Meta se desploma un 10%: el gasto en IA de Zuckerberg asusta a Wall Street

Las acciones de Meta cayeron con fuerza tras conocerse que su flujo de caja libre se desplomó un 91% por la fuerte inversión en inteligencia artificial, pese a un sólido crecimiento de ingresos.
Meta Platforms ha dado un susto a los inversores. La compañía de Mark Zuckerberg reportó una caída del 91% en su flujo de caja libre durante el segundo trimestre, que pasó de 8.550 millones de dólares hace un año a solo 784 millones. El motivo: el enorme gasto que está realizando para construir infraestructura de inteligencia artificial, cuyo retorno aún es incierto. Las acciones reaccionaron con un desplome del 10% en las operaciones fuera de hora.
La sangría de efectivo recuerda a lo que le ocurrió a Alphabet la semana pasada, que también registró un flujo de caja negativo por primera vez en su historia. El ritmo de inversión de los grandes tecnológicos está dejando helados hasta a los analistas más optimistas. Meta, por su parte, ingresó 60.800 millones de dólares, un 28% más que el año anterior, el crecimiento más rápido desde finales de 2021. Pero ese aumento de ventas no ha sido suficiente para calmar los nervios del mercado.
Zuckerberg defendió la estrategia en la conferencia con analistas: "Esperamos que una parte significativa de nuestra capacidad de cálculo se destine a entrenar modelos, hacer crecer nuestro negocio principal y ofrecer agentes personales y nuevos productos, pero también esperamos desarrollar un gran negocio dando servicio a grandes clientes". La empresa cuenta ya con 32 centros de datos en todo el mundo, 28 de ellos en Estados Unidos.
Además, Meta elevó el extremo inferior de su previsión de inversión en capital para 2026, situándolo ahora entre 130.000 y 145.000 millones de dólares, frente al rango anterior de 125.000 a 145.000 millones. A principios de año, la horquilla era de 115.000 a 135.000 millones. Esta fiebre de gasto entre las grandes tecnológicas podría superar los 700.000 millones de dólares este año solo en IA, y Morgan Stanley estima que el año que viene se podría llegar al billón.
Pero no todo es la IA. Meta también enfrenta riesgos legales importantes. Cuatro estados reclaman 1,4 billones de dólares en sanciones por acusaciones de que diseñó Facebook e Instagram para enganchar a los jóvenes y engañó sobre su seguridad. La directora financiera, Susan Li, advirtió que los cargos legales y las indemnizaciones lastraron el beneficio operativo, que cayó un 8%, aunque sin esos gastos habría subido un 9%. La compañía ya había avisado en abril de que los problemas regulatorios podrían afectar gravemente a su negocio.
El análisis de Salseo
- El desplome del flujo de caja libre no es una señal de debilidad operativa, sino de una apuesta masiva por la IA. Meta está construyendo la infraestructura necesaria para no quedarse atrás frente a rivales como Alphabet o Microsoft, pero el mercado castiga la falta de visibilidad sobre cuándo y cómo se monetizará esa inversión.
- La subida de ingresos del 28% demuestra que el negocio publicitario sigue siendo una máquina de generar efectivo. El problema es que el ritmo de gasto crece aún más rápido, lo que en un entorno de tipos altos hace que los inversores descuenten con más dureza el valor futuro de esos desembolsos.
- El aumento del límite inferior del gasto en capital para 2026 sugiere que Zuckerberg no tiene intención de pisar el freno. Esto puede interpretarse como confianza en el potencial de la IA, pero también como una señal de que la competencia obliga a seguir invirtiendo sin un camino claro hacia la rentabilidad.
- Los frentes legales por el uso de jóvenes en sus plataformas añaden una capa de riesgo que el mercado podría estar subestimando. Una sanción multimillonaria o cambios regulatorios forzosos podrían golpear justo cuando la empresa necesita todo el efectivo posible para financiar su transformación hacia la IA.