Meta lleva su agente de IA Muse a sus gafas inteligentes

Meta anuncia en su conferencia Connect que Muse, su asistente de IA capaz de actuar por ti, aterrizará en sus gafas inteligentes para estar presente todo el día sin sacar el móvil.
Meta quiere que su nuevo agente de inteligencia artificial, Muse, deje de vivir en una aplicación y se instale directamente en tus gafas. La compañía lo anunció durante su conferencia anual Connect, celebrada en Menlo Park (California), y supone una vía nueva para poner a Muse delante de los usuarios durante todo el día, sin necesidad de abrir el móvil ni sentarse delante de un ordenador.
Muse es un agente de IA, es decir, un programa que no se limita a responder preguntas o generar texto, sino que puede hacer cosas en tu nombre: navegar por la web, hacer llamadas, comprar o resolver recados. Meta lo lanzó hace apenas unas semanas y ha escalado rápido hasta lo más alto de las listas de descargas de la App Store, por delante de rivales como ChatGPT. En Connect, el consejero delegado Mark Zuckerberg aseguró que en las próximas semanas empezarán a "mejorar la experiencia de IA en las gafas de Meta". La empresa defendió que, conectadas al agente personal, sus gafas "ofrecen más formas que nunca de ayudarte a gestionar el día a día, ya sea crear hábitos saludables o manejar una agenda apretada, sin tener que coger el teléfono".
El movimiento se enmarca en una ofensiva de producto mucho más amplia en 'hardware'. Meta presentó unas Ray-Ban Meta Audio centradas en el sonido y aseguró que espera ofrecer más de 100 modelos distintos entre Ray-Ban, Oakley y Meta Glasses antes de que acabe el año. También anunció unas Meta VR Glasses, pensadas para ver películas, jugar y trabajar en realidad virtual de forma más inmersiva, que saldrán a la venta la próxima primavera. La idea de fondo es clara: el agente necesita un dispositivo pegado al cuerpo para ser realmente útil, y Meta ya vende ese dispositivo.
La compañía no está sola en esta carrera. Muse compite con iniciativas como Instinct, un asistente personal solo por invitación fundado por Noah Shinn, de 23 años, que se lanzó antes que Muse y se hizo popular en Silicon Valley. Además, Meta ha cerrado acuerdos con compañías como Shopify, PayPal, Expedia e Instacart para que su agente pueda operar en el comercio y los servicios online. Pero los agentes todavía son productos verdes: en una prueba práctica de Business Insider, Muse se defendía organizando una bandeja de entrada y detectando suscripciones, mientras se atascaba con formularios escolares, citas médicas y algunos pagos online.
Y hay otro frente abierto: las propias webs no siempre quieren agentes dentro. Esta misma semana, Amazon bloqueó el acceso de Muse a su plataforma de compras, una señal de que a algunas empresas no les entusiasma que un asistente ajeno actúe en su nombre dentro de sus tiendas. Meta, en cualquier caso, ha dejado claro que ve su negocio de dispositivos como una pieza clave para empujar a Muse más allá del móvil.
El análisis de Salseo
- La jugada real de Meta no es tener el mejor modelo, sino la distribución: si el agente vive en unas gafas que ya llevas puestas, se usa muchas más veces al día y con menos fricción que abriendo una 'app'. Más uso significa más datos y más engagement, que es donde Meta siempre ha ganado.
- El bloqueo de Amazon a Muse revela el problema de fondo del sector: un agente necesita el permiso de las webs y comercios para actuar. Quien controle los agentes controla la puerta de entrada a las compras online, y eso choca frontalmente con los intereses de las grandes plataformas, que no quieren ceder esa intermediación.
- Como Meta no cobra (de momento) por usar Muse, el negocio a vigilar no es la suscripción, sino la venta de gafas y, sobre todo, las comisiones o el negocio publicitario derivado del comercio que el agente facilite. De ahí los acuerdos con Shopify, PayPal, Expedia e Instacart: son la infraestructura para monetizar después.
- Señal concreta a seguir: cuántos usuarios mantiene Muse pasadas unas semanas del pico de lanzamiento (liderar la App Store es fácil al principio) y si más comercios imitan a Amazon. Si los agentes se topan con muros en las tiendas, la promesa de 'hazlo por mí' se queda a medias.