El mercado de la IA se juega en las elecciones de mitad de mandato, según Alger

Ankur Crawford, de Alger, asegura que el devenir de las acciones de IA dependerá del resultado de las elecciones de mitad de mandato en EE. UU. En su análisis, comenta la situación de Nvidia y el creciente rechazo a los centros de datos.
El sector de la inteligencia artificial ha vivido momentos de euforia y volatilidad en los últimos meses, con Nvidia como su mejor abanderado. Sin embargo, para Ankur Crawford, vicepresidente ejecutivo de Alger, el resultado de las próximas elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos será el factor que acabe decidiendo si ese empuje alcista tiene continuidad. Así lo ha declarado en una entrevista en el programa 'Closing Bell' de CNBC, refiriéndose al conjunto del mercado de IA como un todo.
Crawford ha puesto sobre la mesa la tensión que vive el sector. Por un lado, el apetito por las placas de Nvidia sigue fuerte gracias a la carrera por entrenar modelos generativos cada vez más complejos. Pero también ha aparecido una ola de críticas contra los centros de datos, a los que se acusa de consumir grandes cantidades de electricidad y de generar una huella ambiental cada vez mayor. Este rechazo no es solo una cuestión técnica o local, sino que ha empezado a colarse en el debate político y regulatorio.
¿Por qué unas elecciones pueden alterar la suerte de un mercado tan global como el de la IA? La respuesta está en las normas. Dependiendo de quién controle el Congreso, Washington puede endurecer el control sobre los semiconductores, limitar las exportaciones de chips, aprobar subsidios verdes o imponer tasas a las grandes tecnológicas. Todo ello tocaría de lleno el modelo de negocio de compañías como Nvidia y el ritmo de construcción de centros de datos, que son la infraestructura básica del actual boom del machine learning.
En opinión del ejecutivo, los inversores deberían seguir muy de cerca los resultados electorales y, sobre todo, los primeros movimientos legislativos posteriores. La volatilidad puede aumentar en las próximas semanas, pero lo que de verdad marcará la tendencia a medio plazo es cómo se resuelva ese choque entre el despliegue masivo de IA y los crecientes costes sociales y energéticos. No obstante, también cabe recordar que la tecnología y la demanda empresarial avanzan a su propio ritmo, así que un resultado electoral inesperado podría asustar solo temporalmente a un sector con un potencial de crecimiento tan elevado.
El análisis de Salseo
- El mecanismo clave es legislativo: una mayoría demócrata o republicana puede desbloquear, retrasar o matar leyes sobre chips, IA o energía que impactarán directamente en los márgenes de Nvidia y en los planes de expansión de los centros de datos. No es una cuestión lejana, es el tono real del mercado.
- Nvidia actúa como indicador adelantado del sector: si sus cifras de pedidos o sus comentarios reflejan que las empresas empiezan a retrasar compras por culpa de la incertidumbre política, el resto del ecosistema de IA sufrirá en consecuencia.
- La crítica social contra los centros de datos ya no es un problema menor: puede desembocar en moratorias locales o en requisitos de eficiencia energética que retrasen la construcción y encarezcan los proyectos. Ese riesgo operativo es capaz de frenar a un subsector que estaba prácticamente sin supervisión.
- La lectura contraria es que los mercados no siempre castigan las incertidumbres políticas: si los beneficios de las empresas siguen creciendo gracias a la demanda real, la política acaba siendo ruido. La clave estará en los datos de inversión en infraestructura que publiquen las tecnológicas tras las elecciones.