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Muse, la IA de Meta, logra 2,8 millones de descargas y ya despierta dudas de privacidad

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Muse, la IA de Meta, logra 2,8 millones de descargas y ya despierta dudas de privacidad

El nuevo asistente de inteligencia artificial de Meta firma un arranque de récord en Estados Unidos y Canadá, pero voces como la del vicepresidente de IBM, Gary Cohn, avisan de los riesgos de cederle datos personales.

Meta Platforms ha encontrado en Muse su mejor argumento de los últimos meses. Su nuevo agente de inteligencia artificial ha sumado 2,8 millones de descargas en sus primeros 12 días en Estados Unidos y Canadá, un arranque que ha impulsado a la acción alrededor de un 20% en las últimas dos semanas y que ha llevado a la aplicación a lo más alto de la tienda de aplicaciones de Apple.

Los datos de la firma de análisis Sensor Tower dibujan una acogida muy superior a la de sus competidores directos: Muse registró 1,8 millones de descargas en Estados Unidos en esos primeros 12 días, frente a los 1,3 millones que logró ChatGPT en el mismo periodo tras su lanzamiento. Además, el 19 de septiembre marcó un récord diario en el país con 264.000 descargas, su tercer día consecutivo por encima de las 200.000.

No todo es entusiasmo. Gary Cohn, vicepresidente de IBM y ex asesor económico del presidente Donald Trump, ha asegurado a Yahoo Finance que todavía no se siente cómodo usando el servicio por motivos de privacidad: le incomoda entregar datos e información personal a un asistente de inteligencia artificial. Y no es una preocupación menor, porque parte del gancho de Muse es precisamente que está diseñado para hacer tareas por el usuario, como enviar correos o realizar compras. Esa capacidad extra obliga a conectarlo con cuentas personales, y ahí es donde aparece el debate sobre qué información se comparte y con quién.

La atención se dirige ahora a Mark Zuckerberg y al evento Meta Connect, donde los inversores esperan detalles concretos sobre cómo usa la gente Muse de verdad. El veterano analista Gene Munster cree que la adopción del asistente puede importar más al mercado que los productos ponibles que Meta presente en esa cita, y subraya que la compañía ha publicado muy pocos datos oficiales pese al revuelo. Por su parte, el responsable de IA de Meta, Alexandr Wang, ha afirmado que el uso real supera las expectativas internas de la empresa y ha descrito Muse como el mayor lanzamiento de inteligencia artificial de consumo desde ChatGPT. En cuanto a Wall Street, el consenso de los analistas es de compra clara para Meta (38 recomendaciones de compra, seis de mantener y ninguna de vender en los últimos tres meses), con un precio objetivo medio de 776,68 dólares por acción, lo que implica un potencial de subida de en torno al 3,4%.

El análisis de Salseo

  • Las descargas son una métrica de escaparate: lo que de verdad decide si Muse es un negocio es cuánta gente lo sigue usando meses después y cuántas tareas acaba haciendo por ellos. Como está pensado para enviar correos o hacer compras, la pregunta clave es si Meta logra cobrar por intermediar en esas operaciones o vender publicidad dentro del asistente. Señal a vigilar: que en Meta Connect se den datos de usuarios activos o de retención, no solo de instalaciones.
  • Que un directivo del calibre de Gary Cohn ponga el foco en la privacidad no es ruido de fondo. Para funcionar bien, Muse necesita permisos sobre el correo y los métodos de pago, y eso lo expone directamente a reguladores y a la desconfianza del usuario. Cuanta más capacidad le demos a la IA, más superficie de fricción legal y reputacional: el equilibrio entre hacer más cosas y generar confianza es el gran riesgo del producto.
  • El detalle más interesante del dato de Sensor Tower es la comparación: 1,8 millones frente a 1,3 millones de ChatGPT en el mismo tramo inicial. Meta no tiene mejor tecnología que OpenAI por definición, pero sí tiene algo que nadie replica: una base de miles de millones de usuarios a la que puede empujar el producto de un día para otro. Esa ventaja de distribución es lo que explica la reacción de la acción.
  • La lectura contraria también merece atención: Meta ya sube cerca de un 20% en dos semanas precisamente por esta historia, y el precio objetivo medio del consenso apenas implica un 3,4% adicional. Es decir, el mercado ha descontado ya buena parte del optimismo. Si en Meta Connect no llegan cifras concretas de uso, el listón está tan alto que cualquier silencio puede provocar una corrección rápida.

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Fuente: TipRanks