El agente Muse de Meta ya le está quitando compras a Amazon: lo cuenta un CEO

Leif Abraham, cofundador y co-CEO de la plataforma de inversión Public, asegura que desde que usa Muse compra menos en Amazon y más directamente a las marcas. Meta aprieta en el comercio con IA mientras Amazon le cierra la puerta y Shopify le abre la suya.
Meta tiene un nuevo juguete llamado Muse, un agente de inteligencia artificial que se encarga de hacer recados en internet por ti: desde reservar una mesa para cenar con amigos hasta encontrar el próximo conjunto de ropa que te vas a poner. El lanzamiento fue el mes pasado y, según Business Insider, se subió rápidamente a lo más alto de las listas de descargas de la App Store. Y ya hay un usuario con altavoz: Leif Abraham, cofundador y co-CEO de Public, una plataforma de inversión, que cuenta que ha dejado de recurrir a Amazon para muchas de sus compras.
Abraham explica que utiliza Muse para productos concretos y difíciles de encontrar: cremas de cuidado de la piel, vinos vintage, un producto alemán de creatina o unos vaqueros de Levi's descatalogados. «Desde que salió, he comprado un montón de cosas», asegura, y añade que prácticamente lo único que hace es aprobar el pago. Este domingo lo contó en X: «La cantidad de compras que he hecho con Muse que antes habrían ido a Amazon... ahora compro directamente a las marcas... victoria para Shopify», escribió, adjuntando una captura en la que le pedía al agente que comprara en una tienda de confianza. El detalle no es menor: Amazon ha bloqueado que Muse haga pedidos en su nombre, alegando dudas sobre cómo accede o almacena las credenciales y los datos sensibles de los clientes, además del raspado de datos de cuentas. Es decir, el gigante del comercio electrónico le está cerrando la puerta a este tipo de agentes.
Shopify ha tomado justo el camino contrario. La plataforma de pagos anunció una alianza con Meta para que los usuarios de Muse puedan finalizar sus compras en comercios que usan Shopify a través de Shop Pay, y su consejero delegado, Tobi Lütke, compartió el mensaje de Abraham diciendo que está «escuchando muchísimas historias como esta». Abraham no ha dejado de ser, en sus propias palabras, un «usuario masivo de Amazon»: sigue recurriendo al marketplace para productos que no requieren investigación, como el papel higiénico. Pero el patrón es claro: donde antes empezaba siempre por Amazon, ahora empieza por el agente. Además, Public ofrece un conector de Muse que permite vincular cuentas de bróker al agente, y su co-CEO dice que él mismo lo usa para consultar novedades de su cartera o contar calorías.
Conviene poner el freno: la de Abraham es la experiencia de una sola persona (con amigos tecnológicos que también lo prueban, con resultados desiguales; uno de ellos sigue sin conseguir entradas para la película de Nolan «La Odisea» en IMAX 70mm) y las compras con agentes de IA todavía no se han popularizado entre el gran público. Pero el episodio deja una foto interesante: si el agente acaba siendo la puerta de entrada a las compras, quien bloquee a esos agentes puede estar dejando dinero sobre la mesa, y quien los integre antes, como Shopify, se lleva el tráfico y la relación con el cliente.
El análisis de Salseo
- Lo que está en juego no es una compra concreta, sino quién decide qué se compra. Si el agente de IA elige el producto por ti, Amazon deja de ser el primer escaparate que ves y su negocio publicitario (el de los anuncios que aparecen en los resultados de búsqueda) pierde el sitio más valioso. Meta, en cambio, se coloca justo en ese punto de decisión.
- El bloqueo de Amazon no es un enfado, es una pelea por los datos y las credenciales de pago. Amazon no quiere que un tercero guarde los datos de sus clientes ni que rastree sus cuentas, y ese pulso define si los agentes podrán 'comprar por ti' de forma generalizada o solo dentro de jardines cerrados como el de Shopify.
- La pregunta que Meta aún no ha respondido en público es cómo gana dinero con esto. Si Muse no cobra comisión por las compras, la jugada es captar intención de compra y datos valiosísimos para su publicidad; si algún día cobra por transacción, el choque directo con Amazon y con Google se vuelve mucho más serio.
- Ojo con el entusiasmo: son las compras de un directivo tecnológico y de su círculo, y son productos de nicho donde buscar a mano es un fastidio. Que alguien siga comprando el papel higiénico en Amazon demuestra que, en lo aburrido y barato, el agente todavía no aporta ventaja. La señal a vigilar es si Amazon suaviza su veto o saca su propio agente, y si Muse mantiene el tirón en la App Store más allá de la novedad.