Meta lanzará su propio chip de IA en septiembre para duplicar su potencia informática

Un memorando interno revela que Meta comenzará a fabricar un chip de inteligencia artificial en septiembre, con el objetivo de duplicar su capacidad de cómputo hasta los 14 gigavatios en 2026.
Meta Platforms ha dado un paso de gigante en su ambición por dominar la inteligencia artificial. Según un memorando interno al que ha tenido acceso Reuters, la compañía de Mark Zuckerberg planea empezar a fabricar su propio chip de IA a partir de septiembre. Este movimiento busca reducir su dependencia de proveedores externos como Nvidia y acelerar el desarrollo de sus modelos de lenguaje y aplicaciones de IA.
El documento revela que el objetivo final es duplicar la capacidad informática total de la empresa, llevándola hasta los 14 gigavatios en 2026. Para ponerlo en perspectiva, esa cifra equivale al consumo energético de una pequeña ciudad. Meta lleva años invirtiendo fuertemente en infraestructura de centros de datos, y este chip propio sería la pieza clave para alimentar sus ambiciones en el metaverso y la IA generativa.
Aunque los detalles técnicos del chip no se han hecho públicos, se espera que esté optimizado para tareas de inferencia y entrenamiento de modelos de lenguaje a gran escala. Esto permitiría a Meta ejecutar sus propias aplicaciones —como los chatbots de WhatsApp e Instagram— de forma más eficiente y con menores costes operativos. La noticia llega en un momento en que la demanda de chips de IA supera con creces la oferta, provocando cuellos de botella en toda la industria.
El movimiento de Meta no es aislado. Otras grandes tecnológicas como Google, Amazon y Microsoft también han desarrollado sus propios procesadores especializados para reducir costes y ganar autonomía. Sin embargo, el desafío es enorme: fabricar chips de vanguardia requiere años de diseño y una inversión multimillonaria, y competir con los líderes del mercado como Nvidia no será fácil.
Los inversores estarán atentos a los próximos pasos, ya que el éxito de este proyecto podría traducirse en márgenes más saludables y una ventaja competitiva duradera. Por ahora, la hoja de ruta está clara: septiembre marcará el pistoletazo de salida para el chip que podría cambiar las reglas del juego en la IA.
El análisis de Salseo
- El chip propio de Meta es un intento de romper la dependencia de Nvidia, cuyos procesadores son caros y escasos. Si tiene éxito, Meta podría ahorrar miles de millones en costes de infraestructura y acelerar el despliegue de nuevas funciones de IA en sus aplicaciones.
- La meta de 14 GW de capacidad informática es una señal de que Zuckerberg ve la IA como el motor de crecimiento a largo plazo, incluso por encima del metaverso. Esto implica que el gasto en capital seguirá siendo elevado, lo que podría presionar los márgenes a corto plazo.
- El verdadero desafío no es solo fabricar el chip, sino que rinda al nivel de los de Nvidia. Si el rendimiento se queda corto, Meta podría retrasar sus planes de IA o tener que seguir comprando chips externos, lo que diluiría el beneficio de esta estrategia.
- Conviene vigilar las próximas conferencias de resultados: cualquier pista sobre el coste del proyecto o el rendimiento esperado del chip moverá la acción. Además, la reacción de Nvidia y otros competidores será clave para entender el impacto real en el sector.