Meta despliega su IA Muse y nuevas gafas: los analistas ven potencial de sobra

Meta presenta en su evento Connect nuevas funciones de su asistente Muse, gafas inteligentes rediseñadas y acuerdos para comprar dentro de la IA. La acción sube y los analistas elevan sus expectativas.
Meta aprovechó su conferencia Connect para soltar toda una batería de novedades relacionadas con la inteligencia artificial, y el mercado lo celebró. En su discurso, el consejero delegado Mark Zuckerberg presentó las nuevas capacidades de Muse, el asistente personal de IA que la compañía lanzó hace apenas unas semanas, y lo hizo acompañado de nuevos diseños de sus gafas inteligentes y de varios acuerdos comerciales. La acción reaccionó con una subida de alrededor del 3%, lo que deja el precio a menos de un 4% del máximo histórico que marcó el pasado agosto.
La gran estrella fue Muse. La novedad más comentada es que se podrá hablar con el asistente a través de las gafas inteligentes, sin necesidad de escribir peticiones en una aplicación del móvil. Zuckerberg anunció además que Meta planea lanzar a finales de este año un colgante llamado Muse Charm, que llevará el agente de IA a un formato que se puede llevar puesto encima. Los analistas de JPMorgan fueron de los más entusiastas: elevaron su precio objetivo para las acciones de Meta de 820 a 920 dólares y dijeron a sus clientes que Muse tiene el potencial de convertirse en la aplicación de IA de consumo más utilizada desde ChatGPT. En su opinión, Meta empieza a demostrar que la IA puede darle retornos y liderazgo más allá de su negocio publicitario, con un mercado potencial que, según sus cálculos, se mide en decenas de billones de dólares.
A esa pata de negocio se suma el comercio. Meta anunció alianzas con Walmart, Best Buy, Dick's Sporting Goods y otras cadenas para que los usuarios puedan comprar en esas tiendas directamente a través de Muse. Los analistas de Morgan Stanley consideran que estos acuerdos pueden ser importantes para quitar fricción al proceso de compra y dan a Meta una posición más fuerte en el llamado comercio con agentes de IA, un mercado que ellos cifran en 30 billones de dólares. En paralelo, la compañía mostró nuevos diseños de sus gafas inteligentes, entre ellos una versión que solo tiene audio y no lleva cámara, una respuesta directa a las críticas que apuntan a que estos dispositivos permiten grabar a otras personas sin su consentimiento. Meta también prepara para la próxima primavera unas gafas de realidad virtual de 1.299 dólares, con acuerdos para llevar contenido en 3D de Amazon Prime Video y de ESPN, propiedad de Disney, entre otros.
El contexto bursátil ayuda a entender por qué cada anuncio se mira con lupa. La acción de Meta ha vuelto este año a terreno positivo gracias, en buena medida, al entusiasmo que ha despertado la acogida inicial de Muse: cerca de un 25% del valor de la compañía se ha añadido desde que el asistente se puso en marcha a principios de mes. Es decir, el mercado ya ha pagado por adelantado parte de la promesa, y eso significa que las próximas citas —el uso real de Muse, la acogida del colgante y el arranque de las compras dentro del asistente— serán el verdadero examen.
El análisis de Salseo
- Muse es el intento más serio de Meta de dejar de ser 'solo' una máquina de publicidad: si el asistente se convierte en la puerta de entrada habitual de millones de personas, la compañía gana una segunda pata de negocio. El problema es que todavía no se sabe cómo se cobra por ello, así que la pregunta clave no es cuánta gente lo usa, sino cuándo empieza a generar ingresos propios.
- Los acuerdos con cadenas como Walmart o Best Buy colocan a Meta justo en medio entre el comprador y la tienda. Eso le da algo que ya sabe monetizar muy bien: la intención de compra del usuario, el dato más valioso para los anunciantes. El matiz incómodo es para los minoristas, que ceden el primer contacto con el cliente a cambio de aparecer dentro del asistente.
- La versión de las gafas sin cámara es una señal reveladora: el freno a estos dispositivos no es tecnológico, sino social y regulatorio. Meta está rediseñando producto para esquivar el rechazo a la privacidad, y eso sugiere que la adopción masiva dependerá más de la confianza del usuario que de las prestaciones técnicas.
- Con la acción un 25% arriba desde el lanzamiento de Muse y a un suspiro de su récord histórico, buena parte de la buena noticia ya está en el precio. Eso sube el listón: a partir de aquí, cualquier dato de adopción por debajo de lo esperado o un retraso del colgante Muse Charm tiene más recorrido a la baja que un anuncio nuevo al alza.