Mercury Systems dispara sus pedidos un 93% y encara 2027 con más crecimiento

Mercury Systems cierra su año fiscal 2026 con pedidos, cartera e ingresos récord en el cuarto trimestre, pero con un beneficio contable que se hunde frente al año anterior. La compañía mejora su previsión de crecimiento orgánico para el próximo ejercicio.
Mercury Systems, compañía estadounidense especializada en tecnología para el sector de defensa y aeroespacial, ha presentado los resultados de su cuarto trimestre y del conjunto de su año fiscal 2026, cerrado el 3 de julio de 2026. El mensaje que lanza la empresa es de aceleración: el trimestre ha sido el mejor de su historia en pedidos, cartera de contratos e ingresos, y además llega con la compañía elevando su previsión de crecimiento orgánico para el ejercicio siguiente.
La estrella de las cifras son los pedidos. En el cuarto trimestre Mercury registró nuevas órdenes por 660 millones de dólares, un 93,1% más que en el mismo periodo del año anterior y casi el doble de su anterior trimestre récord. Eso deja una ratio de "book-to-bill" de 2,28, es decir, por cada dólar que facturó, entró más del doble en pedidos nuevos. La cartera acumulada (backlog) alcanzó un máximo histórico de más de 1.900 millones de dólares, unos 540 millones más que un año antes y un 38,4% superior; de ese total, 1.000 millones corresponden a trabajos que la empresa espera facturar en los próximos doce meses. Los ingresos del trimestre fueron de aproximadamente 290 millones, un 6,1% más que los 273 millones del año anterior.
El contraste llega en la parte baja de la cuenta. El beneficio neto bajo normas contables estadounidenses (GAAP) fue de apenas 1 millón de dólares, con un beneficio por acción de 0,01 dólares, frente a los 16 millones y 0,27 dólares del cuarto trimestre del año anterior. El beneficio ajustado por acción se quedó en 0,37 dólares (antes 0,47) y el EBITDA ajustado bajó ligeramente, de 51 a 49 millones, aunque su margen sobre ventas, el 16,7%, fue el más alto del año. Es decir, los pedidos se disparan y la facturación crece, pero el beneficio se estrecha.
En el conjunto del año fiscal 2026 los ingresos ascendieron a 984 millones de dólares, frente a 912 millones un año antes. Los pedidos anuales sumaron 1.500 millones, con una ratio book-to-bill de 1,57. La compañía cerró el ejercicio con pérdidas contables de 30 millones (0,50 dólares por acción), más moderadas que los 38 millones de pérdida del año anterior, mientras que el beneficio ajustado por acción pasó de negativo (0,64 dólares de pérdida) a positivo, 1,06 dólares. El EBITDA ajustado subió de 119 a 150 millones. La nota menos buena está en la caja: el flujo de caja operativo cayó de 139 a 102 millones y el flujo de caja libre, de 119 a 68 millones, mientras que en el cuarto trimestre el flujo libre fue de 29 millones frente a 34 millones un año antes.
El consejero delegado y presidente del consejo, Bill Ballhaus, ha destacado que los resultados trimestrales "superaron nuestras expectativas" y ha subrayado los récords de pedidos, cartera e ingresos, el mejor margen de EBITDA del año y un flujo de caja libre sólido. Según sus palabras, la compañía entra en el ejercicio fiscal 2027 "con mayor visibilidad" y eleva su previsión de crecimiento orgánico. La dirección detallará estas cifras y su perspectiva en una conferencia con analistas prevista para las 17:00 hora de la costa este de Estados Unidos del 18 de agosto de 2026.
El análisis de Salseo
- La clave no está en los ingresos del trimestre (solo un 6,1% más), sino en el desfase con los pedidos: un book-to-bill de 2,28 significa que Mercury ha firmado más del doble de lo que ha facturado. Ese trabajo no se cobra ahora, se cobra en los próximos trimestres, y explica por qué la empresa dice entrar en 2027 "con más visibilidad": de los 1.900 millones de cartera, 1.000 millones ya están programados para facturarse en doce meses, prácticamente todo un año de ventas actuales.
- El titular de récord choca con una realidad incómoda: el beneficio neto contable se desplomó de 16 a 1 millón de dólares y el beneficio ajustado por acción cayó de 0,47 a 0,37. Con más ventas y márgenes de EBITDA en máximos del año, algo se come el beneficio por el camino (costes, cargos contables, amortizaciones o intereses, el comunicado no lo desglosa). Es el dato que conviene vigilar en la conferencia con analistas y en las cuentas completas.
- El otro punto a seguir es la caja: el flujo de caja libre anual cayó de 119 a 68 millones justo cuando la cartera se dispara. Es un patrón habitual en industriales de defensa, porque fabricar y almacenar material para pedidos futuros consume dinero antes de facturarlo, pero si esa tendencia se mantiene en 2027 habrá que ver cómo financia esa expansión.
- Para el inversor, la tesis cambia de sitio: Mercury deja de ser una historia de recuperar ingresos y pasa a serlo de convertir una cartera récord en beneficios y efectivo. La señal concreta a vigilar no son los pedidos, sino si el crecimiento de la facturación acelera hacia los dos dígitos y si el margen de EBITDA sigue subiendo trimestre a trimestre, con el gasto en defensa como telón de fondo.