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Meta cae en bolsa pese a que los analistas le suben el precio objetivo tras Connect

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Meta cae en bolsa pese a que los analistas le suben el precio objetivo tras Connect

Las acciones de Meta bajaron un 1,15% en el premercado aunque el evento Connect trajo gafas de realidad virtual, un nuevo dispositivo con Muse y acuerdos con grandes minoristas. El culpable fue el entorno macro: bonos al 5,15% y petróleo al alza.

Meta Platforms arrancó el jueves con caídas de alrededor del 1,15% en el premercado, justo un día después de celebrar su evento Meta Connect. La paradoja es evidente: la compañía presentó novedades importantes y varios analistas aprovecharon para elevar su precio objetivo, pero el dinero decidió vender. La razón no estaba en los productos, sino en el ambiente general del mercado. Los futuros del Nasdaq caían cerca de un 1% y los del S&P 500 alrededor de un 0,5%, arrastrados por dos frentes: la fuerte subida de la rentabilidad de la deuda estadounidense y el encarecimiento del petróleo.

El contexto macroeconómico fue el que marcó la sesión. El bono a 30 años tocó el 5,446%, su nivel más alto desde junio de 2004, mientras que la referencia a 10 años escaló hasta el 5,15%, cerca de máximos que no se veían desde julio de 2007. El bono a 2 años apenas se movió el jueves, pero durante la semana ya había marcado un máximo de 2023. A eso se sumó el crudo: el Brent internacional subió un 2% hasta rondar los 105 dólares por barril y el West Texas Intermediate ganó un 1,5%, hasta unos 93 dólares. Cuando el dinero se encarece y la energía se paga más cara, los inversores suelen mirar con lupa a las tecnológicas de alto crecimiento, porque su valor depende en gran medida de los beneficios que se esperan muchos años hacia adelante.

En ese escenario, las novedades de Connect quedaron en segundo plano. La acción se había anotado cerca de un 22% desde que el asistente de inteligencia artificial Muse apareció el 8 de septiembre, así que la expectativa de ver datos de adopción potentes era muy alta. Y no llegaron. Gene Munster, socio director de Deepwater Asset Management, lo resumió en X: no hubo "nada jugoso" sobre cómo avanza Muse. Zuckerberg dijo que hay "millones" de personas usándolo y que algún día espera que sean miles de millones, pero Munster calcula que ese "millones" se traduce en algo así como entre 10 y 15 millones de usuarios que lo han probado, teniendo en cuenta que Muse solo está disponible en Estados Unidos y que unos 250 millones de personas usan productos de Meta a diario en ese país. Su veredicto: el arranque es bueno, pero no es el comienzo espectacular que impulse la acción en los próximos días.

El evento sí dejó claro que Meta quiere que Muse sea mucho más que un chatbot. La compañía presentó unas gafas de realidad virtual más pequeñas y ligeras, que pesan aproximadamente lo mismo que una baraja de cartas porque la batería y el procesador se trasladan a un dispositivo aparte. Costarán 1.299 dólares y llegarán en primavera de 2027, con la vista puesta en competir con aparatos más caros y aparatosos como las Vision Pro de Apple. Además, presentó Meta Charm, un pequeño dispositivo de mano del tamaño de un estuche de AirPods, con pantalla táctil de unas 2 pulgadas y conectividad 5G, pensado para dar acceso rápido a Muse. Saldrá a la venta en la campaña navideña de diciembre, aunque sin precio anunciado. Ambos productos amplían las ambiciones de Meta en hardware más allá de sus exitosas gafas inteligentes.

Uno de los anuncios con más recorrido fue la ampliación de los acuerdos para que Muse pueda interactuar con comercios y servicios. El asistente se convertirá en la interfaz principal de las gafas inteligentes de Meta, de modo que el usuario pueda comprar, pedir cita o resolver tareas con la voz. La compañía anunció alianzas con Walmart, Best Buy, Sephora, Wayfair, Dick's Sporting Goods y Gap, con el objetivo de eliminar fricción entre descubrir un producto y comprarlo. Amazon, en cambio, no permite por ahora que Muse acceda a su tienda. Esa puerta abre un modelo de negocio distinto a la publicidad: los analistas de JPMorgan, liderados por Doug Anmuth, creen que Meta podría ingresar una comisión por las transacciones hechas a través de Muse, y por eso elevaron su precio objetivo de 820 a 920 dólares, señalando que Muse tiene potencial para convertirse en la aplicación de IA de consumo más usada desde ChatGPT. Morgan Stanley mantuvo su recomendación de sobreponderar y un precio objetivo de 775 dólares: su equipo, encabezado por Brian Nowak, considera que las nuevas gafas de realidad aumentada pueden ser una mejora frente a los productos anteriores de la compañía en ese terreno.

El análisis de Salseo

  • La caída del jueves no es un juicio sobre Connect, sino sobre el precio del dinero. Con el bono a 10 años en el 5,15% y el petróleo en 105 dólares, el mercado castiga a todo lo que promete beneficios lejanos, y Meta es una de las grandes tecnológicas más sensibles a ese movimiento. Señal a vigilar: si la rentabilidad de la deuda se relaja, parte de la buena acogida a los anuncios puede llegar con retraso a la cotización.
  • El verdadero problema del evento fue la ausencia de una cifra concreta de adopción de Muse. Un 'millones' puede ser 10 o 15 millones según Munster, frente a unos 250 millones de usuarios diarios de productos Meta solo en Estados Unidos y con Muse limitado a ese país. Sin un dato duro, el mercado no puede ponerle número al negocio y se queda sin argumento para subir el precio.
  • El giro más relevante es que Muse deje de ser un chatbot y se convierta en pasarela de compra: acuerdos con Walmart, Best Buy, Sephora, Wayfair, Dick's o Gap abren la puerta a ingresar comisiones por transacción, un negocio que no depende de la publicidad. El detalle de que Amazon no dé acceso a su tienda demuestra que aquí se está librando una pelea por ser el punto de entrada del consumidor. Habrá que ver si Meta concreta ese porcentaje de comisión.
  • El hardware es una apuesta de largo plazo con riesgo de calendario: las gafas de realidad virtual a 1.299 dólares no llegan hasta primavera de 2027 y Charm sale en Navidad sin precio anunciado. Son productos que consumen caja hoy y cuyos frutos quedan lejos, mientras el mercado premia la IA aquí y ahora. Matiz que el titular no cuenta: JPMorgan subió el objetivo a 920 dólares y Morgan Stanley mantuvo 775, pero la acción venía de subir un 22% desde el 8 de septiembre, así que parte de las buenas noticias ya estaba descontada.

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Fuente: Invezz