Meta vuelve a la carga con unas gafas de realidad virtual con sello IMAX

Meta presenta en su evento Connect las Meta VR Glasses: cinco veces más ligeras que las Quest 3, con certificación IMAX Enhanced y Disney+ en 3D. Saldrán la próxima primavera desde 1.299,99 dólares.
Meta ha vuelto a intentarlo. En su evento Connect, la compañía ha presentado las Meta VR Glasses, su nueva apuesta dentro del mercado de la realidad virtual. Y esta vez el producto tiene mejor pinta: las gafas son mucho más ligeras que las Meta Quest 3 —concretamente, Meta asegura que pesan cinco veces menos— y su aspecto se parece bastante más a unas gafas normales que a los cascos voluminosos que la empresa había lanzado hasta ahora.
El diseño está fabricado en aleación de magnesio y funciona con el procesador Snapdragon Reality Elite de Qualcomm. Para moverse no llevan la potencia ni la batería encima: eso va en un pequeño módulo que el usuario puede guardar en el bolsillo, de modo que las gafas se puedan usar en movimiento. En las lentes incorporan paneles micro-OLED que ofrecen una pantalla 5K Infinite Display con 37 píxeles por grado, además de compatibilidad con Dolby Vision y audio Dolby Atmos. El dispositivo está pensado sobre todo para el entretenimiento: el usuario podrá descargarse y ver películas.
Pero el gancho más llamativo es el cine. Meta presenta las gafas como la mejor forma de disfrutar de películas rodadas en formato IMAX y las define como "el primer dispositivo de realidad virtual certificado IMAX Enhanced". ¿Qué significa eso en la práctica? Según la compañía, estas gafas serán una de las pocas maneras de experimentar la relación de aspecto expandida que caracteriza a esa experiencia de visionado en alta resolución. Las gafas también son compatibles con contenidos en 3D e incluso con películas que integran el espacio físico del espectador en lo que se ve. Meta ha cerrado un acuerdo con Disney y, a partir de noviembre, los usuarios de Disney+ podrán ver en 3D títulos concretos, entre ellos algunas películas de Marvel. La idea es que la sala se transforme con entornos inmersivos, efectos dinámicos, visuales en 3D y audio espacial, casi como si la película se convirtiera en una experiencia de videojuego.
Todo ello con Meta AI integrada, el asistente virtual de la compañía, de forma que se pueda hablar con las gafas y automatizar tareas por voz: por ejemplo, pedir que empiece una película sin tocar nada. También se podrán dar órdenes con gestos de la mano. Meta dice que las gafas estarán disponibles la próxima primavera con un precio de salida de 1.299,99 dólares.
La noticia importa porque Meta lleva años peleando por hacer despegar la realidad virtual y este movimiento gira el foco desde los videojuegos hacia el consumo de contenido: ver cine, series y deporte. El precio, eso sí, deja claro a qué público apunta: no es un producto para regalar en masa. La gran pregunta es si el formato ligero, más parecido a unas gafas que a un casco, es suficiente para convencer a quien hasta ahora ha mirado la realidad virtual con distancia.
El análisis de Salseo
- Con 1.299,99 dólares de salida, Meta no busca el gran consumo, sino un producto premium y de nicho. La prueba de fuego no será cuántas unidades venda el primer mes, sino si el formato ligero rompe de verdad la barrera que frenaba a los cascos voluminosos.
- IMAX y Disney son el anzuelo real: aquí Meta no vende solo hardware, sino contenido exclusivo. Si el catálogo de películas en formato expandido y en 3D se queda corto, la certificación IMAX será una etiqueta de marketing; si crece, Meta se coloca como una nueva ventanilla de cine en casa.
- El módulo externo que hace de ordenador y batería resuelve el eterno dilema de la realidad virtual (peso frente a autonomía), pero obliga al usuario a llevar un accesorio encima. Habrá que ver si otros fabricantes copian ese diseño o si Qualcomm lo convierte en estándar de la industria.
- Lectura contraria: Meta ya lo intentó antes y la realidad virtual sigue siendo un mercado pequeño comparado con el móvil. La señal a vigilar no es el anuncio, sino cuántas películas y aplicaciones compatibles existan el día del lanzamiento y si el precio aguanta sin rebajas a los pocos meses.