Meta se enfrenta a un juicio histórico por adicción de menores a sus redes

Un tribunal de California acoge el primer gran juicio contra Meta por diseñar sus apps para enganchar a los menores. Los fiscales de 29 estados piden hasta 1,4 billones de dólares en multas y cambios drásticos en las plataformas.
Meta se sienta en el banquillo. Este martes ha comenzado en California un juicio que podría marcar un antes y un después en la industria de las redes sociales. La compañía de Mark Zuckerberg está acusada por los fiscales generales de 29 estados de haber diseñado deliberadamente Facebook e Instagram para que fueran adictivas para niños y adolescentes, y de recopilar y usar sus datos personales de forma ilegal, vulnerando la ley federal.
El caso es el mayor desafío legal hasta la fecha para las plataformas sociales, y las cifras que se manejan son mareantes. Si los estados ganan, Meta podría enfrentarse a sanciones de hasta 1,4 billones de dólares, una cantidad casi equivalente a su capitalización bursátil actual. Los fiscales, por su parte, calculan que la multa rondaría los 200.000 millones de dólares. Además del dinero, los demandantes piden que el juez obligue a Meta a establecer límites de edad y a eliminar funciones como el scroll infinito, esa mecánica que te hace deslizar el dedo sin parar.
Meta, como era de esperar, se defiende. Un portavoz ha calificado las acusaciones de "infundadas" y asegura que la compañía tiene fuertes protecciones para los adolescentes y que los estados no han demostrado daños reales. Para Meta, esta demanda es una "caza de un pago exorbitante" y no un desafío legal serio. El juicio, que se alargará varias semanas, contará con testigos de lujo: se espera que declaren el propio Zuckerberg y Adam Mosseri, el responsable de Instagram.
El origen de todo esto se remonta a 2021, cuando la exempleada Frances Haugen destapó documentos internos que mostraban que Meta anteponía los beneficios a la seguridad de los usuarios, a pesar de que sus propias investigaciones señalaban posibles daños. Y no es el único frente abierto: a principios de año, un jurado de California ya declaró a Meta y Google negligentes por operar productos que perjudicaban a los niños y por no advertir del peligro. En aquel caso, las dos empresas fueron condenadas a pagar 3 millones de dólares a una demandante que relacionaba su adicción a las redes con problemas de salud mental. Ambas han recurrido, y Meta también apela otra sentencia similar en Nuevo México por no prevenir la explotación sexual infantil.
El análisis de Salseo
- El verdadero riesgo para Meta no es solo la multa, por enorme que sea: es que el juez ordene eliminar el scroll infinito o imponer límites de edad. Eso tocaría el modelo de negocio, que vive de maximizar el tiempo que pasas en la app para enseñarte anuncios. Si pierde, no sería solo un golpe económico, sería un cambio de reglas del juego.
- El precedente de California ya es una señal: aunque la indemnización fue simbólica (3 millones), el jurado dijo que las plataformas son negligentes. Eso anima a más demandas y presiona a los reguladores. La industria entera está en el punto de mira, no solo Meta.
- La cifra de 1,4 billones que baraja Meta es una estrategia de negociación: si ellos mismos dicen que la multa podría ser casi su valor en bolsa, intentan asustar al tribunal y a los inversores para que se rebaje. Pero ojo, que los estados piden mucho menos, 200.000 millones, que sigue siendo una barbaridad.
- La lectura contraria: Meta lleva años defendiéndose con el argumento de que ya protege a los menores y que no hay pruebas de daño. Si el juicio acaba en tablas o con una multa pequeña, el mercado podría respirar aliviado y las acciones podrían recuperarse. Este juicio es una espada de Damocles, pero también una oportunidad para despejar incertidumbre.