Meta y Amazon lideran una avalancha de gasto en IA que romperá récords

Los gigantes tecnológicos están invirtiendo cantidades históricas en infraestructura de inteligencia artificial. Morgan Stanley prevé que el gasto en capital alcance nuevas cotas este año.
La carrera por dominar la inteligencia artificial está alcanzando un ritmo de inversión nunca visto. Según un análisis de Morgan Stanley, las grandes tecnológicas —con Meta y Amazon a la cabeza— están a punto de pulverizar sus propios récords de gasto en capital (capex). Este dinero se destina sobre todo a construir y equipar los centros de datos masivos que necesita la IA generativa.
El banco de inversión señala que el coste de la infraestructura necesaria para entrenar y ejecutar modelos de IA no para de crecer. Esto está llevando a empresas como Meta a revisar al alza sus presupuestos de inversión para 2025. Aunque las cifras exactas no se han detallado en el avance, la tendencia es clara: el gasto conjunto de las Big Tech en este capítulo va camino de marcar un nuevo máximo histórico.
¿Por qué tanto desembolso? La respuesta está en la feroz competencia por ofrecer los modelos de IA más potentes y las aplicaciones más innovadoras. Para ello se necesitan chips de última generación, servidores especializados y una cantidad ingente de energía. Las empresas no quieren quedarse atrás en una tecnología que promete transformar industrias enteras, desde la publicidad digital hasta la computación en la nube.
Meta, en concreto, ha sido señalada como uno de los actores más agresivos. Su apuesta por la IA de código abierto y su integración en plataformas como Facebook, Instagram y WhatsApp exigen una base tecnológica cada vez más robusta. Esta noticia confirma que la compañía está dispuesta a apretar el acelerador, aunque eso suponga un esfuerzo financiero considerable a corto plazo.
Para los inversores, este aluvión de gasto es un arma de doble filo. Por un lado, demuestra el compromiso con el crecimiento futuro y la innovación. Por otro, genera dudas sobre cuándo llegarán los beneficios tangibles de esas inversiones y cómo afectarán a los márgenes en los próximos trimestres.
El análisis de Salseo
- El aumento del capex es una señal de que la IA ha pasado de ser un experimento a una prioridad estratégica absoluta. Las empresas no están gastando por gastar: están construyendo la 'autopista' por la que circularán sus futuros ingresos.
- Para Meta, este esfuerzo es especialmente relevante porque su negocio publicitario depende de algoritmos cada vez más sofisticados. Si la inversión se traduce en mejor segmentación y nuevas herramientas para anunciantes, el retorno podría ser rápido y muy rentable.
- El riesgo está en el calendario. Si el gasto se acelera pero los ingresos por IA tardan en materializarse, los márgenes sufrirán y las acciones podrían resentirse. La clave será vigilar en las próximas presentaciones de resultados cualquier pista sobre la monetización de estas inversiones.