Meta pacta con 52 fiscales proteger a los menores y reta a TikTok y YouTube a seguir su ejemplo

Meta alcanza un acuerdo con fiscales generales de EE.UU. para imponer límites de uso, bloqueos nocturnos y más control parental en Instagram y Facebook, y pide a TikTok y YouTube que adopten las mismas medidas.
Meta Platforms (NASDAQ: META) ha anunciado un acuerdo con un grupo bipartidista de 52 fiscales generales de estados, territorios y el Distrito de Columbia de Estados Unidos, con el objetivo de reforzar la protección de los adolescentes en sus plataformas. El pacto, pendiente de aprobación judicial, se aplicará automáticamente a los menores de 18 años en Instagram y Facebook en las jurisdicciones participantes, y la mayoría de las condiciones deberán mantenerse durante 10 años. La compañía lleva tiempo trabajando en este terreno: en 2024 lanzó las Teen Accounts (cuentas para adolescentes), que ya incluían protecciones automáticas y herramientas de control parental. Ahora, con este acuerdo, Meta eleva el listón y lo convierte en un estándar de la industria que quiere extender a sus competidores.
Las nuevas medidas son contundentes. Se establece un límite diario de dos horas de uso por defecto, que los menores solo podrán desactivar con permiso de sus padres. Este límite es acumulativo entre Facebook e Instagram, incluso si el sistema detecta varias cuentas de un mismo usuario. Además, se bloqueará el acceso a las aplicaciones entre la medianoche y las 6 de la mañana, de modo que los adolescentes no podrán ver ni publicar contenido en ese horario. Durante la jornada escolar, de 8 de la mañana a 3 de la tarde, las notificaciones estarán silenciadas por defecto, salvo mensajes directos y alertas de seguridad. Los menores recibirán avisos cada 15 minutos de uso continuado y también al alcanzar los 60 y 90 minutos diarios, para fomentar un consumo más consciente.
El acuerdo incluye también cambios en el funcionamiento de los algoritmos. Los adolescentes podrán elegir un feed no algorítmico, es decir, sin personalización por recomendación, y se les recordará periódicamente esta opción. Podrán desactivar la reproducción automática de vídeos y, por defecto, no verán el número de 'me gusta' en las publicaciones. Además, Meta bloqueará los filtros de cirugía estética y los filtros de maquillaje extremo, que ya estaban restringidos para menores. En cuanto a la verificación de edad, la empresa invertirá en tecnología más potente para detectar cuentas de menores de 13 años y también para identificar a usuarios de entre 13 y 17 años que hayan dado una fecha de nacimiento falsa, asegurando que se les apliquen las protecciones adecuadas. Meta insiste en que, para que todo esto funcione de verdad, las tiendas de aplicaciones deben proporcionar a los desarrolladores información verificada sobre la edad, y seguirá presionando para que se legisle en ese sentido.
Meta no oculta que no puede hacerlo sola. Los adolescentes se mueven entre decenas de aplicaciones a lo largo del día, y si se les restringe en una, simplemente saltan a otra. Por eso, la compañía hace un llamamiento directo a TikTok y YouTube para que se sumen a este estándar y adopten las mismas medidas. El mensaje es claro: la protección real de los menores solo será efectiva si todas las grandes plataformas reman en la misma dirección. Este acuerdo, además, llega en un momento en que las redes sociales están bajo el foco de los reguladores por su impacto en la salud mental de los jóvenes, y Meta busca adelantarse a posibles demandas y mostrar una imagen proactiva. Con este pacto, la empresa no solo evita litigios costosos, sino que también se posiciona como líder en seguridad infantil, aunque sea a costa de reducir el tiempo que los adolescentes pasan en sus apps, lo que podría afectar a sus ingresos publicitarios a largo plazo.
El análisis de Salseo
- El acuerdo convierte en obligatorias (durante 10 años) unas medidas que Meta ya había empezado a implementar de forma voluntaria con las Teen Accounts. La diferencia clave es que ahora hay un compromiso legal con los fiscales, lo que reduce el riesgo de futuras demandas por parte de los estados y da certidumbre regulatoria a la empresa.
- El límite de dos horas acumulativo entre Instagram y Facebook es un cambio de diseño importante: los adolescentes que usen ambas apps verán reducido su tiempo de exposición, lo que podría traducirse en menos impresiones publicitarias. Meta asume ese coste a cambio de blindar su modelo de negocio frente a regulaciones más duras.
- El llamamiento a TikTok y YouTube es estratégico: si estas plataformas no se suman, los menores migrarán a ellas, y la presión pública y regulatoria se desplazará hacia esos competidores. Meta se adelanta y coloca la pelota en el tejado de sus rivales, que ahora tendrán que justificar por qué no adoptan medidas similares.
- La insistencia en que las tiendas de aplicaciones verifiquen la edad es una jugada inteligente: Meta traslada parte de la responsabilidad a Apple y Google, que son las que controlan las descargas. Si se legisla en ese sentido, la carga de la verificación recaerá en las plataformas de distribución, no solo en las redes sociales.
- La lectura contraria: aunque el acuerdo parece positivo para la imagen de Meta, también implica que la compañía reconoce que sus algoritmos pueden ser perjudiciales para los menores. Al ofrecer la opción de un feed no algorítmico, admite que la personalización extrema no siempre es beneficiosa, lo que podría alimentar futuras críticas sobre el diseño adictivo de sus productos.