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Meta recibe un objetivo de 885 dólares, pero Muse despierta dudas sobre cómo monetizar

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Meta recibe un objetivo de 885 dólares, pero Muse despierta dudas sobre cómo monetizar

Muse, el agente de IA de Meta, supera los 5,6 millones de descargas y sigue líder en la App Store de Apple, pero su tasa de apertura se ha estancado por debajo de otras aplicaciones consolidadas: la duda ya no es cómo captar usuarios, sino cómo convertirlos en ingresos recurrentes.

Meta Platforms vuelve a recibir palmadas en la espalda desde Wall Street gracias a Muse, su agente de inteligencia artificial. La aplicación ha superado los 5,6 millones de descargas desde que se lanzó en septiembre y se mantiene como la número uno en la App Store de Apple. El analista de BNP Nick Jones, uno de los mejor situados en los ránquines de la firma, mantiene su recomendación de compra y un precio objetivo de 885 dólares por acción. Pero su propia lectura es que el debate interesante no está en esas cifras, sino en si Meta será capaz de convertir el interés inicial en un uso recurrente y, sobre todo, en ingresos de verdad.

El buen arranque de Muse tiene truco: Meta juega con una ventaja de distribución enorme. Puede promocionar su agente dentro de Facebook e Instagram, dos plataformas con miles de millones de usuarios, y eso le da un escaparate que ningún rival puede igualar de la noche a la mañana. No en vano, BNP señala que las descargas iniciales de Muse en Estados Unidos superaron a las de ChatGPT y a las de Sora, el modelo de vídeo de OpenAI. Dicho de otro modo: Muse no ha ganado por ser mejor, sino por estar donde ya vive casi todo el mundo.

El problema es que descargar no es lo mismo que usar. Jones apunta que la tasa de apertura de Muse se ha estabilizado por debajo de la de varias aplicaciones ya consolidadas. Traducido: mucha gente lo ha probado, pero todavía no ha encontrado un motivo para volver cada día. Ese paso es clave porque determina cuánto dinero puede llegar a generar. De momento, Muse es gratis en su versión básica, cobra suscripción si el usuario quiere exprimirlo más y se queda con una pequeña comisión en algunas transacciones que se cierran a través del agente.

La publicidad podría ser la gran oportunidad. Si el uso se consolida, el analista cree que los anuncios acabarían siendo otra fuente de ingresos relevante, algo que encaja como anillo al dedo con el modelo de Meta, donde la publicidad ya aporta la mayor parte de la facturación. Además, Muse puede abrir puertas nuevas a medida que la compañía añada herramientas de compra y de negocio: hace poco amplió sus integraciones para pequeñas empresas con socios como Shopify y Stripe. Eso sí, la competencia aprieta: OpenAI acaba de lanzar sus agentes Dots, centrados de momento en usuarios profesionales y capaces de operar a través de aplicaciones como Slack y Microsoft Teams, con la intención de ampliar su estrategia con el tiempo. Por ahora, BNP no cree que Muse vaya a amenazar seriamente a los marketplaces online especializados, porque le faltan su inventario y su infraestructura de atención al cliente.

En conjunto, el consenso de analistas sigue siendo muy favorable a Meta: 40 recomendaciones de compra, seis de mantener y ninguna de vender en los últimos tres meses, con un precio objetivo medio de 800,90 dólares por acción, lo que implicaría un recorrido al alza del 9,4% según los cálculos recogidos. La película, por tanto, es la de una compañía que ha vuelto a acertar con el producto, pero a la que aún le falta demostrar que ese producto se convierte en un negocio recurrente y no en un simple pico de curiosidad.

El análisis de Salseo

  • El dato que de verdad importa no son las descargas, sino la tasa de apertura: Muse engancha menos que aplicaciones ya consolidadas. Meta tiene una máquina de captar usuarios casi insuperable (Instagram y Facebook), pero eso también infla la primera foto; la prueba real llegará en los próximos meses, cuando se vea si el uso se mantiene sin el empujón del escaparate.
  • Si el uso recurrente llega, la vía publicitaria es mucho más rentable que la suscripción: Meta no tendría que convencer a nadie de pagar, solo colocar anuncios donde ya hay atención. Cobrar suscripción y comisiones por transacción son hoy ingresos pequeños; la publicidad escala con el número de usuarios, no con lo que estén dispuestos a rascarse el bolsillo.
  • La integración con Shopify y Stripe es la señal a vigilar: si Muse se convierte en la puerta por la que las pymes venden y cobran, Meta captura datos de intención de compra y posibles comisiones, algo con un impacto mucho mayor que unas cuantas descargas. Si esas integraciones se quedan en algo testimonial, la historia se desinfla sola.
  • Matiz contrario: BNP sostiene que Muse no amenaza todavía a los marketplaces especializados por falta de inventario y de servicio al cliente, y OpenAI está atacando por el lado profesional (Slack y Teams), un terreno distinto. El riesgo real para Meta no es perder usuarios frente a la competencia, sino que Muse canibalice tiempo de uso dentro de sus propias apps sin traer ingresos nuevos.

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Fuente: TipRanks