Marvell vs Nvidia: ¿qué chip de IA se juega más en sus resultados?

El mercado de opciones espera un movimiento del 11,31% en Marvell tras sus resultados del 27 de agosto, frente al 6,17% de Nvidia. Ambas publican esta semana con la demanda de IA como telón de fondo.
Marvell Technology y Nvidia se enfrentan esta semana a una de las citas más esperadas por los inversores: sus resultados trimestrales, con la demanda de inteligencia artificial como telón de fondo. Nvidia publica sus cifras del segundo trimestre fiscal el 26 de agosto y Marvell lo hará al día siguiente, el 27. Ambas compañías cotizan en bolsa y juegan en el mismo sector, pero el mercado de opciones descuenta un movimiento muy distinto para cada una: un 11,31% para Marvell (unos 26,80 dólares por acción) y un 6,17% para Nvidia (unos 13,25 dólares). Traducido a rangos, Marvell podría acabar entre unos 210,24 y 263,84 dólares, mientras que Nvidia se movería entre unos 201,47 y 227,97 dólares.
En el caso de Marvell, la expectativa es alta porque la acción acumula una subida cercana al 179% en lo que va de año y ronda los 237,04 dólares. Wall Street espera que la compañía presente un beneficio por acción ajustado de 0,93 dólares y unos ingresos de 2.720 millones de dólares, lo que supondría un crecimiento del 39% y del 35% respectivamente frente al año anterior. El foco estará en sus chips personalizados para IA y en el negocio de centros de datos, además del de redes ópticas, que se beneficia del aumento del tráfico por el despliegue de inteligencia artificial. Antes de la publicación, el analista de UBS Timothy Arcuri ha reiterado su recomendación de compra sobre Marvell, pero ha recortado su precio objetivo de 340 a 300 dólares: sube sus estimaciones para el trimestre, pero aplica un múltiplo de PER (precio/beneficio) de 30 veces, en línea con el resto de valores de computación que cubre el banco. En cristiano: la empresa va bien, pero a estos precios el mercado ya paga bastante por adelantado.
Nvidia llega con una subida más modesta, del 15% en el año, y con un precio de unos 214,72 dólares. Pero ojo, porque las expectativas son mucho más exigentes: el consenso espera un beneficio por acción de 2,09 dólares y unos ingresos de 92.250 millones de dólares, lo que implicaría un crecimiento interanual de la facturación de alrededor del 95%, con el beneficio casi duplicándose desde los 1,05 dólares del año anterior. La gran pregunta es si Nvidia puede seguir creciendo a este ritmo cuando su base de ingresos ya es enorme. El mercado prestará atención a la demanda de sus chips de IA y a las pistas sobre el gasto en centros de datos. BMO Capital, por ejemplo, considera que Nvidia es el líder en sistemas completos de IA, con una demanda sólida y, lo que más tranquiliza, con gran parte de su capacidad ya vendida para los próximos doce meses o más.
Si miramos el consenso de analistas, ambas tienen una recomendación de compra fuerte, pero Wall Street ve más recorrido en Nvidia. Según los datos de TipRanks, el precio objetivo medio de Nvidia es de 301,82 dólares, lo que implicaría un potencial de subida de cerca del 41%. El de Marvell se sitúa en 283,69 dólares, un 20% por encima del precio actual. Eso sí, no hay que olvidar que los movimientos esperados en bolsa son solo una fotografía de la incertidumbre: si las cifras sorprenden o decepcionan, la reacción puede superar o quedarse corta frente a lo que ahora descuentan las opciones.
El análisis de Salseo
- El tamaño del movimiento que descuenta el mercado de opciones es un reflejo de la incertidumbre real, no del tamaño de la empresa: Marvell, con un +179% en el año, tiene mucho más que perder si el resultado no convence. Nvidia, con una subida del 15%, parte de una base de valoración menos inflada a corto plazo.
- La clave de Marvell está en su negocio de chips personalizados y redes ópticas: son piezas críticas para la infraestructura de IA, pero dependen de que los grandes operadores de centros de datos sigan invirtiendo. Un mensaje tibio sobre esa demanda pegaría fuerte en una acción que ya cotiza con expectativas muy altas.
- El recorte de precio objetivo de UBS sobre Marvell no es una crítica al negocio, sino un ajuste de valoración: el analista aplica un PER de 30 veces, similar al de otras compañías de computación. Es la diferencia entre 'la empresa va bien' y 'la acción ya lo ha descontado'.
- En Nvidia, lo más relevante serán las previsiones para los próximos trimestres: si repite que tiene capacidad vendida para 12 meses o más (como dice BMO), la historia sigue intacta. El riesgo no es la demanda actual, sino que el mercado ya espera un crecimiento del 95% y cualquier matiz a la baja se paga caro.