Meta acusada de enganchar a menores y ocultar riesgos en juicio histórico

Un juicio federal sin precedentes contra Meta arranca en California: 29 fiscales generales acusan a la compañía de diseñar Facebook e Instagram para enganchar a los adolescentes y de mentir sobre los riesgos para su salud mental. El caso podría cambiar el modelo de negocio de la tecnológica y acarrear multas millonarias.
Este martes ha comenzado en Oakland (California) un juicio histórico contra Meta, la matriz de Facebook e Instagram. Una coalición de 29 fiscales generales de distintos estados de EE.UU. acusa a la compañía de Mark Zuckerberg de haber diseñado sus aplicaciones para que resulten adictivas para los menores y de haber ocultado al público los riesgos para su salud mental con el objetivo de maximizar beneficios. El caso, que se celebra en un tribunal federal, podría obligar a la empresa a realizar cambios sin precedentes en su funcionamiento y a pagar una indemnización que la propia compañía estima en hasta 1,4 billones de dólares.
La fiscal adjunta de California, Megan O'Neill, resumió el modelo de negocio de Meta con cuatro palabras que empiezan por 'h' en inglés: "Enganchar al usuario, retenerlo el mayor tiempo posible, cosechar sus datos y luego ocultar la verdad". Según O'Neill, "los jóvenes son los mejores, son los que más fácilmente se enganchan y los que más dinero pueden generar a largo plazo". Los estados sostienen que Meta viola la ley federal al recopilar datos de menores sin el consentimiento de sus padres, y que funciones como el botón de 'me gusta' o los algoritmos de recomendación son deliberadamente adictivos y han contribuido a una crisis de salud mental entre los adolescentes, con ansiedad, depresión, autolesiones e incluso suicidios.
La fiscalía presentó correos internos de Meta como supuesta prueba de las intenciones de la empresa. En esos mensajes, empleados de la compañía comparaban Instagram con una "droga" y decían que "básicamente son camellos". Además, los estados líderes (California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey) acusan a Meta de haber engañado al público sobre la magnitud de estos riesgos. Los abogados de Meta niegan rotundamente las acusaciones y aseguran que la compañía ha tomado muchas medidas para proteger a los menores, como herramientas de control parental o límites de tiempo de uso. Paul Schmidt, abogado de Meta, admitió que algunos empleados usaban un lenguaje "impreciso" en privado, pero insistió en que el jurado conocerá los esfuerzos reales de la empresa para hacer las aplicaciones más seguras.
El juicio, que se espera que dure unas seis semanas, contará con el testimonio de Mark Zuckerberg y del responsable de Instagram, Adam Mosseri. La fiscalía ha mencionado que la cifra de daños podría rondar los 200.000 millones de dólares si Meta pierde, y considera que la estimación de 1,4 billones que maneja la compañía es solo para "impactar". Los fiscales también piden que el tribunal obligue a Meta a eliminar los datos recopilados ilegalmente de menores de 13 años y a dejar de usar algoritmos entrenados con esos datos, además de prohibir funciones adictivas como el scroll infinito o la reproducción automática. Fuera del juzgado, familias de víctimas de daños online, como Mary Rodee, que perdió a su hijo de 15 años por un caso de sextorsión en Facebook, protestaban contra la compañía. El veredicto del jurado será consultivo, y será la jueza Yvonne Gonzalez Rogers quien decida finalmente sobre los daños y los posibles cambios en el negocio de Meta.
El análisis de Salseo
- El verdadero riesgo para Meta no es solo la multa, sino la posibilidad de que un juez le obligue a rediseñar sus productos (eliminar scroll infinito, autoplay, etc.). Eso tocaría el corazón de su modelo de negocio, basado en maximizar el tiempo que pasas en la app para vender más publicidad. Si se imponen esos cambios, sus ingresos publicitarios podrían resentirse a largo plazo, algo que el mercado aún no ha descontado del todo.
- El caso se apoya en correos internos donde empleados comparan Instagram con una droga. Esto es clave: no es una opinión externa, sino la propia documentación de la empresa. Si el jurado considera que esas pruebas demuestran intención deliberada de enganchar a menores, el daño reputacional y legal sería enorme, y podría sentar precedente para otros casos similares en el futuro.
- Aunque la cifra de 1,4 billones de dólares parece un globo sonda, los 200.000 millones que baraja la fiscalía siguen siendo una cantidad gigantesca, equivalente a más de un tercio de los ingresos anuales de Meta. Pero ojo: el veredicto del jurado es solo consultivo; la jueza tiene la última palabra. Eso significa que, aunque haya condena, la cuantía final podría ser mucho menor, y los cambios en el producto podrían ser más simbólicos que radicales.
- La otra lectura: Meta ya ha sobrevivido a escándalos similares (Cambridge Analytica, multas en Europa) sin que su negocio se hundiera. La clave estará en si este juicio consigue algo que los anteriores no: cambios estructurales en el producto. Si solo acaba en multa, el impacto en bolsa será limitado; si obliga a rediseñar las apps, ahí sí habría que preocuparse. Vigila las noticias sobre las decisiones de la jueza, no solo el veredicto del jurado.