Meta se adelanta a OpenAI y presenta Charm, su pequeño dispositivo de IA

Meta ha enseñado Charm, un aparato con pantalla al que se habla directamente para conversar con su asistente Muse. Lo ha anunciado Zuckerberg al final de su evento Connect y debería llegar a las tiendas para la campaña navideña.
Meta ha movido ficha en la carrera por crear el cacharro de inteligencia artificial que sustituya (o al menos complemente) al móvil. La compañía presentó este miércoles en su evento Connect un pequeño dispositivo llamado Charm, al que el usuario puede hablar directamente. Dentro lleva Muse, el asistente de IA que Meta lanzó hace unas semanas y que se ha vuelto viral. Según explicó el consejero delegado, Mark Zuckerberg, de momento solo se han fabricado unas pocas unidades, pero la idea es tenerlo listo para enviarlo a tiempo de la campaña de compras navideña. "Hemos metido muchísima tecnología en este pequeñín", presumió sobre el escenario, antes de añadir que, para quien no lleve gafas, será "de lejos la mejor forma de hablar con tu Muse y enseñarle lo que pasa a tu alrededor". El aparato tiene pantalla, en la que aparece Jolly, la mascota de Muse.
El anuncio tiene mucho de pulso competitivo. OpenAI, la empresa detrás de ChatGPT, lleva meses generando expectación con su propio dispositivo físico: el año pasado compró la startup del legendario diseñador de Apple Jony Ive para desarrollarlo, aunque hasta ahora se sabe muy poco de cómo será. Meta ha querido llegar antes al escaparate y lo ha hecho con un guiño muy medido: Zuckerberg apenas dedicó unos segundos a Charm, y lo hizo en el tramo final de la conferencia, sin entrar en precios, especificaciones ni países donde se venderá. Es, en la práctica, un aviso a navegantes más que un lanzamiento cerrado.
Detrás del gadget hay una apuesta de fondo por el hardware. Meta obtiene la inmensa mayoría de sus ingresos de la publicidad, pero lleva tiempo intentando que la gente use sus productos a través de aparatos propios, algo que le daría una ventaja difícil de replicar: controlar la puerta de entrada al asistente y quedarse con el tiempo de uso que hoy se le escapa hacia los móviles de otras marcas. Según Bloomberg, Charm nace en el nuevo laboratorio de diseño de Meta, liderado por Alan Dye, exjefe de diseño de interfaces de Apple. Meta no quiso comentar esa información cuando se le preguntó. La compañía también ha reforzado esta área en otros frentes: a principios de año fichó a Rui Xu, veterano de grandes tecnológicas chinas, para liderar un proyecto de hardware dentro de su división de superinteligencia.
Queda por ver cuánto de este anuncio es producto y cuánto es marketing. Meta no ha dado precio, ni fecha exacta de salida, ni cuántas unidades piensa fabricar, y reconoce que por ahora solo existen unos pocos prototipos. La referencia temporal que ha dado es la campaña navideña, así que los próximos meses servirán para comprobar si cumplen. Mientras tanto, OpenAI sigue con su dispositivo bajo llave y sin enseñar nada al público, lo que deja a Meta con la ventaja de haber sido la primera en poner algo físico sobre la mesa.
El análisis de Salseo
- El movimiento real no es vender cacharros: es controlar la puerta de entrada. Si la gente habla con Muse desde un aparato de Meta, la compañía deja de depender de Apple o Google para llegar a su usuario y se queda con los datos y el tiempo de uso. Ese es el premio de fondo, no el margen del dispositivo.
- Zuckerberg ha jugado a la carrera de percepción: un teaser de treinta segundos al final del evento, sin precio ni especificaciones, sirve para marcar territorio frente a OpenAI, que compró la startup de Jony Ive y aún no ha enseñado nada. En esta pelea, quien anuncia primero condiciona el relato aunque el producto llegue después.
- La señal concreta que hay que vigilar es la fecha de envío para la campaña navideña y si Meta publica precio, especificaciones y mercados. Si el calendario se desliza o Charm se queda en demo de escenario, el titular se convierte en humo y la ventaja de haber llegado antes se diluye.
- El matiz que el titular no cuenta: Meta gana hoy casi todo su dinero con publicidad, así que Charm no va a mover sus cuentas en el corto plazo. Lo que está en juego es opcionalidad a varios años, y en hardware las promesas tardan mucho en convertirse en ingresos y pueden quedarse por el camino.