Regulación

Meta, condenada en Alemania por los anuncios fraudulentos de Facebook e Instagram

·NegativoImpacto medio
Meta, condenada en Alemania por los anuncios fraudulentos de Facebook e Instagram

Un tribunal alemán responsabiliza a Meta de los anuncios falsos publicados por terceros en sus plataformas y la obliga a indemnizar, tras rechazar su defensa de que no conocía esos contenidos.

Un tribunal alemán ha declarado a Meta Platforms responsable de los anuncios fraudulentos que publican terceros en Facebook e Instagram. El caso lo llevó a los juzgados un portal financiero alemán cuyo logotipo registrado y la imagen de su fundador se usaron sin permiso para promocionar supuestas inversiones que en realidad eran un fraude. Según recoge Reuters, ese medio denunció casi 260 infracciones solo en el mes de agosto de 2024 y algunos de los contenidos que señaló tardaron hasta 62 días en desaparecer. El fallo obliga a Meta a retirar esos anuncios y a pagar una indemnización.

La clave del asunto está en el argumento de defensa de la compañía. Meta sostuvo que no puede ser responsable de contenidos de terceros que no conocía, pero el tribunal rechazó esa postura aplicando la Ley de Servicios Digitales europea. Su razonamiento: Meta no es un simple escaparate que muestra publicaciones por orden cronológico, sino que decide con sus algoritmos qué ve cada usuario y también cómo se reparten los anuncios por sus plataformas. Es decir, tiene un control real sobre lo que llega a la gente. Por eso, según la sentencia, no puede escudarse en que no sabía nada. La decisión se apoya además en un fallo del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de junio como precedente.

Si esta línea se mantiene tras un posible recurso, el impacto puede ir más allá del caso concreto: las plataformas pasarían a ser consideradas más responsables de lo que difunden cuando son sus algoritmos los que eligen los anuncios, lo que las empujaría a actuar con mucha más rapidez ante denuncias de fraude. La resolución del 16 de septiembre va incluso más lejos y exige a Meta que desvele información sobre esos anuncios falsos y sobre los ingresos que obtuvo con ellos. La empresa, como era de esperar, no está de acuerdo con el fallo, estudia sus siguientes pasos y recuerda las herramientas que ya utiliza para detectar contenido dañino y borrar publicaciones denunciadas por los usuarios.

De momento, la sentencia no es firme y Meta puede recurrir, así que el efecto legal a largo plazo sigue siendo incierto. Aun así, el caso deja una foto incómoda: una gran tecnológica obligada a indemnizar por anuncios fraudulentos que se colaron en su sistema publicitario y que, en algunos casos, siguieron visibles durante dos meses.

El análisis de Salseo

  • El quid jurídico es que el tribunal dinamita el escudo clásico de las plataformas: "no sabía que ese anuncio existía". Si tu algoritmo decide qué anuncia ve cada usuario, dejas de ser un simple escaparate y pasas a ser parte del reparto, y eso te obliga a vigilar. Con la Ley de Servicios Digitales y el precedente del TJUE de junio, el diseño del feed se convierte en un factor de riesgo legal, no solo en una decisión de producto.
  • El dato de los 62 días que tardó Meta en retirar contenidos señalados es el que más daño hace: no se discute si tiene herramientas de moderación, sino si reacciona a tiempo. Si esta doctrina se consolida, la compañía tendrá que invertir más en revisión previa de anunciantes y en equipos de moderación, algo que cuesta dinero y que además puede frenar el volumen de publicidad de terceros que entra por su sistema.
  • La parte económica no es menor para el negocio: la publicidad es la práctica totalidad de los ingresos de Meta, así que cada euro destinado a verificar anuncios o a indemnizar sale directamente del margen. Y la orden de revelar cuánto ganó con esos anuncios fraudulentos abre la puerta a que otros afectados reclamen con cifras concretas en la mano, convirtiendo un caso aislado en un posible goteo de demandas en Europa.
  • Cuidado con sobrerreaccionar: la sentencia no es firme, Meta va a recurrir y de momento afecta a un litigio concreto en Alemania, no a sus cuentas del próximo trimestre. Lo que hay que vigilar es si otros tribunales nacionales copian este razonamiento y si Bruselas endurece la aplicación de la ley de servicios digitales; ahí es donde el titular dejaría de ser un susto y pasaría a ser un cambio de reglas del juego.

Empresas mencionadas

Fuente: TipRanks