Meta inutiliza las cámaras de miles de sus gafas de IA por manipulación

Meta ha desactivado por software la cámara de miles de sus gafas de IA tras detectar que algunos usuarios manipulaban el indicador luminoso de grabación. La medida afecta a menos del 0,1% de las gafas vendidas y busca frenar las grabaciones sin consentimiento.
Meta ha dejado sin cámara a miles de sus gafas de inteligencia artificial. La compañía ha confirmado que, tras una actualización de software, ha desactivado la función de grabación en miles de dispositivos porque sus propietarios habían manipulado el pequeño LED que avisa de que se está grabando. La medida, adelantada por Semafor, afecta a menos del 0,1% de todas las gafas de IA que Meta ha vendido, según la propia empresa.
Las gafas de Meta, lanzadas en 2021, se han ganado una reputación complicada: hay quien las llama "gafas pervertidas" por la facilidad con la que se puede grabar a otras personas sin que se den cuenta. El LED indicador siempre ha estado ahí, pero algunos usuarios han encontrado la forma de taladrarlo o taparlo con una pegatina para ocultar que están grabando. Meta ya había anunciado en las últimas semanas que iba a tomar medidas contra estas prácticas, y esta desactivación masiva es la primera gran consecuencia.
La compañía no ha revelado cuántas gafas ha vendido en total desde su lanzamiento, pero solo en 2025 vendió 7 millones de unidades. Si se aplica ese 0,1%, estaríamos hablando de unas 7.000 gafas manipuladas físicamente. No todas quedarán inutilizadas para siempre: si el LED fue taladrado, la cámara no volverá a funcionar; si solo estaba cubierto con una pegatina, bastará con retirarla para que la cámara vuelva a operar. La actualización anterior solo detectaba el bloqueo al inicio de la grabación, así que algunos usuarios empezaban a grabar y tapaban la luz unos segundos después; el nuevo parche cierra ese resquicio.
Meta está intentando además contrarrestar la mala imagen con una campaña de comunicación. Su director tecnológico, Andrew Bosworth, aseguró en Instagram que las gafas son "la cámara más respetuosa con la privacidad" para el consumidor, y la compañía ha colocado vallas publicitarias en Los Ángeles con mensajes como "diseñadas para todos" y "no solo para quienes las llevan". El vicepresidente de wearables, Alex Himel, escribió en Threads que solo una "pequeñísima minoría" manipula el hardware y que seguirán lanzando actualizaciones para que el LED avise de forma fiable cuando se estén tomando fotos o vídeos.
El análisis de Salseo
- Meta ha priorizado la reputación sobre la funcionalidad: prefiere inutilizar la cámara de miles de dispositivos antes que permitir que el miedo a ser grabado frene la adopción de sus gafas. El coste directo es mínimo (menos del 0,1% de las unidades), pero el gesto envía una señal clara a los usuarios y a los reguladores.
- El verdadero enemigo no es el 0,1% de manipuladores, sino la percepción pública. El apodo de 'gafas pervertidas' y los vídeos de acoso grabados con este dispositivo pueden frenar las ventas, que son un éxito claro: 7 millones de unidades solo en 2025. Por eso Meta combina el parche técnico con una campaña de imagen.
- La batalla técnica es un gato y el ratón: la primera actualización se podía saltar tapando el LED unos segundos después de empezar a grabar. El nuevo parche cierra ese truco, pero es previsible que aparezcan otros. La pregunta es cuánto está dispuesta Meta a endurecer las medidas sin dañar la experiencia de los usuarios legítimos.
- Hay un precedente incómodo: Meta demuestra que puede desactivar funciones de un dispositivo de forma remota. Eso alimenta el debate sobre la propiedad del hardware y el derecho a reparar, y puede dar argumentos a quienes piden más regulación sobre el control que ejercen las grandes tecnológicas sobre sus productos.