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Meta anuncia Petal, el primer cable submarino con capacidad de petabit entre EEUU y Francia

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Meta anuncia Petal, el primer cable submarino con capacidad de petabit entre EEUU y Francia

Meta pone su nombre a Petal, un cable submarino de 7.000 km que unirá Estados Unidos y Francia y que duplicará la capacidad de los cables transoceánicos más avanzados que existen hoy. La compañía lo presenta como el mayor salto generacional de capacidad en este tipo de infraestructura.

Meta Platforms ha anunciado Petal, un cable submarino que conectará Estados Unidos y Francia a lo largo de unos 7.000 kilómetros. La compañía lo presenta en su web como el primer cable submarino con capacidad de petabit desplegado a través de un océano y asegura que duplicará la capacidad de los cables transoceánicos más avanzados que existen actualmente. Según Meta, se trata del mayor salto generacional de capacidad jamás realizado en un sistema de cable submarino transoceánico.

La compañía justifica el proyecto en el crecimiento imparable de la demanda de conectividad global. Esa capacidad líder, dice, se traduce en una transmisión de datos mayor y más fiable, algo clave para mantener a la gente conectada a medida que el tráfico no deja de crecer. Los cables submarinos son la autopista invisible por la que viaja la gran mayoría del tráfico de internet entre continentes, así que reforzar esa tubería tiene un efecto directo sobre la velocidad y la estabilidad de los servicios que usamos a diario.

Para sacarlo adelante, Meta se ha rodeado de socios industriales. Por un lado, trabaja con NEC, especialista en sistemas de cables submarinos, y con Sumitomo Electric Industries, uno de los principales productores de fibra del mundo, en el desarrollo del cable. Por otro, colabora con la teleoperadora francesa Orange en los planes para hacer aterrizar Petal en la costa atlántica de Francia, es decir, en el punto físico donde el cable toca tierra y se engancha a la red terrestre.

El anuncio no incluye cifras de inversión ni un calendario concreto de entrada en servicio. Tampoco detalla qué otras compañías podrán usar la capacidad del cable. Es, por tanto, una declaración de intenciones sobre infraestructura a varios años vista, más que un movimiento que vaya a notarse de inmediato en las cuentas de Meta.

El análisis de Salseo

  • El movimiento encaja en una lógica clara: cuanto más crece el tráfico (y muy especialmente el de la inteligencia artificial), más caro y arriesgado es depender de cables ajenos para mover datos. Construyendo el suyo, Meta se asegura capacidad propia, controla mejor los costes de transmisión y gana poder de negociación frente a los operadores que hoy le alquilan esas autopistas.
  • El anuncio también reparte beneficios fuera de Meta: NEC y Sumitomo Electric se llevan el desarrollo técnico del cable y Orange el aterrizaje en Francia. Es una señal de que los fabricantes de infraestructura submarina siguen con una cartera de pedidos fuerte en plena fiebre por la IA, un negocio poco visible pero muy rentable.
  • Ojo con la letra pequeña: no hay cifras de inversión ni fecha de entrada en servicio. Un cable submarino tarda años en desplegarse, así que hablamos de un impacto de largo plazo que no altera la tesis de inversión de Meta en el corto plazo, por mucho titular que genere.
  • La lectura competitiva es la que suele quedarse fuera del titular: Meta no es la única tecnológica que se está haciendo dueña de sus propios cables. Google, Microsoft y Amazon llevan años desplegando infraestructura submarina propia, y quien controle el tubo controla la latencia, la fiabilidad y, en última instancia, el coste de servir sus servicios en cada rincón del planeta.

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Fuente: TheFly