Mercor ficha a la vieja usanza: entrevistas con pizarra que Google y Microsoft ya jubilan

La startup de IA Mercor apuesta por entrevistas con pizarra y menos dependencia de la IA, justo cuando los grandes tecnológicos abrazan herramientas como Claude en sus procesos de selección.
Mercor, una startup valorada en 10.000 millones de dólares que se dedica al entrenamiento de inteligencia artificial, ha decidido desmarcarse de la corriente que inunda Silicon Valley. Mientras gigantes como Google, Microsoft o Cisco están flexibilizando sus entrevistas técnicas para permitir el uso de asistentes de IA, Mercor recupera las viejas pizarras blancas.
En el podcast '20VC', Osvald Nitski, jefe de producto de la compañía, explicó que han abandonado las pruebas para hacer en casa porque la IA las resuelve con demasiada facilidad. Ahora prefieren una ronda para ver si el candidato conoce las herramientas de IA, pero el núcleo de la evaluación se centra en diseñar experimentos, entender estadística y demostrar buen juicio en sesiones de pizarra.
El objetivo es claro: evitar que los aspirantes se limiten a repetir lo que escupe un modelo como Claude. Nitski subrayó que la IA permite descargar muchas decisiones, pero ellos necesitan asegurarse de que la persona sigue teniendo criterio propio y sabe lo que hace.
Esta estrategia choca de frente con la tendencia del sector. Empresas como Cognition, Lovable o Cursor han adoptado las pruebas de trabajo real como sustituto de las entrevistas tradicionales, y defienden que prohibir la IA en una prueba técnica es como pedir a un niño que haga un examen de mates sin calculadora. Mercor, en cambio, quiere ver el razonamiento en directo, sin atajos digitales.
La noticia llega en un momento en que el debate sobre cómo evaluar el talento técnico está más vivo que nunca. Mientras unos apuestan por medir la capacidad de trabajar con IA, Mercor se aferra a la idea de que el juicio humano sigue siendo insustituible, al menos en su proceso de selección.
El análisis de Salseo
- Mercor está enviando un mensaje claro al mercado: confía más en el criterio humano que en la productividad asistida por IA, al menos para sus empleados fijos. Esto puede ser una ventaja competitiva si logra atraer talento que valore la profundidad técnica, pero también un riesgo si los mejores candidatos prefieren empresas que les dejen usar sus herramientas habituales.
- La decisión revela una tensión de fondo en el sector: ¿estamos contratando ingenieros o 'pilotos de IA'? Al exigir razonamiento en pizarra, Mercor apuesta por perfiles capaces de construir desde cero, no solo de integrar APIs. Si la burbuja de la IA generativa se enfría, este enfoque podría ser más sostenible.
- Para el inversor, esta noticia es una pista sobre la cultura interna de una startup que aún no cotiza, pero que compite por talento con Alphabet (Google). Si Mercor sale a bolsa en el futuro, su capacidad para innovar dependerá de si este método de selección le da equipos más sólidos o le aísla de la realidad del desarrollo moderno. Habrá que vigilar la rotación y la calidad de sus productos.
- El hecho de que Google y Microsoft estén relajando sus entrevistas sugiere que la industria ve la IA como una habilidad más, no como trampa. Mercor va a contracorriente, y eso puede ser tanto una genialidad como un error de cálculo. La clave estará en los resultados: si sus modelos de IA son mejores que los de la competencia, su método de contratación quedará validado.