Meta e Intel se disparan: la IA vuelve a empujar al Nasdaq

Meta e Intel suben un 7% y un 11% en una sesión de euforia tecnológica. El agente Muse y las negociaciones de Intel para el empaquetado de chips, detrás del tirón.
El Nasdaq arrancó la semana con una subida de en torno al 1% y los inversores volvieron a mirar con cariño a los valores ligados a la inteligencia artificial. Los grandes protagonistas fueron Meta e Intel, que se anotaron subidas cercanas al 7% y al 11% respectivamente en la sesión del lunes. En el caso del fabricante de chips, el impulso no es cosa de un día: sus títulos acumulan una revalorización de aproximadamente el 278% en los últimos doce meses.
Detrás del tirón de Meta está el entusiasmo que ha generado Muse, su agente personal de inteligencia artificial recién lanzado. A diferencia de un asistente al uso, que se limita a responder preguntas, Muse está diseñado para ejecutar tareas: comunicarse con otras aplicaciones para enviar correos, rellenar formularios o preparar un viaje. Los primeros datos de uso han dado a los inversores un motivo más para seguir de cerca el producto, y la compañía celebrará su evento Meta Connect los días 23 y 24 de septiembre, donde se esperan novedades sobre modelos de IA, gafas inteligentes y otras tecnologías.
Wall Street se ha ido animando conforme se acercaba esa cita. El analista de Wells Fargo Ken Gawrelski ha elevado su precio objetivo para Meta desde los 640 dólares hasta los 796, manteniendo su recomendación de comprar. Según su análisis, este Connect será muy distinto al del año pasado, centrado casi en exclusiva en las gafas: ahora espera demostraciones de producto y nuevas funciones del asistente Muse y de los modelos Muse Spark. Cree que aún es pronto para conocer datos de usuarios activos diarios, pero sí anticipa comentarios sobre los usos más populares y sobre las transacciones habilitadas, y no descarta que se anuncie, en el evento o en esas fechas, el nuevo modelo grande de la compañía, con nombre en clave Watermelon. Encontrar a un bajista de Meta hoy es difícil: de los 44 analistas que siguen el valor, ninguno recomienda vender, 38 dicen comprar y solo 6 se mantienen neutrales, lo que le vale a la acción un consenso de compra fuerte. Eso sí, con el precio medio objetivo en 763,67 dólares, el margen que le queda por recorrer es de apenas un 7%.
En Intel el catalizador es diferente. Por un lado, el mercado sigue confiando en que la demanda de procesadores (CPU) para inteligencia artificial tire de sus ventas. Por otro, los inversores están pendientes de un informe según el cual la compañía estaría negociando con la taiwanesa AUO el uso de tecnología Micro LED para el empaquetado avanzado de semiconductores. Las conversaciones girarían en torno a aplicaciones como la óptica co-empaquetada y la computación de altísima densidad, dos terrenos que ganan peso a medida que los sistemas de IA necesitan mover datos más rápido entre procesadores, memoria y componentes de red. Todo esto se suma a otros frentes de su intento de recuperación, como el avance de su proceso de fabricación 18A y los trabajos con la tecnología High NA EUV, además de una oferta ampliada para infraestructura de IA.
El problema para Intel es que la acción se ha adelantado a los analistas. Entre los 32 que cubren el valor, solo 7 recomiendan comprar, 23 se quedan en mantener y 2 aconsejan vender, lo que deja un consenso de mantener. El precio objetivo medio, de 117,56 dólares, está incluso por debajo de los 120,64 a los que cotiza actualmente, lo que implica un potencial teórico de caída del 2,5% a doce meses. Es decir, el mercado ha premiado la historia antes de que lleguen las pruebas en forma de resultados.
Más allá del subidón del día, la clave está en si Muse deja de ser una demo vistosa y se convierte en una máquina de generar negocio para Meta.
El análisis de Salseo
- Muse es el intento de Meta de que la IA deje de ser un simple chatbot y pase a hacer cosas por el usuario dentro de su ecosistema. Si funciona, la compañía gana tiempo de uso y datos valiosos para publicidad y comercio; el mercado está premiando esa opción de negocio más que el producto en sí.
- La cita a vigilar es el Meta Connect del 23 y 24 de septiembre: casos de uso reales, estadísticas de uso y si finalmente anuncian el modelo Watermelon. Si no llegan cifras de usuarios o de transacciones, parte del entusiasmo puede desinflarse rápido, porque hoy el optimismo va muy por delante de los datos.
- Ojo con el consenso en Meta: cero analistas recomiendan vender y el precio objetivo medio está solo un 7% por encima de la cotización. Cuando todo el mundo está alineado, la acción tiene poco margen para sorprender al alza y mucha sensibilidad a cualquier decepción en el evento.
- En Intel el motor es distinto: no hay un producto estrella, sino la apuesta por recuperar competitividad vía demanda de CPU para IA y avances en empaquetado (Micro LED con AUO, proceso 18A, High NA EUV). El detalle incómodo es que la acción ya cotiza por encima del precio objetivo medio de los analistas, así que el listón que debe superar es alto.