esa historia. Marvell acaba de ampliar su relación con el gigante tecnológico para fabricar productos ligados a su ecosistema de chips TPU: aceleradores de inferencia de IA, componentes de almacenamiento, productos de interconexión de red y controladores de memoria. Como parte del acuerdo, Google ha recibido derechos (warrants) sobre casi 59 millones de acciones de Marvell, que irán consolidándose a medida que las compras alcancen determinados umbrales de facturación. Es decir, Google gana más cuanto más compra. Aun así, conviene mirar el otro lado de la balanza: la acción acumula una revalorización del 242% este año, el consenso de los 23 analistas que la siguen es de compra clara y solo 5 recomiendan mantener, pero el precio objetivo medio a doce meses (299,29 dólares) apenas deja un 3% de recorrido desde los niveles actuales.

Vistra, por su parte, tiene un catalizador mucho más concreto: el Departamento de Energía de Estados Unidos ha anunciado un compromiso de préstamo condicional de hasta 4.200 millones de dólares para modernizar y mejorar sus instalaciones nucleares en Pensilvania y Ohio. Estas inversiones permitirían mantener en funcionamiento cerca de cuatro gigavatios de generación ya existente y sumar otros 433 megavatios de capacidad nuclear nueva. El dinero cubre trabajos en la planta de Beaver Valley (Pensilvania) y en las de Davis-Besse y Perry (Ohio), con el objetivo de producir más electricidad y alargar la vida operativa de estas instalaciones 20 años más allá de sus licencias actuales. El acuerdo incluye además la opción de futuras mejoras en la planta de Comanche Peak, en Texas.

Ese respaldo refuerza la posición de Vistra en un momento en el que los operadores de centros de datos buscan suministro eléctrico fiable. La compañía ya ha firmado acuerdos de energía nuclear a largo plazo con grandes clientes tecnológicos, como los más de 2.600 megavatios comprometidos con Meta y los 1.200 megavatios con Amazon Web Services. El consumo eléctrico de la infraestructura de IA ha disparado el valor de una generación constante, disponible a todas horas, que los gigantes tecnológicos planifican con años de antelación. Wall Street lo tiene claro: los 15 analistas que cubren a Vistra recomiendan comprar y su precio objetivo medio (219,50 dólares) implica un potencial alcista del 39%.

El análisis de Salseo

  • El negocio de chips a medida es la verdadera estrella del día de Marvell, no el evento en sí: los grandes de la nube (Google, y quien venga detrás) quieren alternativas a depender de un único proveedor, y Marvell se está colocando como el socio que les diseña piezas exclusivas. Cuantas más compren, más crece Marvell sin competir de frente en el mercado abierto.
  • Los warrants de Google sobre casi 59 millones de acciones son un mecanismo de alineación de intereses muy revelador: el gigante tecnológico solo los consolida si sus compras superan ciertos umbrales de facturación. Dicho en cristiano, Google se convierte en accionista precisamente en la medida en que se convierte en buen cliente. Es una señal de compromiso a largo plazo, pero también diluye al accionista actual si el volumen llega.
  • Aquí está el riesgo que el titular no cuenta: Marvell sube un 242% en el año y el precio objetivo medio de los analistas solo deja un 3% de margen. El mercado ya ha dado por hecho la ejecución perfecta de esos contratos. Cualquier retraso, pérdida de un cliente o frenazo en el gasto de los hyperscalers se pagaría muy caro con la valoración actual, por mucho que el consenso siga siendo de compra.
  • En el caso de Vistra, el préstamo del Departamento de Energía es dinero público que rebaja el riesgo de financiar proyectos nucleares muy caros y alarga la vida de las plantas 20 años más. Lo importante es que sea energía firme disponible 24 horas, justo lo que un centro de datos necesita y lo que la solar y la eólica no garantizan. La señal a vigilar: que el préstamo pase de condicional a definitivo y que otros operadores nucleares logren el mismo tipo de apoyo, lo que restaría exclusividad a la ventaja de Vistra.

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Fuente: TipRanks