Meta se juega 1,2 billones en un juicio que puede cambiar las redes sociales

El juicio contra Meta en California puede terminar con el scroll infinito, el autoplay y las Stories. Los estados piden eliminar los diseños adictivos y el precedente amenaza a todo el sector de las redes sociales.
Meta se enfrenta esta semana a un juicio en California que puede cambiar las reglas del juego en las redes sociales. La compañía, propietaria de Facebook e Instagram, asegura que podría tener que pagar 1,2 billones de dólares (1.200.000 millones) en daños y que su modelo publicitario está en juego. Pero el caso va mucho más allá de una sola empresa: los estados que lo impulsan quieren que un juez obligue a Meta a eliminar funciones de diseño adictivas y el precedente podría dejar irreconocible el sector.
La demanda, presentada por un grupo de estados de EE.UU., pide que Meta retire de Instagram y Facebook el scroll infinito, la reproducción automática de vídeos, los contenidos efímeros como las Stories, los filtros de belleza y los feeds dominados por algoritmos. En sus alegatos iniciales del martes, la fiscal general adjunta de California, Megan O'Neill, fue dura: Meta elige el beneficio antes que la seguridad, oculta la realidad de los menores de 13 años en sus plataformas y su modelo de negocio consiste en «enganchar a los usuarios, retenerlos el mayor tiempo posible, recopilar sus datos y ocultar la verdad al público».
La analista principal de Forrester, Kate Winick, resumió la gravedad del momento: «Este juicio puede ser el fin de las redes sociales tal y como las conocemos». Según Winick, cualquier veredicto contra Meta sentaría un precedente enorme y el caso recuerda a las demandas contra las tabacaleras en los años 90: el producto será más difícil de acceder para los jóvenes y el mensaje cultural en torno a las redes sociales cambiará.
El fiscal general de California, Rob Bonta, dejó claro que Meta es solo «el primero en la fila». Hay demandas pendientes contra YouTube y Snap, y el objetivo es que todas las plataformas acaben asumiendo reformas para proteger a los menores. Además, en marzo un tribunal de Los Ángeles ya declaró negligentes a Meta y YouTube en un caso de adicción: la demandante, una joven que aseguró haberse enganchado a las aplicaciones de niña, dijo que el diseño de las plataformas le provocó dismorfia corporal grave, depresión y pensamientos suicidas.
De cara al futuro, Winick cree que plataformas con muchos usuarios jóvenes, como Snap, harán cambios preventivos para adaptarse a lo que el juicio le exija a Meta. Es poco probable que la industria muera, pero el uso podría caer a largo plazo si los jóvenes dejan de engancharse desde pequeños. La verdadera amenaza existencial, añade, sería que llegaran demandas similares de adultos alegando los mismos efectos. Por ahora, el mercado observa un juicio que no solo pone en riesgo el bolsillo de Meta, sino la propia maquinaria que mantiene viva la economía de la atención.
El análisis de Salseo
- El riesgo no es solo la multa: si un juez obliga a Meta a quitar el scroll infinito, el autoplay o las Stories, desaparece la maquinaria que más tiempo de pantalla genera y, con ella, parte del inventario publicitario. Sería un golpe estructural al modelo de negocio, no un gasto puntual.
- El caso está pensado como precedente: California dice que Meta es «el primero en la fila» y ya hay demandas contra YouTube y Snap. Si Meta pierde, los mismos argumentos se podrían usar contra cualquier red social con diseño adictivo, así que el resultado afecta a todo el sector.
- La comparación con el tabaco no es retórica: en los 90 las tabacaleras no desaparecieron, pero perdieron el acceso directo a los jóvenes y cambiaron su imagen pública. El equivalente aquí sería restringir el acceso de menores y rediseñar las plataformas, lo que reduciría la base de usuarios que hoy entra gratis y se queda enganchada.
- Lectura contraria: el juicio acaba de empezar y Meta puede buscar un acuerdo para evitar un precedente vinculante. Además, aunque recorte funciones adictivas, su negocio publicitario y su ventaja en IA siguen intactos; el escenario más probable no es la muerte de Meta, sino más costes legales y un crecimiento más lento.