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Meta lanza siete apps en lo que va de 2026: busca su próximo Facebook

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Meta lanza siete apps en lo que va de 2026: busca su próximo Facebook

Meta ha sacado siete aplicaciones nuevas en 2026, de Instants a Muse, su asistente con IA, para encontrar el gran producto de la era de la inteligencia artificial. Su gran arma: 3.600 millones de personas usan al menos una de sus apps cada día.

Meta lleva siete aplicaciones nuevas lanzadas en lo que va de 2026 y no piensa frenar. La compañía ha pasado de defender un puñado de 'apps' gigantes a probar suerte con muchas ideas pequeñas: desde volver a lo más básico —compartir fotos— hasta experimentos con inteligencia artificial (IA) para el gran público. Su gran objetivo, según la propia empresa, es ganar la carrera por construir el Facebook o el Instagram de la era de la IA, y su baza más visible es Muse, su asistente personal con IA.

El calendario de lanzamientos ha sido intenso. En mayo Meta lanzó a nivel global Instants, una aplicación estilo Snapchat que nació dentro de Instagram. En agosto llegaron Pocket, una red social de 'vibe coding' (programar conversando con la IA), y las primeras pruebas de Storytime, una app de cuentos para dormir generados por IA, en algunas regiones. A eso se suman tres aplicaciones nuevas colgadas de Facebook: Forum (para grupos), Seller (para Marketplace) y Creator Studio (para creadores de contenido). El propio consejero delegado, Mark Zuckerberg, lo justificó ante los inversores en la llamada de resultados de julio: «La IA está ayudando a nuestros equipos a acelerar el desarrollo de productos», dijo, y auguró que será «mucho más fácil lanzar apps nuevas», por lo que piensan desarrollar más ideas y usar sus sistemas de recomendación para llevarlas a quien les interese, igual que hicieron con Threads.

No es la primera vez que Meta lanza ideas a la pared a ver qué se pega. En la década de 2010 tuvo un equipo llamado Creative Labs que sacó varias aplicaciones, y en 2019 creó una organización de nuevos productos (NPE) que probó, lanzó y acabó cerrando varios experimentos, desde retransmisiones en directo hasta redes sociales para música o para parejas. Aquella estructura quedó arrinconada tras los grandes despidos de finales de 2022. Lo que ha cambiado ahora es que Meta ya tiene una prueba de que el método funciona: Threads, su alternativa a X (antes Twitter), lanzada en 2023, superó los 500 millones de usuarios activos mensuales en julio y, según Zuckerberg, es «la app de conversación de crecimiento más rápido de la historia». Además, empezó a mostrar publicidad a comienzos de año.

La gran ventaja de Meta no es la tecnología, sino el reparto. La compañía presume de que 3.600 millones de personas usan al menos una de sus aplicaciones cada día, una audiencia a la que puede promocionar cualquier lanzamiento al instante. De hecho, quien haya abierto Instagram en las últimas semanas probablemente haya visto un anuncio invitándole a probar Muse: la misma jugada que usó para empujar a los usuarios de Instagram (y después de Facebook) hacia Threads. «Siguen intentando innovar constantemente», resume la inversora Amy Wu Martin, de Menlo Ventures. La analista principal de Forrester, Kate Winick, destaca que, con Muse, Meta «vuelve a sus orígenes» al envolver con una capa sencilla y amable tecnología que ya existía en otros sitios: no inventó el asistente personal con IA (hay startups como Instinct, Town o Poke que ya hacían ruido), pero sí lo ha hecho sonar mucho más fuerte.

Queda una pregunta de fondo: ¿muchas apps o una 'superapp' que lo haga todo? Si se descargan todas las aplicaciones relevantes de Meta —además del trío clásico Instagram, Facebook y WhatsApp— salen 14, que ocuparían media pantalla de un iPhone. Meta ha decidido no fusionarlas y apostar por la dispersión. En China, WeChat funciona como aplicación para todo, y ejecutivos como Elon Musk (X) o Satya Nadella (Microsoft) han coqueteado con esa idea, pero «en los mercados occidentales la superapp no ha llegado a cuajar: la gente quiere usar una app para una cosa concreta», apunta Martin. Al menos, de momento, Meta va a probar ese camino.

El análisis de Salseo

  • La ventaja real de Meta aquí no es la IA, es la fontanería: puede lanzar un producto mediocre y hacerlo masivo solo por el escaparate de Instagram y Facebook. Por eso el rival de Muse no son tanto otras startups de asistentes como la propia capacidad de Meta de inundar su ecosistema con avisos sin quemar la experiencia de sus usuarios actuales.
  • Threads es el manual de instrucciones y también el listón. Nació en 2023, se empujó desde Instagram, se escaló con recomendaciones y se monetizó más tarde. Lo que hay que vigilar es si Muse (y alguna de las otras seis apps) repite ese camino: señal concreta, cuántos usuarios activos mensuales y cuánta publicidad se van anunciando en las próximas llamadas de resultados.
  • El historial juega en contra: Creative Labs y, sobre todo, la organización NPE de 2019 acabaron en cementerio de aplicaciones tras los despidos de 2022. Siete lanzamientos en un año diluyen el foco y el mercado no suele premiar carteras de experimentos hasta que uno demuestra escala real. Señal a vigilar: cuántas de estas apps siguen vivas y con actualizaciones dentro de doce meses.
  • La lectura contraria al titular es más amable: si la IA abarata el desarrollo, cada app es una opción barata, con poco riesgo y potencial alto, una forma de cubrirse ante la posibilidad de que el gran producto de la era IA no sea el que nadie espera. El peligro no es que fallen, sino que distraigan a Meta de defender el negocio publicitario, que es el que hoy paga las facturas.

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