Meta se desploma un 9,4%: el gasto en IA asusta y los inversores pierden la paciencia

Las acciones de Meta caen por undécimo día consecutivo tras unos resultados que no convencen y un gasto en inteligencia artificial que se dispara sin un horizonte claro de retorno.
Meta Platforms ha vivido una jornada negra en bolsa. Sus acciones se hundieron un 9,4% este jueves, encadenando once días consecutivos de pérdidas, la racha bajista más larga de su historia. El detonante: unos resultados del segundo trimestre que incumplieron las expectativas de Wall Street y, sobre todo, un plan de inversión en inteligencia artificial que asusta por su magnitud y por la falta de concreción sobre cuándo empezará a dar frutos.
La compañía de Mark Zuckerberg, propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp, reconoció que su flujo de caja libre se ha desplomado un 91% en el último año, hasta los 784 millones de dólares. La causa es un ambicioso plan para gastar hasta 145.000 millones de dólares este año en chips de memoria y centros de datos, la infraestructura necesaria para no quedarse atrás en la carrera por la IA. El problema es que, durante la presentación de resultados, Zuckerberg no ofreció un calendario claro sobre cuándo esa millonaria inversión empezará a generar beneficios tangibles.
Los números del trimestre tampoco ayudaron. Meta obtuvo un beneficio por acción de 6,18 dólares, muy por debajo de los 7,14 que esperaba el consenso, aunque los ingresos de 60.800 millones superaron ligeramente los 60.200 millones previstos. Para el trimestre actual, la empresa proyecta ingresos de entre 61.000 y 64.000 millones de dólares, cuyo punto medio (62.500 millones) se queda corto frente a los 63.150 millones que anticipaban los analistas. Esta combinación de gasto desbocado y guías decepcionantes ha hecho saltar las alarmas.
Mientras Meta sufría, otras tecnológicas brillaban. Microsoft se disparó un 17% tras presentar resultados que sí convencieron al mercado, con un crecimiento del 43% en su negocio de nube Azure y más de 30 millones de usuarios de pago para su asistente de IA, Copilot. Los fabricantes de chips también celebraron la jornada: AMD subió un 13,3%, Broadcom un 4,2% y Nvidia un 2%. Esta divergencia muestra que los inversores no han perdido la fe en la IA, pero sí están discriminando entre quienes ya monetizan sus inversiones y quienes todavía no.
El castigo a Meta refleja el creciente escepticismo ante el enorme gasto en IA que están realizando las grandes tecnológicas sin una rentabilidad inmediata. A principios de mes, las acciones de Meta habían subido ante los rumores de que podría empezar a vender capacidad de computación sobrante para recuperar parte de la inversión. Sin embargo, Zuckerberg se limitó a decir que están recibiendo "muchas ofertas por computación a un precio superior al que pagaron", pero sin concretar ningún plan y reiterando que necesitan esa capacidad para sus propios proyectos de IA. La falta de detalles ha pesado más que la promesa.
El análisis de Salseo
- El desplome de Meta no es solo por los resultados, sino por la creciente impaciencia del mercado con el gasto en IA. Los inversores ya no se conforman con promesas: quieren ver un camino claro hacia la monetización, y Zuckerberg no lo ha dado.
- La comparación con Microsoft es demoledora. Mientras Meta invierte sin un retorno visible, Microsoft ya está convirtiendo su apuesta por la IA en crecimiento de ingresos y usuarios de pago. Esto puede marcar un punto de inflexión en cómo el mercado valora a cada gigante tecnológico en la era de la IA.
- El dato del flujo de caja libre es la clave: una caída del 91% en un año es insostenible si no se compensa con ingresos futuros. Si Meta no muestra avances concretos en los próximos trimestres, la presión vendedora podría continuar.
- La posible venta de capacidad de computación sobrante podría ser una vía para aliviar la carga financiera, pero la falta de concreción sugiere que aún está en una fase muy inicial. Habrá que vigilar si en los próximos meses se materializa algún acuerdo.